Miércoles, 30 de septiembre, 2020

La lideresa opuso resistencia a ser expulsada a Ucrania rompiendo su pasaporte


Los gobiernos afirman defender la libertad de expresión, pero en realidad no es así. Cada día son más las personas privadas de libertad por alzar sus voces e incluso por utilizar las redes sociales y expresarse a través de ellas. Esta situación no deja de ser diferente en Bielorrusia.

María Kolesnikova es música de profesión y ex directora artística de un centro cultural, se unió a la campaña del candidato presidencial Viktar Babaryka en mayo. Se convirtió en líder de oposición, apareció en la primera fila de numerosas protestas pacíficas, se enfrentó repetidamente contra agentes de policía que cometían abusos, concedió numerosas entrevistas a los medios de comunicación y siguió apoyando a personas que habían sufrido detención arbitraria y tortura y otros malos tratos bajo custodia.

María Kolesnikova desapareció el 7 de septiembre junto con otros dos destacados miembros del Consejo de Coordinación: Ivan Krautsou y Anton Radnyankou. Testigos presenciales indicaron que vieron cómo unos hombres vestidos de civil la arrastraban a una furgoneta. Pasaron más de 48 horas de su desaparición hasta que las autoridades de Bielorrusia develaron su paradero, actualmente se encuentra detenida como sospechosa tras haber sido acusada de cargos en virtud del artículo 361 del Código Penal (“Llamamientos a la acción para socavar la seguridad nacional”). De ser declarada culpable, se enfrenta a penas de hasta cinco años de prisión.

 “Pedimos que María Kolesnikova sea puesta en libertad de inmediato y que termine la campaña de intimidación y la persecución política de oponentes del gobierno de Alexander Lukashenko. El secuestro de Kolesnikova se produce tras los cientos de nuevos arrestos de activistas… la intimidación de estudiantes por policías enmascarados en los centros de enseñanza secundaria y las universidades y el exilio forzoso de líderes de las protestas. Exigimos que en Bielorrusia vuelva a instaurarse el Estado de derecho y el pleno respeto de los derechos humanos.” ha dicho Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central.

 El caso de María Kolesnikova es representativo de los de decenas de personas en Bielorrusia procesadas por cargos falsos por ejercer pacíficamente sus derechos humanos. Todas estas personas son presos y presas de conciencia y deben ser puestas en libertad de inmediato y sin condiciones.

No pedimos nada extraordinario, solo queremos acceder a la justicia y disfrutar plenamente de los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal.