Jueves, 19 de marzo, 2026

Ante la noticia de los asesinatos de una pareja palestina —Waed Bani Owda y su esposo, Ali Bani Owda— y dos de sus hijos —Othman, de 7 años, y Mohammed, de 5— en Tammun, Cisjordania ocupada, cuando una unidad militar especial israelí —cuyos miembros se hacían pasar por palestinos y conducían un vehículo con matrícula palestina— acribilló a balazos su vehículo el 15 de marzo, Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África, ha declarado:

“Este terrible incidente es el último de un patrón de uso creciente de los medios letales por las fuerzas israelíes contra la población palestina, y trágicamente seguimos viendo familias que pagan el precio. Las fuerzas armadas israelíes no han demostrado que la familia representara una amenaza cuando fue tiroteada. La información inicial y los testimonios apuntan a que el ataque podría tratarse de una ejecución extrajudicial, y eso nos preocupa profundamente”.

“Otros dos hijos de la pareja que estaban en el vehículo en el momento del ataque resultaron heridos y vivirán el resto de su vida con el trauma de haber presenciado el asesinato de su familia.”

“Debe llevarse a cabo una investigación urgente, exhaustiva, independiente e imparcial sobre este ataque atroz a la familia Bani Owda y todos los demás homicidios ilícitos de personas palestinas a manos de colonos o miembros de las fuerzas israelíes. La muerte deliberada de personas palestinas por parte de Israel en el Territorio Palestino Ocupado supone una grave infracción del Cuarto Convenio de Ginebra y constituye un crimen de guerra. Los responsables de estos homicidios deben ser obligados a rendir cuentas; las víctimas palestinas deben obtener justicia y reparación”.

Desde que estalló la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, soldados israelíes y colonos respaldados por el Estado israelí han matado a 11 personas palestinas desarmadas en toda la Cisjordania ocupada. Según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el número de personas palestinas que han muerto a manos de agentes de seguridad y colonos israelíes en la Cisjordania ocupada se eleva a 1.071 desde el 7 de octubre de 2023, incluidos 233 niños y niñas. Los Estados con influencia sobre Israel deben adoptar medidas tangibles para demostrar que ya no concederán impunidad a Israel por su violencia institucionalizada contra la población palestina y para poner fin a la ocupación ilegal del Territorio Palestino Ocupado por Israel y su cruel sistema de apartheid contra todas las personas palestinas cuyos derechos controla.

Israel tiene un largo historial de falta de medidas para proteger a la población palestina en todo el Territorio Palestino Ocupado y para investigar con independencia y enjuiciar los delitos, a pesar de sus obligaciones jurídicas como potencia ocupante. La impunidad por las violaciones de derechos humanos —incluidos crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio— cometidas por las autoridades y fuerzas israelíes contra personas palestinas forma parte del cruel sistema de apartheid de Israel. Esto también incluye la terrible y constante falta de protección de Israel a la población palestina frente a los ataques de colonos y, en algunos casos, la implicación directa de las fuerzas israelíes en estos ataques brutales.