Miércoles, 14 de junio, 2017

“Es inadmisible que hoy estemos viendo que el trabajo de las personas que hacen un mundo más justo sea perseguido y criminalizado en la mayoría de las partes del mundo. Pedimos a nuestros líderes que se comprometan y aplaudan la labor que vienen realizando los defensorxs a través de mecanismos de protección y reconocimiento que les permitan realizar su labor sin ningún tipo de peligro”.


“Valiente” es la nueva campaña global de Amnistía Internacional que lanza en respuesta a la intensificación de ataques contra las defensoras y defensores de derechos humanos alrededor del mundo. La situación es tan grave que la organización ha registrado que, en los últimos 20 años, han muerto más de 3.500 defensorxs, lo que quiere decir que “cada 2 día una defensora o defensor fue asesinado por su trabajo”, afirmó Guadalupe Marengo, directora del programa global para defensores y defensoras de derechos humanos de Amnistía Internacional.

“Esta campaña busca la protección del trabajo y la vida de las personas que se dedican a defender a otros y que hoy se encuentran en peligro. Hemos visto con preocupación que después que la comunidad internacional adoptó y firmó por conceso la Declaración de 1998 sobre la protección de las defensoras y defensores de derechos humanos y la sociedad civil ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) los casos de intimidación, acoso y asesinato en vez de disminuir han aumentado de forma alarmante”. 

Durante el año pasado fueron asesinados 281 defensorxs en 22 países, mientras que en 94 naciones se han evidenciado casos de acoso, tortura, encarcelamiento y campaña de descrédito. Ningún continente escapa de esta vergonzosa realidad y el informe Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos Bajo Amenaza. La Reducción Del Espacio Para La Sociedad Civil pone al descubierto un sinnúmero de casos de defensorxs que necesitan se les garantice su seguridad personal de inmediato.

“Es inadmisible que hoy estemos viendo que el trabajo de las personas que hacen un mundo más justo sea perseguido y criminalizado en la mayoría de las partes del mundo. Pedimos a nuestros líderes que se comprometan y aplaudan la labor que vienen realizando defensoras y defensores a través de mecanismos de protección y reconocimiento que les permitan realizar su labor sin ningún tipo de peligro”.

La organización ha denunciado que lxs defensorxs usualmente son atacados por gobiernos, empresas, grupos armados, grupos que fomentan el odio y la discriminación y otras personas con poder que hacen todo lo posible para silenciarlas e impedir que hagan su trabajo.

Le preocupa que en muchos países los gobiernos estén adoptando medidas para coartar la defensa de los derechos humanos, con leyes que “autorizan la fuerza contra manifestantes pacíficos o permiten la vigilancia masiva, hasta las que prohíben el acceso a financiación procedente del extranjero o imponen estrictos requisitos para inscribir legalmente las organizaciones”.

En 2015 y 2016 se produjeron 437 asesinatos contra defensorxs de derechos humanos, más de la mitad se produjeron en países del continente americano y 49 por ciento de ellos defendían derechos relacionados a la tierras, territorio y medio ambiente.

Ante este desolador contexto, Amnistía Internacional exige la aplicación de políticas y medidas que garanticen la continuación del trabajo de lxs defensorxs, e invita a las autoridades a trabajar por estas recomendaciones:

  1. Reconocer explícitamente la legitimidad de los defensores y las defensoras de los derechos humanos y apoyar públicamente su labor, reconociendo su contribución al fomento de estos derechos.
  2. Garantizar un entorno propicio y seguro en el que las personas que defienden los derechos humanos gocen de protección efectiva y donde sea posible defender y promover los derechos humanos sin temor a sufrir castigos, represalias ni intimidación.
  3. facilitar y apoyar programas que garanticen el acceso de los defensores y las defensoras de los derechos humanos a las aptitudes, herramientas y formación necesarias que requieran con el fin de estar capacitados y equipados para realizar su trabajo de derechos humanos.
  4. Permitir enfoques participativos que garanticen la conexión entre las personas que defienden los derechos humanos, en el seno de la comunidad en la que actúan, y su acceso de manera segura a las personas responsables de tomar decisiones en los ámbitos nacional, regional e internacional.

 

Todas y todos podemos ser defensorxs

“Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales en los planos nacional e internacional”, reza el artículo 1 de la Declaración de la ONU sobre Defensores y Defensoras.

La campaña “Valiente” también hace un llamado a las personas para que se conviertan en defensorxs de derechos humanos sin miedo y con la convicción de que la justicia es posible sin discriminación alguna. “Todas y todos hemos sido defensorxs en algún momento de nuestras vidas. No importa si sales a la calle a manifestar o clamas por los derechos a través de las redes sociales, te conviertes en defensor o defensora cuando demandas justicia por cualquier medio”, resaltó Marengo.

Amnistía Internacional considera que un defensor o una defensora de los derechos humanos es aquella persona que, individual o colectivamente, actúa para defender o promover los derechos humanos a nivel local, nacional, regional o internacional, sin recurrir al odio, la discriminación o la violencia ni propugnar su uso.

Los defensores y defensoras provienen de todas las esferas sociales: pueden ser profesionales del periodismo, la abogacía, la salud o la enseñanza, sindicalistas, denunciantes de irregularidades, campesinos y campesinas, y víctimas o familiares de víctimas de abusos y violaciones de los derechos humanos. Llevan a cabo su labor de defensa como parte de sus funciones profesionales, y en otros casos lo hacen de forma voluntaria o sin remuneración.

Para ser defensora o defensor de derechos humanos hoy en día, donde los niveles de violencia e injusticia en el mundo están tan exacerbados, se necesita ser bien valiente, por eso Amnistía Internacional decidió adoptar este importante valor para el nombre de esta campaña. “Si sabes que al defender los derechos humanos de otros o los propios te pueden atacar, te pueden asesinar, te pueden detener arbitrariamente, te pueden acusar de terrorista, espía y hasta traidor a la patria, se necesita un cúmulo de valentía para seguir adelante”, recalcó la directora del programa global para defensores y defensoras de derechos humanos de Amnistía Internacional.

Es crucial que en todos los sectores de la población exista un defensor o defensora de derechos humanos, pero cobra más importancia que la población joven se una también a este trabajo y se empodere. Es vital tener más líderes y lideresas jóvenes de distintas causas sociales para que a través de sus ideas y opiniones puedan contribuir a que el mundo sea un lugar donde la justicia sea la regla y de esta manera continuar con la defensa de muchos derechos humanos a través del tiempo.

 

Por Daniela Damiano @amnistia