DÍA MUNDIAL DE LA POBLACIÓN: PLANIFICANDO EL DESARROLLO CON ENFOQUE DE GÉNERO

Viernes, 14 de julio, 2017
Por: Fernandez, Jackeline

Desde esa perspectiva, la planificación familiar surge no solo como una medida necesaria, sino también como un derecho de las mujeres cuyas vidas se ven afectadas debido a políticas y leyes creadas para menoscabar, limitar y penalizar el derecho a tomar decisiones sobre su vida sexual y reproductiva.


La población no sólo es cuestión de números. Es una cuestión de seres humanos,  una cuestión de individuos, una cuestión de cada uno de nosotros”. Kofi Annan

 

El 11 de julio de 1987 se celebró el “Día de los cinco mil millones”, una iniciativa desarrollada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dirigida a concienciar a los países sobre la necesidad de iniciar programas enfocados en los retos que se planteaban ante el crecimiento mundial de la población. Tres años más tarde, la Resolución 45/216 de la Asamblea General  transformo esa fecha en el Día de la Mundial de la Población.

Este año, el enfoque del Día Mundial de la Población se centró en la planificación familiar. En el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el crecimiento de la población plantea un gran número de retos, sobre todo en los países más pobres. La distribución equitativa de los recursos y el acceso a bienes y servicios de calidad son solo dos aspectos que se ven afectados debido al incremento incesante de la población.

Desde esa perspectiva, la planificación familiar surge no solo como una medida necesaria, sino también como un derecho de las mujeres cuyas vidas se ven afectadas debido a políticas y leyes creadas para menoscabar, limitar y penalizar el derecho a tomar decisiones sobre su vida sexual y reproductiva.

Planificación familiar:planificando el desarrollo sostenible

De acuerdo a estadísticas manejadas por la Comisión Europea y la ONU, más de 220 millones de mujeres, habitantes en su mayoría de los 69  países más pobres,  ven afectada su intención de posponer  el embarazo, debido a la ausencia de políticas públicas enfocadas en garantizar la existencia y el acceso a métodosanticonceptivos seguros. Tomar decisiones informadas sobre sus derechos reproductivos se les dificulta aún más a las mujeres que están sumidas en el círculo de la pobreza y/o de la violencia. No se trata simplemente de que existan métodos anticonceptivos en el mercado, sino de que las mujeres sepan que existen, cuales son, sus implicaciones en materia de salud y que además tengan la posibilidad de acceder a ellos recibiendo toda la información y el acompañamiento que les garantice el uso correcto del método escogido.

Cuando las mujeres tienen garantizado el goce efectivo de sus derechos sexuales y reproductivos, la sociedad en general se ve beneficiada. En el marco de la Campaña por el Acceso Universal a la Salud Reproductiva (2015), la Comisión Europea señaló que “La planificación familiar es también un instrumento detransformación social. Se ha demostrado que empodera alas mujeres y a las niñas en el hogar, en la comunidad, en lasescuelas, en el ámbito laboral y en la esfera política”. Por su parte, la ONU ha establecido la relación directa entre el empoderamiento femenino en materia sexual y reproductiva, y la erradicación de la pobreza, señalando que al invertir en planificación familiar se generan beneficios en el ámbito económico, social, educativo y laboral, lo cual incide favorablemente en el desarrollo de los pueblos. La Comisión Europea incluye la sostenibilidad y la salud, explicando que el “crecimiento sostenible de la población permite que los países están mejor preparados paraadaptarse al cambio climático” y que las “tasas de morbilidad y mortalidadmaternoinfantil  sean más bajas; haya menos abortosinseguros; y menor incidencia de VIH”.

Empoderarse sobre sus derechos sexuales y reproductivos permitiría disminuir la cantidad de niñas y adolescentes que abandonan sus estudios debido a un embarazo, como ocurre en Kenia, donde entre 10 mil y 13 mil niñas abandonan la escuela cada año al salir embarazadas o en el Àfrica Subsahariana, donde entre 8 y 10% de las niñas atraviesan la misma situación, que las obliga a asumir el rol de madre y ama de casa sin herramientas que le garanticen una vida digna. 

La planificación familiar es un derecho humano

La Plataforma de Acción de Beijing incluye como uno de los derechos fundamentales de las mujeres  “su derecho a tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad, incluida su salud sexual yreproductiva, y decidir libremente respecto de esas cuestiones, sin verse sujeta a la coerción, la discriminacióny la violencia”. Asimismo, tanto los hombres como las mujeres tienen derecho a recibir información y a tener la posibilidad de acceder a métodos seguros, confiables, eficaces y aceptables para planificar su familia. El derecho humano a la planificación familiar se fundamenta en la garantía del derecho a la vida, a la salud, a la intimidad y a la no discriminación.

Desde esta perspectiva, la ONU establece como responsabilidad del Estado, lo siguiente:

A.- Respetar:

  • Abstenerse de ordenar tratamientos médicoscoercitivos, tales como la esterilización forzada de las mujeres con discapacidad ode las mujeres pertenecientes a grupos minoritarios o indígenas.
  • Negar el accesoa la mujer a métodos anticonceptivos por el hecho de carecer de autorizacióndel esposo, compañero, padre o autoridad de salud o por no estar casada,también es una violación de la obligación al respeto.

B.- Proteger:

  • Asegurar que terceros no limiten el accesode las personas a métodos anticonceptivos y a información y serviciosen materia de planificación familiar.
  • Si los trabajadores de la salud serehúsan a vender o proporcionar anticonceptivos debido a creenciasreligiosas personales, el Estado debe aun así asegurar que los métodosanticonceptivos estén disponibles y accesibles para las mujeres y las niñas.

C.- Cumplir:

  • Adoptar medidas legislativas, administrativas,presupuestarias, judiciales y de otra índole para asegurar la plena realizaciónde los derechos relacionados con la anticoncepción, que incluye la obligación deproveer información y acceso a una amplia gama de métodos anticonceptivos, incluidoslos medicamentos esenciales, como anticonceptivos hormonales y de emergencia.

Un aspecto importante que se ha incluido en todos los programas educativos sobre derechos sexuales y reproductivos, tiene que ver con las relaciones de poder entre hombres y mujeres. Tradicionalmente se ha considerado que es una obligación inherente a las mujeres el evitar la concepción, de este modo un embarazo no deseado convierte al hombre en una víctima de la irresponsabilidad de la mujer. Ese condicionamiento relacionado con los roles y estereotipos asignados por la sociedad a hombres y mujeres sobre la base de la agresividad de unos y la pasividad de ellas, se ha venido  socavando al incluir información sobre las necesidades y responsabilidades de jóvenes y hombres en materia de salud sexual y reproductiva.

Los jóvenes hombres vienen a tien medio de la noche, y no tenemos condones y es una malanoticia. Tenemos que incluir también a los hombres en nuestrosplanes para hacer frente a necesidades no satisfechas!” Nana AmmaOforiwaa Sam,  Asociación de Planificación Familiar de Ghana.

Otro grupo tradicionalmente discriminado en las políticas públicas relacionadas con la salud sexual y reproductiva, es el de las personas con discapacidad, las cuales han sido más propensas a ser víctimas de prácticas inhumanas como la de la esterilización forzada o los abortos selectivos. En este sentido, el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad ha recordado a los Estados su obligación de prestar servicios y apoyo integral para que las personas con necesidades especiales puedan gozar efectivamente de sus derechos sexuales y reproductivos, partiendo de su derecho a formar una familia y conservar su fertilidad en iguales condiciones que los demás.

Los anticonceptivos y los productos y servicios de planificación familiar deben: estar disponibles en cantidades suficientes; ser accesibles en forma física, económica y sin discriminación; ser cultural y éticamente aceptables; y ser científica y médicamente adecuados y de buena calidad”. Comité de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Observación General 14 sobre el derecho al disfrute del más alto nivel de salud.

Imagen:Takayuki/Shuterstock

Fuentes:

http://www.ohchr.org/Documents/Issues/Women/WRGS/SexualHealth/INFO_Contra_FamPlan_WEB_SP.pdf

http://www.un.org/popin/icpd/infokit/infokit.sp/6interre.stx.html

https://www.reproductiverights.org/sites/crr.civicactions.net/files/documents/BRB-Planificacion.pdf

http://www.cinu.org.mx/multi/comun99/9942.htm

http://www.countdown2030europe.org/storage/app/media/IPPF_Factsheet-1_Empowerment3_3.pdf

http://www.un.org/es/events/populationday/


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