EL ÉXODO DE LAS EMBARAZADAS

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), apuntaban en su informe reciente, que a pesar de los avances que había logrado en las últimas décadas sobre mortalidad materna, Venezuela regresó en 2016, a las cifras que tenía en el año 1990. Es decir, a pesar de los avances en los últimos casi 20 años, ha habido una seria regresión en relación a los logros alcanzados en materia de salud y muerte materna 1.

Entre 1990 y el 2009, la mortalidad materna se mantuvo estable en Venezuela, con 60 muertes por cada 100.000 nacidos vivos 2. A partir de 2015, hubo un incremento significativo, alcanzando 95 casos por 100.000 nacidos vivos en el 2015 3. Se calcula que en el año 2016 esta estadística habría alcanzado hasta 112 muertes por cada 100.000 nacidos 4.

Este drástico aumento, se ve reflejando en las últimas cifras del Boletín Epidemiológico de 2016, del Ministerio de Salud de Venezuela, que referían que el número total de muertes maternas en el 2016 superaba a las del 2015 en 65.79 % (mientras que las muertes de menores de un año se ubicaban en un 30 % más con respecto al año anterior)X .

La mayoría de las mujeres gestantes entrevistadas por Amnistía Internacional provenían del estado fronterizo de Zulia y estado Carabobo en Venezuela, dos entidades con las tasas más altas de mortalidad materna e infantilXI .

FAO-OPS, “Panorama de la seguridad alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe”, Informe 2017. Ver en: http://www.fao.org/3/a-i7914s.pdf
PAHO. Salud en las Américas. 2017. Ver en: http://www.paho.org/salud-en-las-americas-2017/wp-content/uploads/2017/09/Print-Version-Spanish.pdf
UNFPA. Estado de la Población Mundial 2017. Ver en: https://www.unfpa.org/sites/default/files/sowp/downloads/UNFPA_PUB_2017_ES_SWOP_Estado_de_la_Poblacion_Mundial.pdf
CONVITE. Informe Análisis sobre las cifras de Mortalidad Materna e Infantil 2016. https://conviteblog.wordpress.com/2016/07/19/ultima-hora-informe-analisis-sobre-cifras-de-mortalidad-materna-e-infantil-en-venezuela-julio-2016/
Ministerio del Poder Popular para la Salud de Venezuela. Boletín Epidemiológico, semana epidemiológica n° 52, 2016
Amnistía Internacional. Entrevistas a Venezolanas embarazadas y lactantes llevadas a cabo de los días 13 a 30 de noviembre de 2017 en Colombia.

En las ciudades colombianas de Maicao y Cúcuta, dos de las ciudades fronterizas con mayor afluencia de personas venezolanas, el número de atenciones a mujeres gestantes alcanza cifras inauditas, teniendo en cuenta que el número de mujeres en situación de embarazo reportadas antes de 2016 era mucho menor, y en 2015 prácticamente nulo 5.

Los datos a continuación muestran no sólo un radical aumento de la atención a mujeres embarazadas provenientes de Venezuela en Colombia durante el último año 2017, sino además un paulatino incremento, con cifras significativamente altas a finales de 2017, lo cual podría ser un indicador, del avance de la crisis en Venezuela (que hace que un mayor número de personas dejen el país) y del progresivo deterioro de su sistema de salud.

Amnistía Internacional. Entrevistas con personal médico y directivo sanitario de los departamentos de Guajira y Norte de Santander, en noviembre de 2017, así como cifras comparadas del departamento de Atlántico a través del Oficio 20180920003601, de 31 de enero de 2018.

La razón de este fenómeno (el “éxodo” de mujeres embarazadas que buscan atención sanitaria en Colombia) es el temor que enfrentan las mujeres embarazadas en Venezuela a morir durante el trabajo de parto, a tener complicaciones en el embarazo con el resultado de un aborto espontáneo, o ambas. En prácticamente todos los casos conocidos por Amnistía Internacional, el personal médico venezolano le solicitaba a la paciente comprar todos los utensilios médicos, insumos y medicamentos necesarios para el parto. Además, la falta de disponibilidad y asequibilidad de medicinas en caso de complicaciones durante la gestación o el parto, como antibióticos o anticoagulantes, el casi imposible acceso a complementos vitamínicos prenatales, o la falta de fórmulas médicas para lactantes viviendo con VIH, obligó a muchas mujeres embarazadas a salir de Venezuela, muchas en condiciones de riesgo, para asegurar un embarazo y un parto seguro.

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L.P. A pocas horas de haber dado a luz. Llegó a Colombia por temor a perder su bebé. Meses antes, en otro embarazo, dio a luz en un Hospital en su natal Estado Zulia, Venezuela, pero le entregaron al bebé muerto y no le fue ofrecida ninguna explicación. L.P. se sintió maltratada, cuenta que le traumatiza recordar ese día en el que se desmayó durante varias horas.

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Michelle Chirino, de 18 años y 7 meses de embarazo, lleva varios meses viviendo junto a su familia, en el estacionamiento de la terminal de autobuses de Barranquilla, a la espera de poder dar a luz en Colombia. En julio de 2017, con 5 meses de su primer embarazo, comenzó a perder líquido amniótico debido a una infección urinaria. En el Hospital Público de Coro, en el noroeste del país, no tenían antibiótico, y le prescribieron una receta para que ella lo comprara por su cuenta. Sin embargo, nunca encontró la medicina. Al día siguiente, regresó al Hospital aquejada de fuertes dolores y la pérdida de líquido amniótico continuaba. Los médicos le dijeron que tenían que practicarle un aborto, puesto que el feto no era viable. Michelle relató que esa no había sido la única experiencia dolorosa en la familia. Casi al mismo tiempo, una de sus hermanas, dio a luz en el mismo Hospital Público de Coro, pero el recién nacido murió minutos después. Para la cesárea de su hermana, recuerda que tuvieron que comprar guantes, hilo de sutura, aguja quirúrgica, calmantes, cicatrizantes, suero, gasas, epidural y una larga lista de insumos y medicamentos necesarios para el parto, pues no había nada disponible para los pacientes en el hospital, algo que resultó muy costoso para la familia.

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Karen Rodríguez, de 31 años, embarazada de 9 meses dice que “los médicos en Venezuela tienen que ‘trabajar con las uñas’”, y que su embarazo se debe a que compró pastillas anticonceptivas caducadas, en una farmacia en Venezuela. Explicó que debido a la escasez, a veces los pocos productos que se encuentran, están en mal estado.

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Ana Madriz, tiene 23 años y dio a luz en el mes de noviembre de 2017 en el Hospital Erasmo Meoz de Cúcuta. Relató que al conocer que estaba embarazada de su segundo hijo, decidió no regresar a su país ya que una de sus mejores amigas había muerto recientemente dando a luz en Venezuela. Los familiares de su amiga le explicaron que debido a una mala praxis, contrajo una infección y sufrió una hemorragia, algo que quizá podría haber superado, si el equipo médico hubiera tenido medicamentos para tratarla. Por esta razón, Ana tuvo pánico de tener una pérdida o de arriesgar su propia vida, y decidió dejar todo atrás para que su hija, naciera a salvo en Colombia.

Kelly Rincón Palmar, embarazada de 19 años, entrevistada en el hospital de Maicao, cruzó a Colombia una semana antes de su fecha prevista para dar a luz, debido a que en Venezuela no pudo encontrar antibiótico para la fuerte infección de orina que tenía. Un día después de atravesar la frontera, tuvo que ingresar de emergencia en el Hospital Nuevo San José de Maicao donde fue tratada de urgencia durante 5 días.

Maritza Rodríguez, tiene 28 años, y está embarazada de 5 meses. Estando en el Hospital Erasmo Meoz de Cúcuta, relató a Amnistía Internacional que contrajo una infección de orina, y visitó varios hospitales intentando conseguir tratamiento. Al llegar al Hospital Central de Carabobo (Hospital Dr. Enrique Tejera) en Venezuela, quedó impresionada ya que estaba colapsado y contaminado. Debido a que no tenían antibiótico, la derivaron a la Maternidad del Sur, también ubicado en Valencia, Carabobo, donde le dijeron que tampoco tenían, y le informaron y que el día del parto debía llevar entre otras cosas batas, guantes para el personal médico, y antibióticos. Debido a que no encontraba el medicamento, y el riesgo que suponía la infección, tuvieron que salir de emergencia hacia Colombia.


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