Martes, 14 de noviembre, 2017

“3.550 personas trasplantadas, 77.000 personas con VIH-Sida, 4.990 con hemofilia, personas con esclerosis múltiple, párkinson, krohn, están sin medicinas total o parcialmente. Los tribunales nacionales no pueden resolver que es responsabilidad de las familias conseguir las medicinas con los actuales índices de pobreza. El Estado está en la obligación de movilizar los recursos disponibles de la cooperación internacional para mitigar los efectos de la falta de medicinas y alimentos”.


Detener el sufrimiento de la población venezolana ante la disminución de la calidad de vida, la caída del poder adquisitivo, la escasez de alimentos y medicinas; aunado a la crisis de los servicios de salud públicos y el avance de la pobreza, fueron los temas abordados a lo largo de la primera jornada convocada por Acción Solidaria, otras organizaciones de la sociedad civil aliadas y Amnistía Internacional Venezuela, con el fin de identificar nuevas acciones que permitan recuperar de manera urgente indicadores mínimos de disfrute del derecho a la salud.

El reconocido activista y defensor de los derechos humanos Feliciano Reyna, inició el encuentro explicando que la actual emergencia humanitaria que sufre Venezuela tiene múltiples causas, pero que entre todas ellas destacan la militarización de los procesos de compra, almacenamiento y distribución de medicinas e insumos, la ineficacia en la distribución debido a los desvíos relacionados con la corrupción; la falta de estadísticas por parte de las autoridades, que impide la elaboración y ejecución de planes eficaces en materia sanitaria; y el debilitamiento de todas las instituciones, incluido el poder judicial.

“El personal de salud está sometido a vigilancia permanente y a represalias si informa sobre lo que está sucediendo en los servicios” manifestó el Premio Llama de la Esperanza, quien aclara sin embargo que la dramática situación a fin de cuentas termina siendo del conocimiento público en tanto tiene un impacto tal que afecta de una u otra manera a todas las personas que viven en el país. Algunos datos sí han visto la luz pública y serían altamente preocupantes: “66% de incremento de muertes maternas y 30% de incremento de muertes en niños menores de 1 año, ya son motivos de alarma. Venezuela, aun siendo país petrolero, retrocedió décadas. No hay excusas para eso. Anoche falleció una persona trasplantada por rechazo del órgano gracias a la falta de inmunosupresores” agregó Reyna en referencia al caso de la señora Belkis Solórzano que se hizo viral en redes sociales al haber grabado un video testimonial pocas horas antes de que su cuerpo colapsara definitivamente. Habría casos de personas con hemofilia que reciben apenas 3 de las 24 dosis que necesitan diariamente.

“3.550 personas trasplantadas, 77.000 personas con VIH-Sida, 4.990 con hemofilia, personas con esclerosis múltiple, párkinson, krohn, están sin medicinas total o parcialmente. Los tribunales nacionales no pueden resolver que es responsabilidad de las familias conseguir las medicinas con los actuales índices de pobreza. El Estado está en la obligación de movilizar los recursos disponibles de la cooperación internacional para mitigar los efectos de la falta de medicinas y alimentos”.

El problema de la salud en Venezuela responde a las malas políticas de los últimos años

Jorge Díaz Polanco, del Observatorio Venezolano de la Salud, también recalcó el problema de la poca eficiencia en el gasto de salud debido también a la descoordinación de las iniciativas de las autoridades en esta materia.

“En Venezuela no tenemos un sistema de salud sino una serie de establecimientos que brindan una atención médica no coordinada. Un sistema de salud debe trabajar articuladamente para atender las necesidades de la población” puntualizó el experto, quien además hizo énfasis en que en contraste con el discurso oficial “se acentuó la desinstitucionalización y la privatización del sector salud. Casi el 70% de lo gastado en servicios de salud, sale del bolsillo de los usuarios. En los últimos años ha impulsado, lejos de lo que manda la Constitución, un sistema privado de salud. Ha privatizado el derecho"”.

 “La tuberculosis ha aumentado significativamente. No se publican cifras oficiales desde 2014. Se suman factores de hacinamiento y pobreza extrema. La caída en la importación de productos farmacéuticos ha sido abrupta y explica actuales niveles de escasez. Casi el 80% de los servicios de emergencia en hospitales se encuentran paralizados”.

Una de las soluciones que plantea el doctor Díaz Polanco tiene que ver con la descentralización “la descentralización es una estrategia; las personas son las que resuelven los problemas” al tiempo que advierte que la emergencia humanitaria en Venezuela está teniendo repercusiones a nivel internacional: “El repunte de la malaria es la evidencia del retroceso de la salud en Venezuela y ya comienza a ser un problema de preocupación internacional” afectando a Colombia y Brasil.

Perspectiva de género y pueblos indígenas

Magdymar León, Coordinadora de la Asociación Venezolana de Educación Sexual Alternativa (AVESA), detalló la manera como la actual emergencia humanitaria en Venezuela afecta especialmente a las mujeres de acuerdo al último informe de la organización “Mujeres al Límite”. “Ya no estamos en una crisis, estamos en una emergencia humanitaria que requiere de unas acciones que partan de un diagnóstico apropiado y enfoque de género” explica, “si las mujeres no tenemos acceso a los métodos anticonceptivos se nos coarta desde el derecho a la educación hasta la participación política: en Venezuela el retroceso que hemos tenido en este ámbito es dramático. No es un problema moral, es de políticas públicas. De acuerdo a la Federación Farmacéutica, desde 2014 hay 90% de escasez de métodos anticonceptivos. Solo el 2% lo aporta el gobierno. Las mujeres están recurriendo a esterilizaciones quirúrgicas”.

“Mientras globalmente las muertes de mujeres a consecuencia de complicaciones por el VIH disminuyen, en Venezuela aumentan debido al difícil acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y desabastecimiento de medicinas; se están practicando partos vaginales en mujeres con VIH-Sida, lo cual expone al neonato, también a falta de fórmulas lácteas las mujeres con VIH-Sida se ven obligadas a amamantar a sus hijos lo cual aumenta las probabilidades de transmisión al bebé”.

La experta denuncia que no existe política pública alguna explícita para el abordaje, prevención y detección a tiempo del cáncer de mama “el tipo de cáncer que más está afectando a las mujeres venezolanas” y, en lo tocante al tema de la alimentación y su relación con la salud, que “las mujeres en Venezuela están dejando de comer para poder alimentar a otros miembros de la familia, mermando su salud. Específicamente, en el 56% de hogares se están sacrificando las abuelas. La alimentación de las niñas es sacrificada para mejorar la de los niños”.

Aime Tillet, del Grupo de Estudios Antropológicos de la UCV quien ha desarrollado un importante trabajo de campo en Amazonas, abordó el impacto de la emergencia en los pueblos indígenas venezolanos, afectados por la invisivilización en tanto el sistema de salud en Venezuela no contempla la variable “etnia; así como las “áreas de silencio” donde no se levantan estadísticas y que coinciden con las áreas del país donde habitan estas persona. En cualquier caso, las pocas estadísticas disponibles revelarían una realidad demoledora: Mortalidad entre niños indígenas sería  hasta 10 veces más alta que la de cualquier otro grupo, alcanzando casi un 40%.

“Los pueblos indígenas están sujetos a fuertes procesos de discriminación y vulneración de sus derechos. Las niñas indígenas tienen una expectativa de vida 40 años menor que una nacida en Caracas debido a la cólera y otras enfermedades que les afectan de manera desproporcionada. En lugares de Delta Amacuro la prevalencia del VIG supera el 30%, lo que los está diezmando. Son necesarios materiales informativos en los idiomas de los pueblos indígenas para combatir la expansión del virus”.

Sobre el impacto de la minería en los pueblos indígenas venezolanos, Tillet explica que la minería descontrolada y masiva ha facilitado los vehículos para enfermedades endémicas como el paludismo. “Venezuela está aportando más del 50% de los casos de Malaria en el continente. Junto a Haití son los dos únicos países en los que la enfermedad ha venido creciendo. Los peces del Río Caura, base de la alimentación de los indígenas tienen una concentración de mercurio de 1,8 mg/kg el límite permitido por la OMS es 0,5mg/kg” agrega sobre el impacto actual de la contaminación de las actividades extractivas.

En el evento también participó Flor Pujol, del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, quien hizo un llamado a las autoridades a informarse y aplicar medidas que han tenido impactos positivos fuera de nuestras fronteras, por ejemplo las llevadas a cabo en el norte de Brasil donde se han logrado controlar distintos tipos de epidemias.

Próximos encuentros

El siguiente foro sobre la emergencia humanitaria en Venezuela se desarrollará el día miércoles 15 de noviembre de 10:00 a.m. a 12:00 p.m. en Foro XXI, en el Centro Letonia de La Castellana, en Caracas, donde se dilucidará sobre la emergencia alimentaria: malnutrición y factores de riesgo en niños y niñas; incidencia en la salud pública de la crisis alimentaria; y situación general de la producción agroalimentaria.

El tercer y último foro tendrá lugar el lunes 20 de noviembre, también de 10:00 a.m. a 12:00 p.m. y en los mismos espacios, para aproximarse al drama de las migraciones a países vecinos desde Venezuela: diagnóstico y recomendaciones para  la atención de población migrante en riesgo.

En ambos eventos, abiertos sin costo alguno al público general y medios de comunicación, estarán participando, además de la coalición Cívilis que engloba a más de 170 organizaciones de la sociedad civil, Fundación Bengoa, Acción Campesina-CESAP, el Observatorio Venezolano de la salud (OVS), el Grupo de Estudios Antropológicos (GEA), el Laboratorio de Virología Molecular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, el Observatorio de Migraciones Internacionales de la Universidad de Brasilia, Cáritas y la Universidad Central de Venezuela.

Para más información; organizaciones, instituciones y personas interesadas pueden escribir a info@aiven.org o llamar al (0212) 7931318.



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