Miércoles, 04 de abril, 2018

El 5 de abril se cumplen 300 días desde que Taner Kiliç, presidente honorario de Amnistía Internacional Turquía y fiel defensor de derechos humanos, fuese encarcelado. A pesar de no existir ninguna prueba contra él, puede enfrentarse a 15 terribles años de prisión.


En el verano de 2016 hubo un sangriento intento de golpe de Estado en Turquía del que las autoridades turcas culpan a Fethullah Gülen. Una de las consecuencias de este hecho es que en el país se extendió una campaña de represión masiva dirigida contra personas opositoras al gobierno.

Dentro de las acusaciones más comunes a cientos de personas se encuentra la descarga y uso de una aplicación poco conocida de mensajería segura llamada ByLock. Las autoridades aseguran que Taner Kılıç descargó esta aplicación en 2014, acusaciones que el mismo niega por  desconocimiento de  la existencia de la aplicación. La fiscalía no ha presentado pruebas creíbles ya que en diferentes evaluaciones periciales de su teléfono revelan que no se encuentran evidencias de que se haya descargado alguna vez esta aplicación.

Por otro lado se le acusa de tener una cuenta en Bank Asya, un banco vinculado a Gülen. Efectivamente, Taner tenía una cuenta en ese banco al igual que una gran cantidad de personas en Turquía, la cual utilizaba para domiciliar los pagos relativos a la escolarización de su hija.

En el año 2017, a mediados del mes de junio fue encarcelado por la acusación infundada de pertenecer a una “organización terrorista armada”, mientras desempeñaba su trabajo como presidente de Amnistía Internacional Turquía, sólo por poner al descubierto los abusos contra los derechos humanos cometidos en el país.

“He conocido a miles de personas esforzadas en mi trabajo, pero a ninguna tan notable y comprometida como Taner Kılıç”,

Afirma Michel Gaudé, ex director de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Turquía.

Así mismo, otros 10 defensores y defensoras de los derechos humanos entre ellos la directora de Amnistía Internacional Turquía, fueron detenidos cuando asistían a un taller para activistas de derechos humanos en Estambul. Se les acusó por delitos relacionados con “terrorismo”, es decir, no dudaron en querer minimizar el activismo por los derechos humanos.

"Con la represión emprendida tras el intento de golpe de Estado cada vez más arraigada, las personas como Taner son más necesarias que nunca. Pero la situación de Taner demuestra que, en Turquía, alzar la voz para defender la libertad ajena puede acabar costándote la tuya"

Andrew Gardner, investigador jefe de Amnistía Internacional sobre Turquía

En enero de 2018 se reciben satisfactorias noticias de la liberación de Taner Kılıç después de ocho agotadores meses en prisión; sin embargo, mientras se difundía lo ocurrido y la familia del acusado aguardaba ansiosa a que saliera de prisión y poder abrazarlo, la detención fue renovada, y él fue puesto de nuevo bajo custodia, donde las autoridades lo condujeron al tribunal de Esmirna 

“Con las pruebas abrumadoras de su inocencia y la inexistencia de pruebas de que haya cometido ningún delito, la excarcelación de Taner debía haberse producido hace tiempo. El hecho de que lleve casi ocho meses entre rejas dice mucho sobre el deficiente sistema de justicia de Turquía y la implacable persecución de quienes defienden los derechos humanos”,

Declaró Gauri van Gulik, directora de Amnistía Internacional para Europa.

Es injusto que personas como Taner continúen en prisión y que los 10 de Estambul sean vulnerables a esta situación a pesar de que han recuperado la libertad gracias a las acciones de nuestra campaña. Ellos  han dedicado su vida a proteger pacíficamente los derechos humanos de otras personas en Turquía y en otras partes ¿Cómo se les puede tachar de delincuentes?

Ayúdanos a hacer justicia enviando un correo electrónico al Ministerio de Justicia turco para reclamar la libertad inmediata de Taner.

 

#FreeTaner

 

Equipo de Enlace y Activismo