MUJERES Y NIÑAS INDÍGENAS: DOBLEMENTE DISCRIMINADAS

Viernes, 11 de agosto, 2017
Por: Jáckeline Fernandez

“Las mujeres indígenas han luchado por el pleno reconocimiento de sus derechos y las apoyamos” Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres


El 13 de septiembre de 2007, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas.

En esta Declaración no solo se reconoce la igualdad de los pueblos indígenas, sino que también se establece su derecho a ser diferentes y el deber de respetar esas diferencias, considerándoles como enriquecedoras y como parte del patrimonio cultural de la humanidad.

El instrumento consta de 46 artículos, y comienza estableciendo el derecho que tienen todos los indígenas, ya sea como individuos o como pueblo, al disfrute pleno de los derechos humanos reconocidos internacionalmente. El respeto a su cultura y la protección  contra  la discriminación, así como el reconocimiento de su autonomía, entre otros, son parte de esta Declaración. 

El artículo 22 señala:

“1. En la aplicación de la presente Declaración se prestará particular atención a los derechos y necesidades especiales de los ancianos, las mujeres, los jóvenes, los niños y las personas con discapacidad indígenas.

  1. Los Estados adoptarán medidas, conjuntamente con los pueblos indígenas, para asegurar que las mujeres y los niños indígenas gocen de protección y garantías plenas contra todas las formas de violencia y discriminación.”

En otras palabras, identifica la vulnerabilidad especial de las niñas, niños y mujeres que forman parte de un sector de la población que de acuerdo a las estimaciones de la ONU, está constituido por 370 millones de personas, lo que equivale a más del 5% de la población mundial, y de los cuales el 15% se encuentra entre los sectores más pobres, al ser víctimas recurrentes de la exclusión y enfrentar numerosas dificultades para poder acceder a sus las más básicos derechos.

Sobre este particular, podemos señalar como ejemplo el resultado de la Encuesta Nacional de Indígenas en México elaborada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) publicada en julio de 2016,, la cual revelo que los principales problemas que enfrenta la población indígena de ese país son:

  • Marginación y pobreza, 21.6%
  • Exclusión 5.8%
  • Analfabetismo, 4.3% 
  • 2% piensa que sí hay racismo en México.

Históricamente invisibles

El Informe “Igualdad con dignidad” elaborado por la UNICEF, señala un elemento que debe ser tomado en cuenta al momento de evaluar la situación actual de la población indígena: la invisibilizaciòn: “El histórico afán uniformizador y los intentos fracasados de homogeneización cultural, que propugnaban la construcción de Estados nacionales mestizos y que asumían la igualdad ante la Ley de todos sus ciudadanos, llevaron incluso a negar la existencia de población indígena”. Esta realidad supuso la ausencia de estadísticas diferenciadas que permitieran conocer la situación real de los miembros de las diferentes etnias que han sobrevivido a siglos de opresión y silencio.

En este contexto, las condiciones que llevan a los pueblos originarios a la pobreza no son identificadas con asertividad, simplemente se les agrupa dentro de la pobreza general sin relacionar el racismo y la discriminación como parte del problema.

La pobreza es mayor entre las poblaciones indígenas de América Latina, como lo identifico el Banco Mundial: en Panamá, el 95% de indígenas es pobre, pero sólo un 37% de no indígenas lo es; Guatemala, 87% de los indígenas vive en la pobreza frente al  54% de los no-indígenas; en México la correlación es de 80% a 18%; en Perú, el 79% de indígenas es pobre y 50% de s no-indígenas también lo es; Bolivia tiene el 65% de la población indígena en pobreza frente al 48% de los no indígenas.

Este tipo de condiciones determina que los sectores más vulnerables, deban enfrentar condiciones aún más retadoras.

Niñas y mujeres indígenas: invisibles y vulneradas

Es preciso eliminar las barreras sistémicas a la educación (…) y las políticas discriminatorias y prácticas pedagógicas que impiden a las niñas hacer valer la propia cultura en la escuela” estas palabras de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, determina el punto focal para lograr que las estadísticas cambien: la educación. UNICEF presento en el Informe ya mencionado, algunas estadísticas que nos permiten comprender la importancia de esta declaración: el 69% de los niños indígenas de México se retiran de la escuela;  en  Guatemala el 90% repite primaria; el 56%de los mapuches no tiene escolaridad en Argentina; Colombia presenta un 70% de wayuu sin acceso a la educación y solo el 21% recibe educación primaria. Ahora bien, este porcentaje disminuye considerablemente cuando nos asomamos a estadísticas diferenciadas entre niños y niñas en edad escolar, por ejemplo en Paraguay un 63% de la comunidad indígena es analfabeta, esa tasa se eleva a 72% entre niñas y mujeres. Los elementos que configuran la discriminación de las niñas en el proceso educativo no solo persisten entre las comunidades indígenas, sino que se exacerban en virtud de la discriminación general de este sector de la población. 

ONU Mujeres ha identificado que las niñas y mujeres indígenas que se dedican a trabajos poco reconocidos, como el servicio doméstico, no solo son las peor pagadas, sino que además deben enfrentar el racismo y la violencia sexual sin contar con mecanismos efectivos y seguros para denunciar, obtener protección y apoyo.

Además de ser sistemáticamente vulneradas en sus derechos elementales, las mujeres indígenas que han decidido asumir la defensa de sus hábitats frente a los intereses económicos de Estados y particulares, han sido criminalizadas y perseguidas.

La herramienta indispensable para alcanzar la igualdad y cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible es la educación. La inclusión desde el respeto y la valoración de su propia cultura, permitiría a las futuras generaciones escapar del círculo de la pobreza. Otro aspecto importante y necesario es que el sistema de justicia forme operadores sensibilizados y que conozcan las tradiciones y el lenguaje de las comunidades indígenas en cada región, para que puedan brindar acceso efectivo a la protección y la justicia en casos de violencia sexual, abusos y discriminación.

La educación formal, la no formal y la informal son medios muy importantes para fomentar la capacidad de las mujeres indígenas de desarrollar todo su potencial. El conocimiento del rico acervo histórico, la cultura, los idiomas y las prácticas agrícolas de los pueblos indígenas provee una preparación esencial para la vida, que les permite sostener y enriquecer su identidad singular” Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres

Fuentes:

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1552591

http://www.un.org/es/events/indigenousday/

https://www.un.org/development/desa/indigenous-peoples-es/16a-sesion-del-foro-permanente-24-de-abril-5-de-mayo-2017.html

https://www.clarin.com/entremujeres-mexico/genero/mujeres-indigenas-discriminadas-discriminadas_0_SJ1t0Iy2g.html

http://www.unmultimedia.org/radio/spanish/2015/03/mujeres-indigenas-las-mas-pobres-discriminadas-y-maltratadas-en-el-mundo/#.WYwJttThDMo

http://www.un.org/en/events/indigenousday/pdf/Press%20Release%20Indigenous%20Day%202017.pdf

http://www.tribunafeminista.org/2016/08/las-mujeres-indigenas-en-el-dia-internacional-de-los-pueblos-indigenas/

 

Foto Julian Peters Photography / Shutterstock.com

 


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