Plan de acción global para pedir a los Estados en la Asamblea General de la ONU que garanticen la protección de quienes defienden los derechos humanos en todo el mundo
Los Estados son los principales responsables de las violaciones de derechos humanos cometidas contra defensores y defensoras de los derechos humanos, ya sea directamente o en complicidad con poderosos agentes no estatales

Hoy se presentará ante la Asamblea General de la ONU un plan de acción sobre cómo proteger y promover el trabajo de los defensores y defensoras de los derechos humanos, tras una importante cumbre internacional celebrada a finales de octubre. Esta iniciativa para convencer a la comunidad internacional, al máximo nivel, de la necesidad de garantizar seguridad efectiva a las personas que defienden los derechos humanos en todo el mundo llega en un momento en el que constantemente se cuestiona y socava la función que cumplen estas personas, en flagrante contradicción con las obligaciones y compromisos internacionales.
La reunión tendrá lugar el 18 de diciembre de 2018, 20 años después de la primera Declaración de la ONU sobre los Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos. Está previsto que un representante de la reciente Cumbre Mundial de Defensores/as de Derechos Humanos presente las conclusiones ante la Asamblea General de la ONU, poniendo el foco en los niveles de peligro cada vez mayores que afrontan los activistas en todo el mundo.
“Sólo podremos lograr la paz, la seguridad, la dignidad y el desarrollo sostenible si promovemos la justicia, la libertad y la igualdad para todas las personas, que son los objetivos últimos de la Declaración Universal de Derechos Humanos”, ha declarado Alice Mogwe, directora del Centro para los Derechos Humanos de Botsuana (Ditshwanelo), en representación de la Cumbre Mundial de Defensores/as de Derechos Humanos.
Los Estados son los principales responsables de las violaciones de derechos humanos cometidas contra defensores y defensoras de los derechos humanos, ya sea directamente o en complicidad con poderosos agentes no estatales. Deben actuar con urgencia para reconocer la función esencial que desempeñan, proteger a los que están en riesgo y adoptar medidas concretas que promuevan un entorno seguro y propicio para la defensa de los derechos humanos sin discriminación.
“Gobiernos, empresas y otras entidades influyentes hostigan, espían, encarcelan, torturan e incluso matan a defensores y defensoras de los derechos humanos, sólo por defender los derechos fundamentales de sus comunidades. Estas personas han de ser respetadas y protegidas, y deben poder vivir y trabajar en un entorno donde sea seguro reclamar derechos humanos".
En conmemoración del 20 aniversario de la Declaración de la ONU sobre los Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos y del 70 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, más de 150 defensores y defensoras de todo el mundo se reunieron este año en París para planificar el avance de los derechos humanos en los próximos 20 años.
La Cumbre se celebró en un momento en el casi a diario que se tenía noticia de la muerte violenta de un defensor o defensora de los derechos humanos, la penalización y la difamación se habían convertido en riesgos habituales, se introducían sistemáticamente en la legislación restricciones ilegítimas y abusivas de la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica, y los gobiernos incumplían los compromisos contraídos en 1998 de respetar y proteger a estas personas.
Los participantes en la Cumbre adoptaron un Plan de Acción para su implementación urgente por Estados, empresas, instituciones financieras, donantes y organizaciones intergubernamentales (https://hrdworldsummit.org/
El Plan de Acción recalca que la creación de un entorno donde sea realmente posible y seguro reclamar derechos humanos es responsabilidad de todas las personas. No obstante, señala que quienes tienen el poder —actores estatales y no estatales— deben tomar la iniciativa en la creación de un entorno seguro y propicio para las personas que defienden derechos humanos.
Desde que se celebró la Cumbre, miles de personas han firmado en todo el mundo la petición que insta a quienes ejercen el poder a proteger a quienes defienden los derechos humanos en todas partes.