Jueves, 25 de junio, 2020

El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras denunció públicamente ataques contra sus miembros y restricciones para reanudar su trabajo en el contexto de la COVID-19, incluida la detención por parte del ejército, el 12 de mayo de 2020, de José Trochez, miembro del órgano de coordinación general de COPINH mientras este realizaba trabajo humanitario


El 23 de junio de 2020, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) denunció públicamente haber recibido amenazas. El día anterior recibió un folleto digital en el que un grupo desconocido amenazaba con quemar el centro “Utopía” de la organización en La Esperanza, departamento de Intibucá, después de que COPINH ofreciera este espacio como centro de aislamiento para personas encarceladas infectadas de COVID-19. Instamos a las autoridades a garantizar la seguridad de los miembros de COPINH e investigar todos los ataques contra ellos.

Actúen: Redacten su propio llamamiento o utilicen la siguiente carta modelo

Karla Eugenia Cueva Aguilar

Ministra de Derechos Humanos

Ministerio de Derechos Humanos

Palmira, Edificio Torre Futura, Ave. República de Panamá,

Tegucigalpa, M. D. C., Honduras

Correo-e (de su asistente): karen.lagos@sedh.gob.hn

Señora Ministra Cueva:

Me preocupan los recientes ataques contra el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH). Según COPINH, el 22 de junio unos miembros de la organización recibieron un folleto digital en el que un grupo desconocido amenazaba con quemar el centro “Utopía” de la organización en La Esperanza, departamento de Intibucá, después de que COPINH ofreciera este espacio como centro de aislamiento para personas encarceladas infectadas de COVID-19.

Las amenazas realizadas contra COPINH se han producido en un contexto de varios ataques recientes denunciados por la organización, y de un entorno hostil en Honduras para la defensa de los derechos humanos en general, causado por las medidas adoptadas por el gobierno para hacer frente a la COVID-19.

Por tanto, la insto a garantizar la seguridad de los miembros de COPINH, de conformidad con los deseos de los propios afectados, y a continuar las investigaciones sobre cualquier ataque contra ellos.

Atentamente,

[NOMBRE]

Información complementaria

Los miembros de COPINH llevan años sufriendo amenazas y acoso en relación con su trabajo. Berta Cáceres, líder y cofundadora de la organización, fue muerta a tiros el 2 de marzo de 2016 en su casa de la localidad de La Esperanza, provincia de Intibucá. Tras su muerte, el 5 de marzo de 2016 la Comisión Interamericana solicitó medidas cautelares (medida cautelar 112/16) en favor de los miembros del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), los familiares de Berta Cáceres y el defensor mexicano Gustavo Castro, basándose en el riesgo que entrañaba su labor de defensa de los derechos humanos, el medioambiente y los recursos naturales, y en su mayor vulnerabilidad tras el homicidio de Berta Cáceres. Basándose en estas medidas, el sistema hondureño de protección de las personas que defienden los derechos humanos debe aplicar medidas de seguridad para garantizar la integridad física de los miembros de COPINH, y asegurar que pueden seguir desempeñando sus actividades de defensa de los derechos humanos sin temor a represalias.

A pesar de eso, COPINH ha seguido denunciando ataques. Muy recientemente, COPINH denunció públicamente ataques contra sus miembros y restricciones para reanudar su trabajo en el contexto de la COVID-19, incluida la detención por parte del ejército, el 12 de mayo de 2020, de José Trochez, miembro del órgano de coordinación general de COPINH, mientras éste realizaba trabajo humanitario. El 15 de junio, los miembros de COPINH recibieron información que les advertía de un ataque inminente contra sus miembros e instalaciones. Tras el incidente, COPINH pidió protección adicional al mecanismo de protección. COPINH también informó de que, el 21 de junio, un grupo de unas 60 personas se presentó en su centro “Utopía” amenazando con hacerse con su control. El mecanismo de protección envió dos vehículos policiales como respuesta. Ante el temor a nuevos ataques, COPINH ha pedido protección constante que, según la organización, aún no se le ha proporcionado.

En el territorio lenca, según COPINH, la población de Río Blanco sigue sufriendo la destrucción de sus cosechas, junto con otros actos de acoso y amenazas. COPINH habló a Amnistía Internacional de estos tipos de ataques en 2019. En julio de 2019 se destruyeron intencionadamente las cosechas de alimentos de al menos 25 familias de la comunidad de Río Blanco, departamento de Intibucá. En abril y mayo de 2019, Rosalina Domínguez, coordinadora económica del consejo indígena de Río Blanco, sus cuatro hijos y otros dos miembros de su comunidad fueron amenazados de muerte verbalmente cuando se dirigían al trabajo por un grupo de al menos siete personas, una de ellas armada.

Amnistía Internacional también ha recibido información sobre los riesgos a los que se enfrentan, de forma general, los defensores y defensoras de los derechos humanos en Honduras en el contexto de la COVID-19. Desde que Honduras empezó a tomar medidas para contener la propagación de la COVID-19, Amnistía Internacional ha tenido noticia de situaciones que ponen en peligro la labor de quienes defienden los derechos humanos en el país, como por ejemplo la retirada de programas de protección a consecuencia de los decretos ejecutivos PCM-021, PCM-02, PCM-026 y PCM-02. El 7 de abril, Amnistía Internacional publicó un documento sobre la importancia de los defensores y defensoras de los derechos humanos durante la pandemia de COVID-19. Estas personas desempeñan una labor fundamental para garantizar los derechos humanos en estos tiempos difíciles y, por tanto, deben seguir realizando su trabajo en la situación actual, con las modificaciones adecuadas.

En los tres últimos años, Amnistía Internacional ha denunciado en numerosas ocasiones las amenazas, la intimidación, el acoso y los homicidios contra activistas en Honduras, que sigue siendo uno de los países más mortales del mundo para quienes defienden los derechos humanos.

Pueden escribir llamamientos en: Español

También pueden escribir en su propio idioma.

Envíen llamamientos lo antes posible y no más tarde del: 6 de agosto de 2020

Consulten con la oficina de Amnistía en su país si van a enviar llamamientos después de la fecha límite.

Nombre y género gramatical preferido: Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) (no aplicable)

Enlace a la AU anterior: N/A