Miércoles, 07 de febrero, 2018

A Kem Sokha, presidente del principal partido de oposición, que fue disuelto, se le ha denegado la libertad con fianza al rechazarse su recurso de apelación el 1 de febrero, a pesar del grave deterioro que presenta su estado de salud. Recluido en régimen de aislamiento en espera de juicio desde su detención, el 3 de septiembre de 2017, puede ser condenado a hasta 30 años de cárcel si es declarado culpable de unas acusaciones de traición que tienen motivación política


Los observadores que asistieron a la vista del recurso en el que Kem Sokha solicitaba la libertad con fianza, el 1 de febrero de 2018, ante el Tribunal de Apelación de Phnom Penh, pudieron observar un grave deterioro en su salud. Si bien según los informes los médicos del “Centro Penitenciario Número 3 (CC3)”, en la provincia de Tbong Khmum, le han proporcionado medicación, las autoridades del centro no han autorizado que sea tratado por médicos independientes. Según informes, el agravamiento de sus problemas de salud —hipertensión, dolor agudo en el hombro y diabetes— ha hecho que le cueste trabajo mantenerse en pie durante largo tiempo. Aislado de otros reclusos del CC3, continúa negándosele el permiso para recibir visitas, excepto las de sus familiares y abogados.
 
A pesar de que sus abogados han alegado el deterioro de la salud de Kem Sokha como fundamento de su petición de libertad con fianza, el tribunal ha vuelto a hacer caso omiso. Antes de entrar en la sala, a los abogados los sometieron a un registro corporal sin ropa y les retiraron sus teléfonos, una práctica no habitual en Camboya. Además, no les permitieron hablar con Kem Sokha antes del comienzo de la vista. Los abogados habían denunciado que les solían registrar sus documentos antes de entrevistarse con Kem Sokha en la cárcel y que sospechaban que sus conversaciones eran grabadas.
 
El 15 de enero, el juez instructor del Tribunal de Primera Instancia de Phnom Penh había denegado la petición de libertad con fianza de Kem Sokha, alegando la necesidad de garantizar “la seguridad de Kem Sokha” y “la continuidad de unas investigaciones judiciales fluidas”. Durante anteriores vistas de apelación, a Kem Sokha no le habían permitido estar presente en la sala por “seguridad”.
 
Escriban inmediatamente en inglés, en chino o en su propio idioma, instando a las autoridades a:
 
- Poner inmediatamente en libertad incondicional a Kem Sokha ante el grave deterioro de su salud.
 
- Hasta que quede en libertad, suspender de inmediato el régimen de aislamiento en el que se encuentra, que puede constituir trato o pena cruel, inhumano o degradante, si no tortura, y permitirle acceder sin restricciones y de forma confidencial a sus abogados, familiares y a la atención médica de especialistas independientes que se ocupen del deterioro de su salud;
 
- Asegurarse de que todos los activistas políticos y defensores y defensoras de los derechos humanos de Camboya pueden ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica sin peligro de ser detenidos y acosados.
 
Envíen llamamientos antes del 19 de marzo de 2018 a:
 
Ministro del Interior y Viceprimer Ministro
Sar Kheng
75 Norodom Blvd
Khan Chamkarmon
Phnom Penh, Camboya
Fax: +855 23 426 585
Tratamiento: Excelencia / Your Excellency
 
Primer Ministro
Samdech Hun Sen
Office of the Prime Minister
Jok Dimitrov Boulevard, Phnom Penh, Camboya
Fax: +855 23 360 666 / +855 23 880 624 (escriban: c/o Council of Ministers)
Tratamiento: Excelencia / Your Excellency
 
Y copias a:
 
Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional 
Prak Sokhonn
No. 3 Samdech Hun Sen Street Khan Chamcar Mon
Phnom Penh, Camboya + 855 23 216 141
 
Información adicional
 
El 3 de septiembre de 2017, a las 12.30 a.m., Kem Sokha fue detenido por ocho miembros de la guardia personal del primer ministro Hun Sen y 100 agentes de policía en su domicilio del distrito de Tuol Kork de Phnom Penh, capital de Camboya. Al día siguiente, el juez instructor del Tribunal de Primera Instancia de Phnom Penh ordenó su detención en espera de juicio en el Centro Penitenciario Número 3 (CC3) de la provincia de Tbong Khmum (cerca de la frontera con Vietnam) mientras se investigaban las denuncias de “connivencia con una potencia extranjera” (artículo 443 del Código Penal de Camboya). El 11 de septiembre, la Asamblea Nacional, dominada por el partido gobernante, le retiró la inmunidad parlamentaria, dando vía libre a su posible procesamiento penal.
 
La causa contra Kem Sokha se basa en una grabación en vídeo de un discurso pronunciado por él en Australia en 2013, en el que declaró haber recibido asesoramiento del gobierno de Estados Unidos sobre la forma de crear un movimiento camboyano de base pacífico.
 
El juez instructor interrogó a Kem Sokha el 24 de noviembre y el 14 de diciembre —en esta última fecha acompañado de dos fiscales auxiliares—, tras lo cual éste anunció que se negaría a contestar a ninguna otra pregunta para la investigación judicial en su celda y solicitó ser trasladado a un centro penitenciario que estuviera más cerca de Phnom Penh, petición que hasta ahora le ha sido denegada.
 
Durante los meses posteriores a las elecciones a los consejos comunales de junio de 2017, y de cara a las elecciones generales de este año, el partido gobernante ha recurrido a una represión política sistemática, dirigida sobre todo contra el principal partido de oposición, el Partido de Rescate Nacional de Camboya, con detenciones y procesamientos de sus miembros por cargos falsos de conspiración, que obligaron a más de la mitad de los parlamentarios del partido a huir del país por temor a ser detenidos.
 
El 6 de octubre de 2017, el Ministerio del Interior presentó una denuncia ante el Tribunal Supremo en la que solicitaba la disolución del Partido de Rescate Nacional de Camboya por presunta violación de la Ley de Partidos Políticos mediante actos de una presunta “revolución de color” encaminada a derrocar al gobierno actual. Se decía que el Partido de Rescate Nacional de Camboya había “conspirado con potencias extranjeras”, en concreto recibiendo ayuda del gobierno estadounidense y en connivencia con la sociedad civil. El 16 de noviembre de 2017, tras una vista de tres horas, boicoteada por los abogados representantes del Partido de Rescate Nacional de Camboya, el Tribunal Supremo, presidido por un juez cuyos estrechos vínculos con el primer ministro Hun Sen son bien conocidos y que es miembro de comisiones de alto nivel del partido gobernante, decidió disolver el Partido de Rescate Nacional de Camboya. Los abogados representantes del Ministerio del Interior argumentaron, sin aportar pruebas, que el Partido de Rescate Nacional de Camboya formaba parte de un complot financiado por Estados Unidos para derrocar al gobierno antes de las elecciones de 2018. También acusaron a varios miembros claves de la sociedad civil de ser “cómplices” del Partido de Rescate Nacional de Camboya en el complot.
 
Con la disolución del Partido de Rescate Nacional de Camboya y la prohibición a 118 de sus cargos de realizar actividades políticas durante cinco años, su dirigente detenido arbitrariamente y un gran número —sin confirmar— de miembros de la oposición autoexiliados, la represión de los derechos humanos a la libertad, la justicia procesal y la libertad de asociación, reunión y expresión de los miembros del principal partido de oposición ante las elecciones de julio ha llegado a nuevas cotas que resultan profundamente preocupantes.
 
Este incesante ataque contra los derechos humanos de los miembros del Partido de Rescate Nacional de Camboya se inscribe en un ataque mucho más amplio contra las voces independientes en el país, en particular contra la sociedad civil y los medios de comunicación independientes, que ha llevado a silenciar a más de 30 frecuencias de radio, cerrar agencias de prensa independientes, suspender y clausurar varias ONG de derechos humanos independientes, ha mantenido detenidos arbitrariamente a activistas y ha incrementado las amenazas y la intimidación de las voces críticas en el país. 
 
Más información sobre AU: 278/17 Índice: ASA 23/7825/2018