Martes, 27 de febrero, 2018

“Estamos pidiendo a gritos la cooperación internacional para la salud y la alimentación, porque en el caso de las medicinas, han llegado a precios insufribles que no los puede pagar nadie y muchas tienen que ser importadas”, agregó la activista de SenosAyuda, Tania Sarabia


 “Una de las peticiones en la que coinciden casi todas las organizaciones de la sociedad civil en Venezuela relacionadas al derecho a la salud es que el Estado active inmediatamente los mecanismos de cooperación internacional”, afirmó la actriz y activista de SenosAyuda, Tania Sarabia, quien además denunció que la crisis económica ha hecho que las personas diagnosticadas con cáncer no puedan costear sus medicamentos.

Con ese clamor Sarabia describe una de las tantas consecuencias que ha desencadenado la emergencia humanitaria por la que atraviesa Venezuela, cada vez más compleja, que ha imposibilitado el acceso o la importación de medicamentos.

“Estamos pidiendo a gritos la cooperación internacional para la salud y la alimentación, porque en el caso de las medicinas, han llegado a precios insufribles que no los puede pagar nadie y muchas tienen que ser importadas”, agregó la activista.

En el capítulo sobre Venezuela, del Informe Anual de Amnistía Internacional 2017/18, se reveló que “el gobierno no reconocía el empeoramiento de la escasez de alimentos provocada por las crisis económica y social. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura declaró en su informe mundial sobre crisis alimentarias de 2017 que no disponía de datos oficiales fiables sobre Venezuela y que el empeoramiento de la situación económica, ya de por sí crítica, podría dar lugar a una ausencia mayor de bienes de consumo, como alimentos y suministros médicos”.

En una declaración conjunta de varias organizaciones de la sociedad civil, entre las que se incluye a SenosAyuda, hecha pública el 9 de febrero en una manifestación realizada en Caracas, se precisó que la emergencia humanitaria afecta a 5.668 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, quienes no tienen acceso a las quimioterapias y radioterapias.

La también sobreviviente del cáncer de mama recalcó que en Venezuela se han “vulnerado todos los derechos, especialmente el de la salud”, subrayando también la situación por la que atraviesan los pueblos indígenas, como los Warao y Wayuú.

“¿Sabes la cantidad de gente con problemas oncológicos que se está muriendo? ¿Los que tienen SIDA y VIH? ¡No hay medicinas suficientes!”, alertó Sarabia, quien tiene más de 15 años como miembro y activista de SenosAyuda.

Sin medicinas ni prevención

Tras superar el cáncer de mama con el que fue diagnosticada la actriz Tania Sarabia, su labor como activista en SenosAyuda ha estado enfocada en la prevención mediante la concientización para que las mujeres se autoexaminen y acudan al médico una vez al año, con el fin de realizar las respectivas mamografías y descartar o detectar anomalías.

Entre las campañas que ha realizado la actriz en conjunto con otras personalidades venezolanas se encuentra la protagonizada con Viviana Gibelli, a la que Sarabia recuerda como la única dedicada a promover el autoexamen de mamas.

“Aquí se ha hecho una sola campaña para el autoexamen de mamas. Yo trabajé con Viviana Gibelli, que tenía un programa en la noche”, recordó Sarabia.

Por ello, una de sus principales peticiones, junto con la activación de la cooperación internacional, es la realización de campañas de concientización de forma permanente en todos los sectores de la población, pero con especial énfasis en los grupos más vulnerables.

En este punto, rememoró su labor con la Fundación Wayuu Taya, en la que se logró construir una escuela para la población indígena Wayuu a partir de las donaciones recibidas desde el extranjero y con el apoyo del Estado, así como se obtuvieron insumos médicos y alimentos.

“En ese momento el Estado venezolano sí colaboraba y funcionábamos en una de las oficinas de la Casa del Artista”, comentó Sarabia sobre la institución que se encargaba de promover y defender las actividades de los artistas en el país, pero que fue intervenida en 2016.

Incluso, los obstáculos creados contra las organizaciones no gubernamentales han disminuido la posibilidad de atender a las personas que padecen cualquier enfermedad en el país, ya que por ejemplo se prohibió la recepción de donaciones desde el extranjero en 2010 al promulgarse la Ley de Defensa de la Soberanía Política y Autodeterminación Nacional.

Soluciones frente a la emergencia

Pese a las obstáculos burocráticos, políticos y económicos, las organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil no han parado de defender los derechos de las personas, especialmente los referidos a la salud y la alimentación.

La asociación civil SenosAyuda ha mantenido varios programas de apoyo a las personas diagnosticadas con cáncer, como SenosMima, SenosEntretiene y SenosEduca, así como ha introducido una modalidad de entrega de medicinas e insumos, a los que puede acceder cualquier persona al comunicarse a través de su página web, Twitter, Facebook e Instagram.

“En SenosAyuda estamos recibiendo muchas donaciones de personas a quienes se les murió un familiar o de personas que reciben recaudaciones en los supermercados”, explicó Sarabia.

Además, las personas diagnosticadas con cualquier enfermedad recurren a familiares y conocidos que se encuentren en el extranjero, quienes envían los medicamentos que no se consiguen o son imposibles de adquirir en las farmacias locales.

Es por ello que la activista de SenosAyuda, Tania Sarabia, y las ONG reiteran la urgente necesidad de activar la cooperación internacional en materia de salud y alimentación, para evitar que más personas mueran a causa de la compleja emergencia humanitaria que afecta a todas las personas en Venezuela.