Martes, 27 de marzo, 2018

Los solicitantes de asilo Astrid, de 15 años, y su padre Arturo fueron liberados de su detención por motivos de inmigración en el Centro de Detención para Familias del condado de Berks el 23 de marzo, después de que se aceptara la petición de sus abogados de que se reabriera su caso, y gracias a la presión internacional que pedía la liberación de la familia en espera de los resultados de su solicitud de asilo


Astrid, de 15 años, y su padre Arturo, de 49, han presentado una solicitud de asilo en Estados Unidos tras haber huido de su país de origen, Guatemala, a causa de su identidad como indígenas k’iche. Tras vivir una vida normal en su comunidad desde que llegaron a Estados Unidos en 2015, unos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se llevaron a Astrid y Arturo de su casa el 20 de febrero de 2018, y los recluyeron en el Centro de Detención para Familias del condado de Berks en Leesport, Pensilvania.

Astrid y Arturo fueron finalmente liberados el 23 de marzo después de que sus abogados de Aldea – The People’s Justice Center pidieran con éxito que se reabriera su caso, y de que Amnistía Internacional Estados Unidos entregara peticiones de simpatizantes de la organización en todo el mundo a la Oficina de Campo del ICE en Filadelfia instando a su director a que pusiera en libertad a la familia. A pesar de haber solicitado protección, la familia llevaba 32 días retenida en el Centro de Detención para Familias del condado de Berks (Pensilvania). Los activistas hicieron más de 1.600 llamadas telefónicas, y más de 78.000 personas de todo el mundo firmaron peticiones pidiendo la libertad de Astrid y Arturo.