Un ciudadano mexicano se enfrenta a la ejecución en Texas
Rubén Cárdenas Ramírez fue acusado del asesinato de su prima, Mayra Laguna, de 16 años, cometido en 1997. Los testigos presenciales del secuestro de la joven —entre los que se encuentra la hermana menor de ésta, que conocía a Rubén Cárdenas Ramírez—, o bien no identificaron a Rubén en sus declaraciones ante la policía, o bien dieron descripciones del sospechoso que no coincidían con su aspecto. Sin embargo, la fiscalía consiguió una declaración de culpabilidad y una condena a muerte, por medios que incluían la presentación de lo que ahora se considerarían pruebas de ADN no fiables que no relacionaban al acusado con el asesinato, junto con declaraciones de Rubén Cárdenas Ramírez realizadas tras días de interrogatorio y después de que la policía ignorara su petición de un abogado.
