Martes, 08 de mayo, 2018

El Tribunal Municipal de Tashkent ordenó la puesta en libertad de Bobomurod Abdullayev, condenado a un año y medio de servicios comunitarios. El bloguero Khayotkhan Nasreddinov y los empresarios Shavkat Olloyorov y Ravshan Salayev, acusados junto a él, fueron absueltos, según informó el uzbeko Sukrat Ikramov, defensor de los derechos humanos


La decisión de un tribunal uzbeko de liberar al periodista Bobomurod Abdullayev es un rayo de esperanza para los acosados periodistas del país, y debe preceder a la adopción de reformas concretas para que se respete, proteja y promueva el derecho a la libertad de expresión; así lo ha manifestado hoy Amnistía Internacional.

El Tribunal Municipal de Tashkent ordenó la puesta en libertad de Bobomurod Abdullayev, condenado a un año y medio de servicios comunitarios. El bloguero Khayotkhan Nasreddinov y los empresarios Shavkat Olloyorov y Ravshan Salayev, acusados junto a él, fueron absueltos, según informó el uzbeko Sukrat Ikramov, defensor de los derechos humanos.

“Bobomurod Abdullayev ya ha pagado un precio terrible por su periodismo independiente, ya que ha pasado siete meses en el centro de detención con peor fama de Uzbekistán, donde fue presuntamente torturado para que confesara cargos falsos. Ahora debe llevarse a cabo una investigación exhaustiva, imparcial e independiente sobre estas denuncias, que son alarmantemente comunes en Uzbekistán”, ha dicho Denis Krivosheev, director adjunto de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central.

“Aunque la liberación de Bobomurod Abdullayev y los demás acusados es una buena noticia, otros muchos siguen consumiéndose en las prisiones uzbekas por cargos de motivación política. Las autoridades uzbekas han tomado algunas medidas positivas recientemente para mejorar la terrible situación de los derechos humanos en el país, pero hablar de reforma sin el compromiso de abordar los abusos cometidos en el pasado son palabras huecas.”

Bobomurod Abdullayev, periodista y comentarista deportivo independiente, fue detenido por agentes del Servicio de Seguridad del Estado el 27 de septiembre de 2017 en Tashkent, por intentar presuntamente derrocar el orden constitucional de la República de Uzbekistán. Agentes del Servicio de Seguridad del Estado lo acusaron de escribir artículos sediciosos bajo un seudónimo.

Bobomurod Abdullayev admitió en marzo de 2018 haber utilizado un seudónimo para publicar artículos críticos, pero aseguró no ser el autor de textos donde se propugnaba el uso de la violencia.

Amnistía Internacional, junto a otras organizaciones de derechos humanos, han emitido múltiples llamamientos sobre este caso.