Cazadores de Fake News presenta once recomendaciones para enfrentar la desinformación
La propuesta para Venezuela plantea contener bulos en elecciones y emergencias, regular conductas y no emisores, y graduar las sanciones según el alcance y el daño. También sugiere que, antes de aprobar cada regla, las partes evalúen si la aceptarían en caso de que la aplicara su adversario desde el gobierno

Cazadores de Fake News publicó un documento con once recomendaciones dirigidas a las agrupaciones, partidos y sectores que discuten en Venezuela nuevas reglas sobre desinformación, inteligencia artificial y espacio público, en especial durante elecciones y desastres naturales. El texto se basa en los casos que la organización documentó desde 2019 y en la experiencia de la región, donde las leyes con definiciones ambiguas terminaron usándose contra voces críticas.
- Regular conductas, no categorías de emisores. Permite actuar sobre las operaciones encubiertas y sobre el lavado del origen de los bulos.
- Establecer alcance y límites del marco para balancear libertad y riesgos. Evita que la propaganda, la opinión o la sátira se traten como desinformación.
- Convertir la alfabetización mediática en programa de Estado, concertado con sociedad civil y academia. Busca formar ciudadanos capaces de evaluar cualquier contenido, incluido el de su propio bando.
- Abrir un canal de respuesta rápida entre la autoridad, los verificadores y la prensa. Antes de cada elección o emergencia, la autoridad acordaría con verificadores y medios un enlace que responda sus consultas en horas, sin decidir qué verifican ni cómo lo publican.
- Construir un repositorio público de desmentidos y datos oficiales. El repositorio reuniría los desmentidos y datos de la autoridad con fuentes y fechas que cualquiera pueda contrastar, y no necesita una ley para empezar a funcionar.
- Definir el contenido sintético por su capacidad de engaño, no por el uso de IA. Protege la sátira y alcanza también a los videos manipulados con herramientas comunes.
- Adoptar un semáforo cualitativo para decidir cuándo responder. Combina alcance, daño potencial y urgencia para no amplificar rumores que casi nadie vio.
- Hacer respetar la veda y la neutralidad del Estado, incluso durante referendos. Busca impedir el uso de recursos públicos en campaña, también por canales no oficiales, y la coacción sobre empleados públicos y beneficiarios de programas sociales.
- Exigir trazabilidad del gasto y de la publicidad política pagada. Incluye un registro público de proveedores de campaña obligados a declarar también los servicios donados.
- Crear un registro de encuestadoras y reglas de difusión de encuestas. Permite comprobar si un sondeo proviene de una empresa registrada y cuenta con ficha técnica.
- Tratar la atribución y las sanciones como el problema más difícil, con metodología pública y plazos técnicos. Separa el desmentido inmediato de los estudios de atribución, que quedarían a cargo de equipos independientes.
“Venezuela llega tarde a la discusión sobre las normas en torno a la desinformación, la inteligencia artificial y los límites en los procesos electorales. Pero eso tiene una ventaja: podemos aprender de lo que funcionó y fracasó en otros países, y de una década de casos ya investigados aquí en el país”, afirmó Adrián González, director ejecutivo de Cazadores de Fake News.
El documento completo está disponible en este enlace, y cada recomendación cierra con un caso basado en experiencias reales para que las partes discutan qué haría el marco frente a él. La organización ofrece asesoría técnica, como actor de la sociedad civil, a cualquiera de los sectores que discuten estas reglas, para que el marco que se acuerde proteja el espacio público, en elecciones, referendos y emergencias, sin convertirse, en manos de ningún gobierno, en un instrumento de censura, autocensura y persecución.
Cazadores de Fake News es una organización venezolana de verificación de hechos e investigación digital, certificada por la International Fact-Checking Network (IFCN), que desde 2019 documenta operaciones de influencia, redes de cuentas inauténticas y campañas de desinformación en Venezuela y América Latina. La organización forma parte de la Red Venezolana de Medios Independientes (REMI) y publica sus investigaciones en cazadoresdefakenews.info.