Miércoles, 26 de agosto, 2020

El 25 de agosto de 2020, Facebook anunció que iba a cumplir con reticencias una petición de las autoridades tailandesas de restringir el acceso a ciertos contenidos. En una declaración, un portavoz de Facebook dijo que la petición de las autoridades tailandesas “es contraria al derecho internacional de los derechos humanos y tiene un efecto inhibidor en la capacidad de las personas para expresarse


Ante la noticia de que Facebook ha acatado las peticiones de censura de las autoridades de Tailandia, Rasha Abdul-Rahim, directora en funciones de Programa de Amnesty Tech, ha declarado:

“Una vez más, Facebook cede a los antojos de un gobierno represivo al mismo tiempo que hace sumisas apelaciones a los derechos humanos, sentando así otro peligroso precedente para la libertad de expresión en Internet. La empresa debe hacer todo lo posible para oponerse a las peticiones arbitrarias de censura de las autoridades tailandesas. Los derechos humanos, y no el acceso al mercado, deben ser la clave en última instancia.

“Acogemos con satisfacción que Facebook piense ahora emprender acciones legales para impugnar las peticiones de censura del gobierno, pero el daño está hecho: la empresa no debería haber cedido a las peticiones en primer lugar.

“Las amenazas del gobierno tailandés de emprender acciones legales para obligar a Facebook a cooperar en la censura en Internet constituyen otro ataque más contra la libertad de expresión en Internet. Como mostraba un informe de Amnistía de abril de 2020, Tailandia ha elaborado toda una serie de leyes imprecisas e intimidatorias para sembrar el temor en el uso de las redes sociales.

“Las autoridades tailandesas deben cesar de hostigar a las personas que protestan pacíficamente, tanto en Internet como en las calles. Mientras las protestas continúan intensificándose, instamos a las autoridades tailandesas a que entablen un diálogo constructivo y a que respeten los derechos a la libertad de reunión y de expresión”.

Información complementaria

El 25 de agosto de 2020, Facebook anunció que iba a cumplir con reticencias una petición de las autoridades tailandesas de restringir el acceso a ciertos contenidos. En una declaración, un portavoz de Facebook dijo que la petición de las autoridades tailandesas “es contraria al derecho internacional de los derechos humanos y tiene un efecto inhibidor en la capacidad de las personas para expresarse. Trabajamos para proteger y defender los derechos de todas las personas usuarias de Internet y estamos preparándonos para impugnar legalmente esta petición”, aunque no especificó la naturaleza de la impugnación legal.

En abril de 2020, Amnistía Internacional publicó They are always watching, un informe en el que mostraba que las autoridades tailandesas enjuician a personas usuarias de las redes sociales que critican al gobierno y a la monarquía, en una campaña sistemática para aplastar la disidencia.

También en abril, Facebook anunció que había cumplido las peticiones de las autoridades vietnamitas de retirar los contenidos considerados críticos hacia el gobierno.