Martes, 26 de junio, 2018

Más de 14 años de labor no han pasado desapercibidos, ya que la Fundación Reflejos se ha convertido en un referente para la promoción de la no discriminación, igualdad de género, educación y en la observancia de las garantías de los derechos humanos


Defender los derechos humanos y promover su respeto y garantía no es solo una labor de organizaciones basadas en los aspectos jurídicos o humanitarios. En Venezuela, la Fundación Reflejos de Venezuela tiene 14 años trabajando por visibilizar dignamente a las personas LGBTI, pero no solo para promover su inclusión, sino para formar a ciudadanos y ciudadanas integrales.

Educar, formar e informar es el propósito que mantiene a Elena Hernáiz y a Ana Margarita Rojas de pie y frente a la fundación, dos mujeres que con su propio ejemplo han vivificado el objetivo de la organización.

Fundada en 2004, Reflejos atiende alrededor de 3 mil personas por año de forma directa en diversas actividades; cifra que puede incrementarse a 5 mil ciudadanos y ciudadanas si se cuenta con el financiamiento necesario para impulsar los proyectos que se llevan a cabo.

“Nosotras somos parte de un fenómeno que surgió en 2004 que se llamaba Álbum de Bodas. En ese gran evento constituido por exposiciones, charlas y talleres, Elena hizo una actividad de sensibilización como psicóloga titulada ‘Frente al espejo’. A partir de allí, las circunstancias y actividades nos guiaron a crear la fundación Reflejos”, explicó Rojas.

Por su parte, Hernáiz señala que el nombre de la organización surgió tras un comentario emitido por una joven que participó en un taller, quien les dijo a las fundadoras: “Ustedes son mi reflejo”.

Para Rojas y Hernáiz, el año 2004 tuvo especial importancia por el surgimiento de varias organizaciones de defensa de los derechos humanos y la visibilización masiva de personas LGBTI en Caracas, lugar donde tiene la sede la Fundación.

Uno de los pilares que destacan las fundadoras de Reflejos es el carácter constructivista de las actividades que realizan, ya que promueven una estructura multiplicadora del mensaje. Rojas señala: “Nosotras preferimos ser constructivistas y positivistas. A lo mejor es un poco más lento, pero es el que da más satisfacción”.

En la página web de la Fundación Reflejos se explica que la visión constructivista de la organización va dirigida a “las poblaciones vulnerables y vulneradas, prioritarias como educadores, estudiantes universitarios, personal médico y de salud, en profesionales de alto impacto como periodista, médicos, enfermeras, trabajo social, educación, derecho, comunicación social, y similares”.

Programas y difusión

Para atender a la población vulnerable, la organización cuenta con diferentes programas que ayudan a educar, formar e informar a las personas sobre los derechos humanos, la no discriminación y la sensibilización en materia de diversidad.

Entre los proyectos que llevan a cabo se encuentra “Hagamos un hecho de nuestros derechos”, que está relacionado con el Observatorio LGBT-VE que funciona también dentro de la fundación y al que se puede acceder mediante el número (0212) 935-5943 o en su página web.

El Observatorio mantiene las estadísticas generales de discriminación LGBTI en Venezuela, en las que se incluyen de tipo familiar (28), escolar (12), laboral (10), social (29), fuerzas de seguridad del Estado (12), institucional (6), médica (7), agresiones violentas (8) y por crímenes de odio (5).

Además, la Fundación lleva a cabo el proyecto “Soy mujer y punto”. Este fue el primero en ser creado en 2004, luego que Hernáiz ofreciera una charla en México que inició de la siguiente manera:

“Yo nací y me crié como niña, crecí como mujer, me casé porque se esperaba, tuve hijos, me divorcié, después me casé con Ana Margarita y después conocí a una chica trans. Ahí fue cuando entendí que soy mujer y punto”.

Visibilizar los abusos contra las mujeres y empoderarlas en sus derechos son algunos de los objetivos que en general se buscan alcanzar con actividades de índole educativa, así como con productos digitales que difundan casos, experiencias y modelos de equidad e igualdad.

“Transpasemos las barreras” es otro proyecto que surgió de la idea de atender específicamente a las personas que están iniciando o están en el proceso de cambiar de género.

“La idea es traspasar las barreras del tránsito, porque el proceso de reconstruir su género es como una gran barrera para ellas. De hecho, muchas de ellas quieren omitir esa barrera o irse a otro país. Aunque es un proceso muy doloroso, hay que traspasar esa barrera”, señala Rojas.

Con el lema “No soy distinto, no me trates distinto”, la Fundación Reflejos trabaja incansablemente por promover la no discriminación y transformar la concepción de la sociedad con respecto a las personas homosexuales.

A la fundación se le suman los proyectos de “Padres por la Diversidad Sexual de Venezuela (Padisve)” y “Nuevos Modelos de Familia”, como forma de promover la integración y reconocimiento de todas y todos como personas con igualdad de derechos y deberes.

Además del abanico de iniciativas y actividades que posee la organización, también cuentan con una radio digital llamada “Radio Reflejos”, que sirve de medio difusor del mensaje que Ana Margarita Rojas, Elena Hernáiz y los activistas de la ONG construyen para todas y todos los ciudadanos.

Reconocimientos

Más de 14 años de labor no han pasado desapercibidos, ya que la Fundación Reflejos se ha convertido en un referente para la promoción de la no discriminación, igualdad de género, educación y en la observancia de las garantías de los derechos humanos.

Por ejemplo, la organización fue parte de las mesas de trabajo de educación LGBTI en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2014, así como miembro de la mesa consultiva de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Itamaratí en 2013.

Además, tuvo un rol importante al formar parte de las ONG que presentaron trabajos en materia de derechos humanos para el Examen Periódico Universal (EPU) que realizó la ONU al Estado venezolano más recientemente.

Fundación Reflejos forma parte de la red venezolana de organizaciones no gubernamentales Sinergia, siendo la única de carácter LGBTI, así como de la Federación de Familias por la Diversidad (FDS) y de la Federación de Familias LGBT de la Unión Europea.

Entre los galardones que ha recibido se encuentran la Orden de Derechos Humanos de la Centro de Derechos Humanos de la Universidad Central de Venezuela, la Orden Luis María Olaso, el premio Manos por la Niñez (por tres años consecutivos), y además ha sido reconocida por parte de Amnistía Internacional.

Si deseas ser activista, participar en sus programas o solicitar apoyo, puedes contactar a la Fundación Reflejos a través de su página web y las cuentas en Twitter, Facebook e Instagram.

 

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