NO HAY  PLANETA B

Viernes, 04 de diciembre, 2020
Por: Montilla, Evelyn

Se suponía que 2020 iba a ser “El año de la acción climática” pero, lamentablemente la Covid-19 se robó todo el interés. Muchos líderes y lideresas mundiales estuvieron abocados a responder a la pandemia; utilizando esto como excusa para no actuar contra la crisis climática. 


El Cambio Climático es uno de los problemas más importantes que enfrenta el mundo entero. Día a día más jóvenes ven con preocupación todo lo que esto implica para las generaciones futuras.

Son los más jóvenes quienes están realizando activismo y levantando la voz contra las inconcebibles consecuencias que tendrá la inacción climática en sus vidas y derechos humanos. 
 
Se suponía que 2020 iba a ser “El año de la acción climática” pero, lamentablemente la Covid-19 se robó todo el interés. Muchos líderes y lideresas mundiales estuvieron abocados a responder a la pandemia; utilizando esto como excusa para no actuar contra la crisis climática. Definitivamente, a nivel mundial  no se puede seguir demorando la adopción urgente de medidas. Basta de seguir defraudando aún más a nuestros jóvenes, niños y niñas; pero sobre todo  a las generaciones futuras.
 
Desde el año 2019 la Red de Jóvenes de Amnistía Internacional Venezuela ha trabajado sensibilizando y concientizando a niños, niñas y jóvenes  con la finalidad de que comprendan que no solo impacta en nuestro medio natural,  sino que tiene efectos  devastadores para la humanidad; en el presente y el futuro los que lo convierten en una cuestión de derechos humanos urgente.
 
Contaminación en Venezuela
A los efectos del cambio climático en Venezuela, se suman las terribles consecuencias de los derrames petroleros;  durante los últimos 6 meses en medio de la pandemia por Covid-19, han sido totalizados 4 derrames petroleros en las costas de Falcón, Aragua y Carabobo. Generando consecuencias a nivel ambiental, pero también representa una vulneración a los derechos económicos sociales culturales y ambientales de los venezolanos, además de afectar el derecho a la salud y libre tránsito por los efectos de la contaminación.
 
Ahora mismo, en medio del mar Caribe, hay un barco venezolano cargado con más de un millón de galones de petróleo y se hunde lentamente. Esto podrá causar una catástrofe ambiental sin precedente en nuestra región. Toda la costa venezolana se verá afectada, también muchas islas del Caribe como Trinidad y Tobago, Curacao, Aruba, Granada y muchas otras.  Todo esto evidencia la falta de mantenimiento a las instalaciones petroleras, generando un gran impacto ambiental negativo. Realmente es una emergencia ambiental, por tal motivo se necesitan tomar medidas urgentes ante esta situación, para proteger el medio ambiente y garantizar los derechos humanos de los ciudadanos, quienes merecemos disfrutar de un ambiente estable. 
 
Marcos Ovalles, activista de las Red de jóvenes de Amnistía Internacional Venezuela, ve con mucha preocupación la falta de acciones del Estado y la Petrolera quienes no asumen su responsabilidad y tampoco toman medidas frente a los derrames petroleros. Como joven está preocupado por las consecuencias devastadoras que puede generar en los ciudadanos vulnerando sus derechos y afectando a los más desprotegidos. Para Marcos, Venezuela enfrenta la mayor crisis a causa de los derrames petroleros. Ya que estos no solos están matando la biodiversidad de la zona y contaminando la naturaleza, sino también a las personas que viven de la pesca, muchos ya vivían en pobreza extrema. Ahora están viendo que sus esperanzas de alimentación y sustento se vuelven negras como el petróleo.
 
Sugiere, que la educación es esencial ante las crisis por el cambio climático y las consecuencias de los derrames petroleros. Ve con suma importancia la necesidad de llegar a las instituciones educativas para concientizar y seguir sensibilizando a los jóvenes ante las consecuencias y la importancia de proteger nuestro planeta para disfrutar de un medio ambiente adecuado, ya que esto es necesario para poder disfrutar de otros derechos humanos. El derecho a un ambiente sano debe ser un hecho y no solo debe estar plasmado en una hoja de papel.
 
El Estado debe atender la situación de los derrames de petróleo en Venezuela y  tomar medidas urgentes para atajar la catástrofe que puede causar el hundimiento del barco con la mayor celeridad y humanidad posible. Sin descuidar los efectos del cambio climático y teniendo en cuenta que no deben recurrir a medidas que violen los derechos humanos ni directa ni indirectamente. 
 
Para reducir los efectos del cambio climático en el mundo, Amnistía Internacional pide a los gobiernos que:
- Hagan todo lo posible por ayudar a impedir que la temperatura global aumente más de 1,5 °C;
-Reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero a cero de aquí a 2050, a más tardar; los países ricos deben hacerlo más rápido; en 2030, las emisiones globales deben reducirse a la mitad con respecto a los niveles de 2010;
-Dejen de utilizar combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) tan pronto como sea posible;
-Se aseguren de que las medidas con respecto al clima se toman de un modo que no vulnere los derechos humanos de ninguna persona, y que reduzca la desigualdad, en lugar de incrementarla;
- Se aseguren de que todas las personas, especialmente las afectadas por el cambio climático o la transición a una economía sin combustibles fósiles, son adecuadamente informadas sobre lo que sucede y pueden participar en la toma de decisiones sobre su futuro.
-Cooperen para distribuir de forma justa la carga del cambio climático: los países más ricos deben ayudar a los más pobres. 
 
 


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