Miércoles, 26 de abril, 2017

Los Estados Miembros de la UNESCO aprobaron una decisión histórica (decisión 197 EX/46) con el fin de aumentar la capacidad de la UNESCO para brindar apoyo a los Estados en la elaboración de estrategias para prevenir el extremismo violento.


       En los últimos años, los grupos terroristas como ISIL, Al-Qaida y Boko Haram han dado forma a nuestra imagen del extremismo violento y el debate acerca de cómo hacer frente a esta amenaza. Su mensaje de intolerancia - religioso, cultural, social - ha tenido consecuencias drásticas para muchas regiones del mundo. Sosteniendo el territorio y el uso de los medios de comunicación social para la comunicación en tiempo real de sus crímenes atroces, que tratan de desafiar a nuestros valores compartidos de la paz, la justicia y la dignidad humana.

Si bien en América Latina, no encontramos grupos extremistas organizados como estos, que han causado miles de muertes a nivel mundial, se puede hacer mención a la historia reciente de movimientos guerrilleros, considerados por algunos como terroristas en zonas de Centroamérica y Suramérica, los cuales plagaron por años de muerte, dolor y desolación, sus zonas de acción. En la actualidad la polarización política y la xenofobia en algunas zonas del continente está degenerando en episodios de extremismo violento no organizado, lamentablemente mucha de esta violencia extremista es aupada por agentes gubernamentales con declaraciones subidas de tono o en algunos casos, invisibilizada o minimizada por los mismos. Mención especial merecen casos donde se acude a desapariciones forzadas para ocultar delitos, caso de ayotzinapa en México por citar uno.

Según la ONU, El extremismo violento suele prosperar en los entornos caracterizados por la mala gobernanza, la democracia deficiente, la corrupción y la cultura de impunidad por la conducta ilícita del Estado o sus agentes. Cuando la mala gobernanza se combina con políticas represivas y prácticas que vulneran los derechos humanos y el estado de derecho, la atracción del extremismo violento tiende a intensificarse. Las infracciones del derecho internacional de los derechos humanos cometidas en nombre de la seguridad del Estado pueden facilitar el extremismo violento al marginar a las personas y antagonizar a grupos importantes, lo cual genera apoyo, simpatía y complicidad en las comunidades respecto de las acciones de los extremistas violentos. Estos también procuran activamente aprovechar la represión estatal y otros agravios en su lucha contra el Estado. Por lo tanto, los gobiernos que aplican medidas de seguridad duras y represivas, que vulneran los derechos humanos y el estado de derecho, como las dirigidas a poblaciones específicas, las técnicas de vigilancia intrusiva y los estados de emergencia prolongados, tienden a generar más extremistas violentos. Los asociados internacionales que son cómplices en ese tipo de acciones estatales hacen que se deteriore más la confianza en la legitimidad del sistema internacional en general.

 

No basta con combatir el extremismo violento, hay que prevenirlo

Para ello se necesita lo que se conoce como “poder de persuasión”, en sus diversas formas, a fin de prevenir una amenaza que se alimenta de interpretaciones distorsionadas de la cultura, de odio y de ignorancia. Nadie nace siendo un extremista violento: los extremistas violentos se hacen y se fomentan. Para atajar el proceso de radicalización hay que partir de los derechos humanos y el Estado de derecho, el diálogo más allá de todas las diferencias, el empoderamiento de todas las jóvenes y todos los jóvenes, y empezando lo antes posible, en las aulas escolares, esto a través de policitas publicas inclusivas en materia educativa, donde se eduque para una sociedad de paz, con una población empoderada, dispuesta al diálogo y a la conciliación

Los Estados Miembros de la UNESCO aprobaron una decisión histórica (decisión 197 EX/46) con el fin de aumentar la capacidad de la UNESCO para brindar apoyo a los Estados en la elaboración de estrategias para prevenir el extremismo violento. Asimismo, la UNESCO se ha comprometido a aplicar el Plan de Acción del Secretario General de las Naciones Unidas para Prevenir el Extremismo Violento, prestando especial atención a varias prioridades directamente relacionadas con la labor de la UNESCO:

  • La educación, el desarrollo de competencias y la facilitación del empleo
  • El empoderamiento de los jóvenes
  • La comunicación estratégica, Internet y los medios sociales
  • La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres

A su vez, la UNESCO empodera a los jóvenes de ambos sexos para que desarrollen su potencial como agentes de un cambio positivo, mediante una singular labor intersectorial en torno a los ejes siguientes:

  • La educación como instrumento para prevenir el extremismo violento
  • Participación y empoderamiento de los jóvenes
  • Coaliciones para la prevención del extremismo violento en los medios y en Internet
  • Celebrar la diversidad cultural

Tomando en cuenta que la población joven del mundo sobrepasa los 1600 millones de personas, cada Estado tiene una gran labor que desarrollar, pero lo primero que se le debe exigir a los agentes gubernamentales es el cese de discursos y acciones que induzcan o provoquen hechos violentos y tener como norte a seguir, un discurso de conciliación, tolerancia y respeto a los Derechos Humanos. El Secretario General de la ONU dijo ante la Asamblea General:

No lo conseguiremos a menos que podamos aprovechar el idealismo, la creatividad y la energía de los jóvenes y de otros que se sienten marginados. Los jóvenes, que en la actualidad constituyen la mayoría de la población de un número cada vez mayor de países, deben considerarse como un recurso importante y tienen que ser empoderados para hacer una contribución constructiva al desarrollo político y económico de sus sociedades y naciones. Representan un recurso sin aprovechar. Debemos ofrecerles una visión positiva de su futuro junto con una oportunidad real de materializar sus aspiraciones y posibilidades

En el continente americano la población mayoritaria es jóvenes, de los cuelas muchos de los cuales no se encuentran empoderados para la defensa eficaz de sus Derechos Humanos ni para la construcción de la paz

 

La educación como herramienta para la prevención

La construcción de una sociedad de paz y para la paz se construye desde múltiples sectores sociales, apoyándose en ámbitos culturales, económicos, políticos, educativos entre otros. Pero es la educación la que podrá ofrecer un mayor porcentaje de éxito para la consecución de una sociedad de paz duradera y real. La UNESCO procura brindar apoyo a los países para la puesta en práctica de programas de educación que contribuyan a aumentar la resiliencia de los jóvenes ante los mensajes de extremismo violento y a promover un sentido positivo de identidad y pertenencia. Esta labor se lleva a cabo en el marco de la iniciativa sobre la educación para la ciudadanía mundial.

En el informe presentado por el Secretario General de la ONU, sobre un Plan de Acción para Prevenir el Extremismo Violento, el 24 de diciembre de 2015, en su recomendación 54 indica que, como parte de la lucha contra la pobreza y la marginación social, debemos velar por que todos los niños reciban una educación de calidad que los prepare para la vida, como se prevé en el derecho a la educación.

La educación debe incluir la enseñanza del respeto de los derechos humanos y la diversidad, el fomento del pensamiento crítico, la promoción de los medios de comunicación y la alfabetización digital y el desarrollo de aptitudes socioemocionales y del comportamiento que puedan contribuir a la coexistencia pacífica y la tolerancia. Las mujeres y los hombres jóvenes que empiezan a trabajar necesitan nuestro apoyo tanto para acceder a los recursos de la formación continua y profesional como para desarrollar su talento empresarial. Por consiguiente, recomendó que los Estados Miembros:

  1. Inviertan en la educación, especialmente en la educación en la primera infancia, de niños de 3 a 8 años, a fin de asegurar que todos los niños tengan acceso a una educación de calidad e inclusiva, teniendo en cuenta los diversos contextos sociales y culturales
  2. Apliquen programas educativos que promuevan la “ciudadanía mundial”, las aptitudes interpersonales, el pensamiento crítico y la alfabetización digital, y exploren los medios de introducir la educación cívica en los planes de estudios escolares, los libros de texto y los materiales didácticos. Desarrollen la capacidad de los maestros y educadores para apoyar este programa
  3. Proporcionen educación primaria completa hasta educación terciaria, incluso formación técnica y profesional, y orientación para todas las personas vulnerables, incluidas las personas desplazadas, mediante la utilización de la tecnología móvil y en línea
  4. Colaboren con las autoridades locales para crear oportunidades sociales y económicas, en zonas tanto rurales como urbanas; inviertan en dotar a las personas de las aptitudes necesarias para satisfacer la demanda del mercado de trabajo local mediante oportunidades de educación pertinentes
  5. Ofrezcan a los jóvenes nuevas opciones de carrera promoviendo la cultura empresarial y ofreciendo educación empresarial, facilitando la búsqueda de empleo y la determinación de las competencias idóneas para cada empleo, promulgando reglamentaciones para promover el desarrollo de las microempresas y pequeñas empresas, facilitando el acceso a la financiación y al microcrédito y aumentando la gama de servicios de apoyo, como la comercialización y la distribución, a fin de liberar todo el potencial económico de los jóvenes
  6. Inviten al sector privado y a otros agentes de la sociedad civil a contribuir a las iniciativas de reconciliación y reconstrucción después de los conflictos, especialmente a la creación y facilitación del empleo y las oportunidades de capacitación laboral.

Estas recomendaciones deben incluir el compromiso de cada Estado, de trabajar mancomunadamente con sus ciudadanos, respetando las particularidades de grupos minoritarios y sus corrientes ideológicas

Fuentes Consultadas:

  • http://www.un.org/fr/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/70/674&TYPE=&referer=/french/&Lang=S
  • http://es.unesco.org/preventing-violent-extremism
  • Credito de la foto de rSnapshotPhotos