Jueves, 21 de septiembre, 2017

Entendemos el término “paz” como la ausencia de conflicto. Sin embargo, para conseguir la paz no basta tan solo con deponer las armas, la paz verdadera requiere de una construcción, requiere que todos trabajemos por ella.

La paz es tan elemental como el agua, es necesaria para que se puedan garantizar los derechos de una persona y facilitar el desarrollo humano. La paz alienta como principio a la igualdad y justicia. Es por esto que su promoción tanto a nivel internacional como nacional tiene que ser nuestro propósito primordial.


La primera mitad del siglo XX nos dejó 2 guerras mundiales, once millones de muertos en el holocausto y dos bombas nucleares. la segunda mitad fue más agridulce aparecieron en el panorama la declaración universal de los derechos humanos, varios genocidios, la guerra fría y sus secuelas.

A pesar del caos, las naciones del mundo comenzaron a plantearse mecanismos en búsqueda de paz, y de esa manera poder evitar derramamientos de sangre, logrando la creación de la Organización de Naciones unidas como organismo garante de la paz en el mundo. Sin embargo, los conflictos armados han ido de la mano con el desarrollo tecnológico, logrando guerras más devastadoras y mucho más breves.

Los primeros 17 años del siglo XXI han sido marcados por conflictos y guerras asimétricas como lo es la lucha contra el terrorismo, el cual ha dejado como secuela el renacimiento de grupos xenofóbicos y la mayor crisis de refugiados que se ha vivido. Finalizando la segunda década del siglo XXI nos encontramos con una amenaza latente de una posible guerra nuclear, la cual podría devastar a continentes enteros.

A pesar de la aparición de organismos regionales y ONGs que luchan día tras día por los derechos de todos y todas, seguimos enfrentando problemas como guerrillas y violaciones masivas a los derechos de determinadas poblaciones. Y esto es solo el principio ya que el principal problema de este es siglo el cambio climático y sus consecuencias. El cambio climático solo pareciera advertirnos que viene mucha más devastación y guerras por los recursos que queden. Hoy pareciera que la paz se encuentra lejos de nosotros.

¿Cuántas desgracias el mundo tiene que vivir para entender que la paz es el único camino?

 

Conseguir la paz de los pueblos es una necesidad común para lograr frenar el sufrimiento innecesario causados por los conflictos armados, ya que esto es un vínculo que nos une a todos sin importar nuestras diferencias culturales. Es necesario aprender a tolerarnos.

Buscando fortalecer los ideales de paz en cada nación el 21 de septiembre se celebra el día internacional de la Paz, día en el cual se conmemora una jornada de no violencia y alto al fuego en todas las naciones, a través de actividades educativas, actividades de sensibilización de la opinión pública acerca del sufrimiento a la que están sometidas miles de personas que sufren las guerras, actos religiosos en honor a todas aquellas personas que murieron siendo víctimas de guerras o de conflictosy se promueven los ideales de paz y no violencia a nivel mundial.

En pro del espíritu del día internacional de la Paz, sigamos trabajando por educar a todas las personas, para que dentro de nuestros principios morales y valores no exista cabida para la violencia. La paz es un principio que convoca a la sociedad y a los estados a educar y ser educados para la paz.Vivir en paz no es un mito, es una realidad por la cual todos y todas tenemos que trabajar.

Seamos bastión de las sabias palabras del pacifista Mahatma Gandhi: No hay camino para la paz la paz es el camino.

 

Este texto pertenece a Simone García, activista de la Red USM de Amnistía internacional Venezuela.