Jueves, 29 de junio, 2017

Hay 180 millones de ciudadanos de los seis países sometidos a la prohibición; de ellos, a varias decenas de millones se les prohibirá la entrada durante 90 días, y también se les prohibirá a muchas personas refugiadas durante al menos 120 días, y quizá más.


La prohibición de entrada a los musulmanes y a las personas refugiadas volverá a entrar en vigor en parte, gracias a la decisión anunciada hoy por la Corte Suprema. La Corte levantó parcialmente una orden impuesta a dicha prohibición unos días después de que el presidente Trump la emitiera a finales de enero.

Hay 180 millones de ciudadanos de los seis países sometidos a la prohibición; de ellos, a varias decenas de millones se les prohibirá la entrada durante 90 días, y también se les prohibirá a muchas personas refugiadas durante al menos 120 días, y quizá más.

La decisión de la Corte Suprema es un desastre. Su redacción es tan vaga y está tan desconectada de la realidad de nuestro sistema de inmigración y refugio, que aún no sabemos cómo la interpretará la administración Trump. Prohíbe la entrada a Estados Unidos a personas de los seis países, así como a personas refugiadas, a menos que tengan una relación de buena fe con una persona o entidad en Estados Unidos. La Corte ha manifestado: “Para las personas, se requiere una relación familiar estrecha”.

Lo que está claro es que miles de personas se verán perjudicadas:

· A personas que huyen de la violencia e intentan rehacer sus vidas –igual que haríamos cualquiera de nosotros si estuviéramos en su lugar– se les puede negar la entrada.

· Hay niños y adultos que necesitan atención médica para salvar la vida  —víctimas de quemaduras, supervivientes de guerra y tortura, personas normales que necesitan tratamientos de vanguardia– y que pueden no recibirla.

· Hay personas especialmente vulnerables, con estrechos lazos familiares en Estados Unidos, que quizá no puedan entrar al país.

· Hay familias estadounidenses con parientes en el extranjero que quizá no puedan reunirse.

· Posibles estudiantes extranjeros, profesores, expertos en política exterior, figuras religiosas... A todos ellos podría negárseles la entrada si proceden de uno de los países prohibidos y aún no han establecido una “relación de buena fe con una persona o entidad de Estados Unidos”. Lo mismo sucede con artistas y actores o actrices.

Pero la lucha no ha terminado: acaba de empezar. Esto es lo que tienes que saber:

1. Conoce tus derechos en el aeropuerto

La prohibición entrará formalmente en vigor al cabo de 72 horas, es decir, esta misma semana. Pero, mientras tanto, podría haber una situación de caos en los aeropuertos de Estados Unidos y del resto del mundo.

He aquí las cosas con las que hay que tener cuidado en el aeropuerto: interrogatorios sobre tus creencias políticas y religiosas, registros corporales y de tus pertenencias, y detención temporal en el aeropuerto. Antes de dirigirte al aeropuerto, puedes consultar esta guía de la ACLU sobre tus derechos.

2. Cómo responder si tienes problemas

Si te detienen, o si crees que se han violado tus derechos, debes ponerte en contacto con un abogado (más información a este respecto infra).

Si te someten a un interrogatorio inadecuado en el aeropuerto, esto es lo que recomienda Muslim Advocates:

·         Oponte amablemente, diciendo que no das tu consentimiento a un registro inadecuado (pero en ninguna circunstancia opongas resistencia física);

·         Pide hablar con un supervisor para manifestar tu oposición;

·         Toma nota de los nombres y números de identificación de los agentes, y de lo sucedido;

·         Informa del incidente a Muslim Advocates utilizando este formulario online seguro.

Muslim Advocates y sus socios también celebrarán una teleconferencia informativa comunitaria para poner al día a las personas afectadas sobre la situación de la prohibición y sobre sus derechos. Haz clic aquí para confirmar tu asistencia y para recibir el número y la hora de la teleconferencia.

3. Obtén asistencia letrada si se han violado tus derechos

Hay organizaciones jurídicas que están ofreciendo asistencia a las personas afectadas por la prohibición. Visita Dulles Justice Coalition para pedir asistencia letrada, o busca abogados de inmigración a través de la American Immigration Lawyers Association. También puedes encontrar una lista de proveedores de asistencia letrada gratuita en este apartado del sitio web del Departamento de Justicia.

4. Únete a protestas, y asegúrate de que el mundo entero está mirando

Probablemente, una vez que se difunda la noticia, habrá manifestaciones contra la prohibición. Comprueba aquí la información más actualizada.

Comparte tus fotos y vídeos de las protestas. Utiliza la etiqueta @amnestyusa en Twitter, Facebook e Instagram.

Antes de unirte a una protesta que pueda ponerte en peligro, prepárate. Comprueba los consejos de seguridad durante las protestas elaborados por Amnistía Internacional. Y no olvides que los miembros de Amnistía Internacional no realizan actos de desobediencia civil.

5. Muestra tu solidaridad

Como activista de derechos humanos que trabaja en solidaridad con comunidades marginadas, es de vital importancia demostrarlo de forma respetuosa y solidaria. Este recurso está dirigido principalmente a los aliados que no se identifican como musulmanes, árabes, del suroeste de Asia o del norte de África. Uno de nuestros consejos: ponte en contacto con organizadores locales de las comunidades musulmana y árabe para saber cómo puedes convertirte en aliado.

El trabajo de solidaridad pueden ser actos tales como llevar agua, responder al teléfono, lavar platos y servir comidas. Todo el trabajo del movimiento es importante.

Sé consciente de cuánto espacio estás ocupando y, más importante, de cuándo dar un paso atrás. Practica la autoconciencia y la atención. Cuando tengas dudas, escucha, y luego ofrece. Si no te identificas con la comunidad afectada, ten en cuenta que eres un invitado en ese espacio. Como buen invitado, no alargues tu estancia más de lo conveniente ni domines el espacio.

6. Ponte en contacto con tu congresista

Ahora que la Corte Suprema se ha puesto parcialmente del lado de la administración Trump, el Congreso debe intervenir.

7. Es hora de que tus congresistas te oigan decir: Que no se practique el odio en mi nombre. El Congreso debe intervenir para detener la prohibición de entrada a los musulmanes, y erradicar esta marea de odio.Envía un mensaje a tu congresista.

8. Habla con tu familia y tus amistades sobre el odio

Desde que el presidente Trump emitió la prohibición de entrada a los musulmanes, hemos presenciado un aumento del acoso, la discriminación y la violencia basada en el odio. La decisión de hoy marca un momento para que mantengamos con nuestras familias, vecindarios y círculos sociales una conversación sobre esta marea de odio: por qué todos tenemos la responsabilidad de denunciar estos actos cuando suceden, si es una ofensa casual o está arraigada como opinión política.

Puedes utilizar nuestra lista de comprobación de la realidad del odio contra los musulmanes. Si quieres ideas sobre cómo mantener ese tipo de conversaciones con tus círculos personales y con tu comunidad, descárgate nuestra guía.