Jueves, 13 de julio, 2023
Hernández, Daniel

Toda una vida dedicada a la lucha por los derechos humanos, paz, igualdad racial y de género, justicia social y acabar con la pobreza, 67 años al servicio de la humanidad y su legado sigue presente

 


Mandela nació el 18 de julio de 1918 en la provincia del Cabo Oriental, Sudáfrica. Su padre era jefe de una tribu y líder de los Thembu, esto le permitió acceder a una educación que la mayoría de la población no tenía, a los 23 años se fue a Johannesburgo, la ciudad más grande de Sudáfrica, y al llegar, tuvo que enfrentarse a la realidad que vivía su país, el Apartheid.

 

Esta es una política de segregación basada en la discriminación racial, instaurada en 1948, con la que se crearon espacios separados para las razas en todos los ámbitos, como educacionales o recreativos. Sólo las personas blancas podían votar y estaba prohibido el matrimonio interracial. Está catalogada como un crimen de lesa humanidad.

 

Tras graduarse como abogado se dedicó a luchar contra la discriminación que sufrían las personas negras.

 

A sus 34 años pasó a presidir el Congreso Nacional Africano de la provincia de Transvaal, y luego abrió su despacho de abogados, siendo el primer bufete de personas negras de Sudáfrica.

 

Mientras tanto, Mandela llevó a cabo manifestaciones públicas llamando a la desobediencia civil para exigir la igualdad de derechos a favor del pueblo africano, con esto ganó protagonismo y se convirtió en foco de atención, aunque el gobierno discriminaba cada vez más a la población negra.

 

En 1956 el gobierno puso en marcha un plan que consistía en crear 7 territorios para confinar al pueblo negro, a pesar de que este representase el 70% de la población, condenándolos al confinamiento y a la miseria.

 

Como consecuencia, el Congreso Nacional Africano convocó manifestaciones y protestas, esto condujo a la detención de sus organizaciones, incluyendo a Mandela, quien fue acusado de alta traición, aunque tras el juicio fue liberado por falta de pruebas.

 

Durante su proceso en tribunales ocurrió la matanza de Sharpeville, la policía abrió fuego contra una multitud desarmada que protestaba contra las leyes racistas, matando a 69 manifestantes.

 

Con esto Mandela estaba convencido de que su actitud pacifista no serviría de nada y se preparó para la lucha armada, recibió entrenamiento militar en Marruecos y su plan consistía atacar instalaciones con importancia económica o simbólica para no dañar a ninguna persona, un año después, al volver a África, fue detenido y encarcelado durante 27 años, convirtiéndose así en un símbolo de lucha contra el Apartheid, dentro como fuera del país.

 

En 1984 el gobierno le ofreció derjalo en libertad si aceptaba mudarse a uno de los territorios para negros, él rechazó la oferta, pero la presión internacional sobre Sudáfrica fue tan grande que lograron ponerlo en libertad en 1990, a sus 72 años de edad.

 

Cuando salió, su partido, el Congreso Nacional Africano, ganó los comicios y fue electo como presidente, adicionalmente ganó el Premio Nobel de la Paz en 1993 por poner fin a la discriminación racial en su país.

 

Mandela murió el 5 de noviembre del 2013 a los 95 años, luego de tres meses de graves problemas pulmonares.

 

Homenaje al legado de Mandela

 

Al pasar 27 años en la prisión, Mandela conoció a fondo el sistema carcelario, y aseguraba que “no se conoce un país realmente hasta que se está en sus cárceles. No se debe juzgar a una nación por cómo trata a sus ciudadanos más destacados, sino a los más desfavorecidos.”

 

Por esta razón, el 17 de diciembre del 2015 la Asamblea General de la ONU aprobó una Resolución que establece Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos, conocidas como “Reglas Nelson Mandela” 

 

Son un conjunto de 122 reglas no vinculantes con las que se otorga gran importancia a la protección de las garantías básicas de las personas privadas de libertad, por ser uno de los grupos más vulnerables y en riesgo de sufrir abusos y malos tratos.

 

Estas reglas aportan para que el encarcelamiento deje de ser un tiempo perdido, de humillación y sufrimiento y se convierta en una etapa de desarrollo personal que conduzca a la reformación y reinserción de la persona detenida a la vida pública sin inconvenientes.

 

Tienen como objetivo enunciar los principios y prácticas que hoy en día son reconocidos como los más adecuados con respecto al tratamiento de los privados de libertad y la administración penitenciaria. 

 

Las reglas pueden dividirse en 5 grupos¹:

 

1- Dignidad humana, prohibición de la tortura y reinserción social 

2- Gestión de los expedientes de los reclusos

3- Servicios médicos y sanidad penitenciaria 

4- Restricciones, disciplina y sanciones 

5- Información y derecho de queja de los reclusos 

 

Mandela dedicó su vida entera a luchar por los derechos humanos, la justicia, e igualdad, además de destacar la importancia de educar a las personas para amar y no para odiar, destacando que la paz no es la falta de conflicto, sino un entorno para prosperar siendo libres.

 

Sin importar el tono de piel, creencias o ideologías, por el hecho de ser persona inherentemente se tienen derechos fundamentales que deben ser garantizados por las autoridades, ante esto Mandela defendía que “privar a las personas de sus derechos humanos es poner en tela de juicio su propia humanidad.”

¹ https://www.unodc.org/documents/justice-and-prison-reform/Nelson_Mandela_Rules-S-ebook.pdf

 

Fotografía: © 2023 Jitray/Wallpapercave