Lunes, 26 de marzo, 2018

“Esta decisión supone un enorme alivio para Arturo y Astrid, que tuvo que celebrar su quinceañera en prisión y merece volver a su aula en la escuela, con sus maestros y sus amistades”, ha declarado Sheetal Dhir, directora de campañas en Amnistía Internacional Estados Unidos


Astrid, de 15 años, y su padre, Arturo, quedaron hoy en libertad, lo que supone una decisión extraordinaria. Esta mañana, Amnistía Internacional Estados Unidos ha entregado peticiones a la  oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Filadelfia (ICE) instando a su director en funciones, Gregory Brawley, a que dejara en libertad a la familia.

A pesar de haber solicitado protección, la familia llevaba 32 días retenida en el Centro de Detención para Familias del condado de Berks (Pensilvania). Más de 78.000 familias de todo el mundo firmaron peticiones exigiendo su libertad.

“Esta decisión supone un enorme alivio para Arturo y Astrid, que tuvo que celebrar su quinceañera en prisión y merece volver a su aula en la escuela, con sus maestros y sus amistades”, ha declarado Sheetal Dhir, directora de campañas en Amnistía Internacional Estados Unidos. “Encerrar a padres y madres con sus hijos e hijas en aras de la seguridad va contra los valores de igualdad y dignidad que nuestro país comparte. Continuaremos luchando para asegurarnos de que las personas que piden protección tienen una vista judicial justa y reciben un trato humano.”

Astrid y Arturo fueron detenidos en febrero, en medio de la noche, por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que los envió al Centro de Detención para Familias del condado de Berks, en Pensilvania.

Padre e hija son indígenas k’iche de Guatemala, donde la discriminación y la violencia contra su comunidad son prácticas institucionalizadas y generalizadas. Inicialmente, Astrid y Arturo fueron detenidos por la Patrulla de Fronteras y Aduanas a su llegada a la frontera en 2015, pero al día siguiente quedaron en libertad. Desde entonces, la familia, que ha presentado una petición de asilo para quedarse en Estados Unidos, ha llevado una vida normal en su comunidad.

Amnistía también ha entregado una carta a la Oficina del ICE en Filadelfia, en la que puede leerse:

“No hay ninguna razón que justifique que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas continúe deteniendo a esta familia en el Centro de Detención para Familias del condado de Berks. La familia tiene pendiente una solicitud de asilo, con retención de la deportación, y goza de protección en virtud de la Convención contra la Tortura. Astrid y Arturo están integrados en su comunidad desde 2015. Astrid estudia octavo curso en la Easton Area Middle School, a la que lleva acudiendo desde quinto curso.

“Además, la detención de Astrid viola el Acuerdo Flores de 1997 [...] por el que las autoridades deben poner en libertad a los menores que están bajo su custodia ‘sin demoras innecesarias’ y a un progenitor o tutor legal, cuando ello fuera posible. En virtud de este acuerdo, Astrid debería haber quedado en libertad en un plazo de 20 días, y su padre, también, pero ambos han estado detenidos 32 días.”