Martes, 20 de febrero, 2018

En el mundo la discriminación ha generado la pérdida de las lenguas maternas, y es que algunos jóvenes se han olvidado de su lengua y han preferido algunas extranjeras como el inglés y francés entre otras


Al hablar del Día Internacional de la Lengua Materna es inevitable recordar que muchos indígenas, inmigrantes o grupos minoritarios sufren de discriminación por no poder usar su lengua materna. En los últimos años y gracias a la globalización, se intenta convencernos de la importancia que tiene el aprendizaje de una lengua a la que se considere como universal.

Esta idea para muchas personas en el mundo, sobre todo para los defensores del idioma es considerada como grave debido a que al creer en la posibilidad de que una única lengua funcione como medio de comunicación universal, pareciera que restara valor a la riqueza que supone la diversidad lingüística y cultural.

En el mundo la discriminación ha generado la pérdida de las lenguas maternas, y es que algunos jóvenes se han olvidado de su lengua y han preferido algunas extranjeras como el inglés y francés entre otras. Estas personas salen de sus comunidades hablando su propia lengua materna y cuando comienzan a pasar por momentos discriminatorios prefieren no practicarla, defenderla y hasta la desechan de su identidad.

Un día para celebrar nuestra lengua

El día de la Lengua Materna, fue decretado por la Conferencia General de la UNESCO en 1999, quienes consideraron que con el reconocimiento de la diversidad cultural y lingüística, se fortalecen la unidad y la cohesión de las sociedades.

Hoy debemos centrarnos en promover la educación para todos: ampliar el acceso, garantizar la igualdad y la inclusión y fomentar la educación para la ciudadanía mundial y el desarrollo sostenible.

Sigamos luchando por nuestras raíces

La tradición oral del pueblo indígena Mapoyo, de Venezuela, se convirtió en noviembre de 2014 en la primera en ingresar a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en la lista de salvaguardia urgente. Un reconocimiento que permitió revitalizar la tradición oral indígena y reivindicó los valores humanos en toda la diversidad cultural.

Abracemos nuestra cultura y la de nuestros antepasados, no podemos ayudar a acelerar el proceso de exclusión, en el que desaparecerán las lenguas maternas. Luchemos contra la deserción escolar, repetición, analfabetismo como consecuencia de no tener alcance a expresarse en un idioma particular. No dejemos que sigan perdiéndose los patrimonios culturales y las tradiciones por no conservar nuestra lengua materna.