Miércoles, 25 de agosto, 2021

Los talibanes han tomado el poder en Afganistán en las últimas semanas, tras el colapso del anterior gobierno. Amnistía Internacional ha pedido que se proteja a los miles de personas que corren grave riesgo de sufrir represalias de los talibanes, desde intelectuales y periodistas a activistas de la sociedad civil y defensoras de los derechos humanos


“El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha decepcionado al pueblo de Afganistán al no establecer un mecanismo independiente para vigilar los crímenes de derecho internacional y las violaciones de derechos humanos y abusos que se están cometiendo”, ha declarado hoy Amnistía Internacional.

En la inauguración hoy del periodo especial de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán, la alta comisionada para los derechos humanos, los procedimientos especiales de la ONU y gran número de otras entidades de la sociedad civil —incluida Amnistía Internacional— pidieron enérgicamente la creación de un mecanismo de investigación sólido. Este mecanismo permitiría observar las violaciones de derechos humanos y abusos, incluidos los crímenes graves de derecho internacional, e informar de ellos, así como contribuir a que los presuntos responsables penales respondan ante la justicia en juicios justos.

Sin embargo, los Estados miembros del Consejo ignoraron los llamamientos y adoptaron por consenso una débil resolución que se limita a pedir más informes y una actualización de la alta comisionada de derechos humanos en marzo de 2022, algo que poco añade al proceso de supervisión ya establecido.

“El periodo especial de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU no ha dado una respuesta creíble a la creciente crisis de derechos humanos de Afganistán. Los Estados miembros han ignorado los llamamientos, claros y constantes, de la sociedad civil y de actores de la ONU en favor de un mecanismo de vigilancia sólido”, manifestó Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

“Muchas personas corren ya un grave riesgo de sufrir ataques de represalia en Afganistán. La comunidad internacional no debe traicionarlas, sino aumentar con urgencia los esfuerzos para garantizar la evacuación sin riesgos de quienes deseen marcharse. Los Estados deben pasar de las palabras a los hechos y adoptar medidas significativas para protegerlas.

“La reciente investigación en el terreno de Amnistía Internacional sobre la masacre de hombres hazaras en la provincia de Ghazni demuestra que la capacidad de los talibanes para el asesinato y la tortura no ha disminuido.

“Los Estados miembros de la ONU deben corregir la inacción de hoy cuando el Consejo de Derechos Humanos vuelva a reunirse dentro de unas semanas. Hace falta con urgencia un mecanismo de investigación enérgico con el mandato de documentar los crímenes y las violaciones de derechos humanos que se están cometiendo en todo Afganistán, y recoger y preservar las pruebas”.

Información complementaria

Los talibanes han tomado el poder en Afganistán en las últimas semanas, tras el colapso del anterior gobierno. Amnistía Internacional ha pedido que se proteja a los miles de personas que corren grave riesgo de sufrir represalias de los talibanes, desde intelectuales y periodistas a activistas de la sociedad civil y defensoras de los derechos humanos.

La semana pasada, Amnistía Internacional reveló que los talibanes habían sido responsables de una masacre de nueve hombres de la etnia hazara tras tomar el control de la provincia de Ghazni en julio de 2021. Es probable que estos brutales asesinatos representen una fracción mínima del total de muertes infligidas hasta la fecha por los talibanes tras las recientes conquistas territoriales, pues el grupo ha cortado el servicio de telefonía móvil en muchas de las zonas que ha capturado impidiendo que salga información de ellas.