Miércoles, 21 de febrero, 2018

Rosa* es una joven abogada natural de Togo, que activamente defiende los derechos de la comunidad LGBTI en su país.


Alrededor del mundo existen una gran variedad de culturas, creencias, sistemas legales y sistemas políticos. En algunas de ellas existen más restricciones que en otras, y en ocasiones estas restricciones pueden llegar a coartar incluso los derechos más básicos.

Particularmente en el continente africano, existe un rechazo generalizado a las personas de la comunidad LGBTI, independientemente de la cultura particular del país, o del sistema político. En África, defender abiertamente los derechos gays es un asunto peligroso. Las penas impuestas por esta demostración de apoyo, pueden ir desde registros en la oficina a detenciones arbitrarias, también se enjuicia a quienes se sospeche que realizan actos “antinaturales”, se imponen estigmas sociales e incluso se sufre violencia a nivel de la calle. Es por esto que cuando surgen personas como Rosa*, defensores y defensoras de los derechos humanos que se desarrollan dentro de este entorno hostil, y trabajan cada día para pedir respeto por los derechos LGBTI, y para encontrar un lugar seguro para las personas jóvenes abandonadas por sus familias debido a su orientación sexual, es digno de ser resaltado y reconocido.

Rosa nació y creció en Togo, uno de los países africanos que aún penaliza las relaciones sexuales consentidas entre personas adultas del mismo sexo. Motivada por una de sus amistades y por sus propias convicciones, decidió trabajar para una de las pocas organizaciones que defienden los derechos LGBTI.

A sus 25 años, es graduada en la Facultad de Derecho de Lomé, capital de Togo, pero no lleva la toga de abogado y no ejerce en los tribunales de su país ya que ha elegido el complicado camino de defender los derechos del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales, personas transgénero e intersexuales (LGBTI) en África.

Rosa promueve el respeto de los derechos LGBTI en reuniones abarrotadas de las organizaciones de la sociedad civil de forma discreta, pero con una firme confianza. “Entre los defensores y defensoras de los derechos humanos puedes contar con los dedos de una mano a personas que simpaticen con nuestra causa. Aun así, seguiremos luchando por que se respeten todos los derechos humanos.”

La organización en la que Rosa trabaja también ofrece educación en derechos humanos, actividades de apoyo y concienciación sobre los derechos LGBTI en Togo. “Tenemos aproximadamente un centenar de miembros en Togo y nuestro objetivo es contribuir al desarrollo de los miembros de la comunidad LGBTI en un entorno social y jurídico libre de estigma y discriminación.”

A pesar de no contar con una gran maquinaria detrás de ella, su organización ayuda a las personas jóvenes de la comunidad LGBTI que luchan por recuperar su dignidad y encontrar un trabajo decente. Con pocos recursos “estamos ayudando a mejorar las vidas de personas que no son menos humanas debido a su orientación sexual o identidad de género y expresión”.

La vida de una defensora de estos temas tan particulares en Togo, no es fácil. Constantemente se encuentra recibiendo amenazas anónimas e insultos homófobos por parte de los medios de comunicación y en las redes sociales. A raíz de esto su familia se ha preocupado por su bienestar y seguridad personal, por lo que incluso dentro de su propio hogar recibe presiones para que renuncie a su labor

A mis padres no les gusta mi trabajo de defensora de los derechos LGBTI, pero soy obstinada y no me rendiré”, ha llegado a afirmar con la mejor de las determinaciones.

Rosa es el ejemplo perfecto de una persona valiente, optimista y sobre todo comprometida con la defensa de los derechos más fundamentales de los seres humanos.

Es importante contribuir al cambio social. Puede llevar tiempo, pero estoy segura de que finalmente llegará”, asegura.

Rosa sigue trabajando en pro de los derechos de las personas detenidas en su país exclusivamente por motivos de orientación sexual. Las visita en prisión, se asegura de que tengan un abogado y, una vez libres, de que recuperen su dignidad.

 

*Nombre cambiado por razones de seguridad.

 

Referencias:

https://www.amnesty.org/es/latest/campaigns/2017/05/rosa-young-lgbti-rights-lawyer/

http://www.africalgbt.org/index.php/es/togo

 

Red de Jóvenes