Martes, 05 de abril, 2022

El Decreto de excepción y las reformas legales emprendidas a instrumentos como el Código Penal, o el Código Procesal Penal, contienen preceptos que violan de forma flagrante los derechos al debido proceso y las garantías judiciales. Las autoridades salvadoreñas deben garantizar a la población un respuesta integral y respetuosa de los derechos humanos


Ante las medidas implementadas por el Estado salvadoreño frente a la dramática alza de homicidios reportada el fin de semana pasado, Amnistía Internacional publicó hoy una carta abierta dirigida al presidente Nayib Bukele para expresar su preocupación por las acciones de las autoridades salvadoreñas.

“El drástico aumento de homicidios deja claro que los desafíos en materia de seguridad pública continúan vigentes. Amnistía Internacional se solidariza con las familias y las comunidades de quienes han perdido la vida violentamente durante el fin de semana pasado, así como con todas las víctimas de la violencia y de los abusos de derechos humanos en El Salvador”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

“Sin duda, la crítica situación de violencia que ha enfrentado el país por años, demanda acciones urgentes que protejan la vida y la integridad de las personas frente a la criminalidad. Para ello, el Estado está obligado a diseñar e implementar medidas necesarias, eficaces, proporcionales y apegadas a derechos humanos. Sin embargo, muchas de las acciones que las autoridades salvadoreñas han implementado hasta el momento son inadmisibles y de ninguna forma están justificadas.”

El Decreto de excepción y las reformas legales emprendidas a instrumentos como el Código Penal, o el Código Procesal Penal, contienen preceptos que violan de forma flagrante los derechos al debido proceso y las garantías judiciales. Las autoridades salvadoreñas deben garantizar a la población un respuesta integral y respetuosa de los derechos humanos.

“En el 2019, cuando Amnistía Internacional se reunió con el presidente Bukele, éste se comprometió a ser una voz distinta y desmarcarse de los modelos de gobierno que irrespetan los derechos humanos en Centroamérica. Sin embargo, a lo largo de su mandato hemos observado el consistente incumplimiento de sus compromisos y un contexto donde los derechos humanos están en constante riesgo y deterioro”, dijo Erika Guevara Rosas.

“El presidente Bukele ha demostrado que, no solo no ha cambiado las políticas fallidas de otros gobiernos de turno en El Salvador, sino que las repite sabiendo el resultado. Las violaciones de derechos humanos no pueden ser la solución a la violencia, solo profundizan la grave situación, generando un contexto de abusos y arbitrariedades, del cual no hay retorno”.