Jueves, 27 de mayo, 2021

La violencia en las relaciones de noviazgo debe ser informada, ya que es un problema real que se puede sufrir en cada día, este problema debe reconocerse para prevenir consecuencias en el futuro, y se deben de dejar de normalizar y romantizar actitudes que puedan contribuir a ese cometido. Se debe generar un cambio en la sociedad para que los jóvenes puedan aprender a disfrutar sus relaciones interpersonales de manera sana y sincera, sin abusos de ninguna forma. Podemos generar un cambio actuando desde nuestras propias acciones. Ante una amenaza de tu pareja no te quedes callada busca ayuda, ante una agresión DENUNCIA


Escrito por:

Diana Suarez, 15 años. Colegio Nuestra Señora de la Consolación

¿Cómo es este tipo de violencia?

La violencia en el noviazgo es toda aquella acción o amenaza de violencia en una relación de pareja de un miembro hacia otro durante la relación del noviazgo, también puede ser llamado abuso. Este tipo de violencia puede manifestarse de cualquier manera, por ejemplo, de hombres a mujeres, mujeres a hombres, parejas del mismo sexo, y esta violencia puede aparecer sin importar las brechas raciales, de edad, económicas, sociales, o demás.

Lastimosamente, según ONU Mujeres “Una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia sexual o física, en su mayoría, por parte de su pareja. La violencia contra las mujeres y las niñas constituye una violación de los derechos humano”. Los casos de violencia doméstica de matrimonios pueden derivar de casos de violencia sutil e invisibilizada en los noviazgos con ciclos marcados que pueden impedir o dificultar la separación de estas situaciones.

Esta violencia puede ser de manera física, psicológica, emocional y sexual. Con violencia física se refiere al maltrato para producir dolor en otra persona y consiste en retenciones, golpes, empujones, forzar al contrario físicamente, e incluso casos de homicidio entran en dicha categoría. La violencia psicológica consiste en acoso o manipulación mental, para abusar de la psique de la víctima con chantajes y degradándola mentalmente. La violencia emocional se manifiesta a través del chantaje verbal o no verbal para alterar las emociones de la víctima o generarlas mayormente con amenazas o comunicación no clara. La violencia sexual son los actos no consentidos por la víctima de índole sexual para satisfacer los deseos del perpetrador, y las conductas más frecuentes son forzar a mantener relaciones sexuales o prácticas sexuales con las que una de las partes no se siente a gusto.

Ciclos de violencia, factores de riesgo y consecuencias:

El ciclo de violencia es el proceso de una relación de pareja violenta desde los actos de ambas partes y el cómo afectan a la víctima en sus distintas fases, haciendo que se aferren y se repitan dichos actos en un periodo de tiempo no determinado. Tiene tres fases, la fase de acumulación de tensión caracterizada en abuso psicológico o emocional, donde crece el malestar; la segunda fase de estallido o explosión donde se da la mayor manifestación de violencia que puede llegar a ser física, y la tercera fase de arrepentimiento donde el agresor o agresora promete no volver a cometer el acto y da la ilusión de que puede mejorar, promesas y tranquilidad.

A las víctimas de violencia en los noviazgos les cuesta despegarse de dichas situaciones mayormente por la tercera fase, por temor a represalias y mayores acosos, por la esperanza de un cambio en su pareja, por no tener en quién confiar la situación, por manipulaciones psicológicas, normalización de la situación gracias a su entorno y aprendizaje, atrapándose en dicha relación que más que beneficios les trae consecuencias.

Estas consecuencias son la afección a la integridad física o psicológica de la víctima en formas directas o indirectas, es un factor de riesgo para enfermedades y trastornos. Estas consecuencias pueden ser acumulativas vaya creciendo el nivel de violencia, algunas consecuencias físicas pueden ser hematomas, fracturas, traumatismos, lesiones, trastornos funcionales o afecciones causadas por alto nivel de estrés que pueden volverse crónicos. La salud mental de las víctimas puede afectarse por estrés postraumático, depresión, abuso de sustancias, trastornos de hábitos alimenticios o de sueño, autoagresión, ansiedad, e intentos de suicidio o comportamientos peligrosos para el entorno.

Los factores de riesgo para la formación de agresores pueden ser individuales, relacionales, factores comunitarios o sociales. Entre los individuales puede el perpetrador tener normalizada la dominancia tóxica o la violencia intrafamiliar, problemas de ira o del manejo de emociones; con los factores relacionales puede ser mal manejo de la insatisfacción, infidelidades, disparidad de logros, y aparición de conflictos. Los factores sociales de riesgo en los jóvenes son aquellos estereotipos, estigmas o expectativas tóxicos que se tienen normalizados o romantizados para las relaciones que no siempre favorecen a las parejas.

¿Cómo conocer acerca de la violencia en el noviazgo puede ayudarte a prevenirla?:

            Al conocer cómo se puede manifestar la violencia en las relaciones de pareja podemos estar más atentos acerca de lo que podría afectarnos dañinamente, e igual reconocer qué comportamientos debemos mejorar para tampoco ejercer violencia en nuestras parejas. La violencia en las relaciones adolescentes es caracterizada por manifestarse en la mayoría de casos de manera psicológica y la violencia física coexiste con la psicológica.

            Antes de prevenir hay que informarse y reconocer en temas de moral y de bienestar qué es lo que está bien y qué es lo que está mal en comportamientos, se debe leer artículos, testimonios, casos y reconocer qué podría atentar con nuestra integridad. Las fuentes de información deben ser confiables como organizaciones no gubernamentales, órganos de las Naciones Unidas, la UNFPA, artículos de salud y relaciones. Se deben adquirir habilidades socioemocionales y saber qué hacer en las situaciones violentas que puedan presentarse, no temer al asesoramiento adulto con experiencia para lidiar con dichas situaciones.

            He aquí varios consejos que como adolescente pueden ayudarte a reconocer y prevenir la violencia durante las relaciones de noviazgo:

  • Cuidar con quiénes te relacionas:

            Antes de iniciar una relación amorosa con una persona hay que conocerla, sus virtudes, sus defectos, su entorno y cómo ha influenciado en su forma de ser, su pasado, sus relaciones anteriores, su trato hacia los demás, y desarrollar confianza si es posible. Se deben tomar en consideración las diferencias y posibles puntos a debatir al relacionarse, y las intenciones de los involucrados para asegurar que sea una relación sana y benefactora para ambos.

  • Reconocer señales y alertas:

            Al ir conociendo a una persona que puede ser un interés amoroso hay que estar atento a varias señales que pueden funcionar como detractores para observar que involucrarse en una relación con dicha persona no sería conveniente, como por ejemplo si sobreexcede confianza, si no es capaz de tomar decisiones, el cómo se expresa de sus anteriores parejas, si tu entorno familiar o de amistades nota algo extraño, indicios de victimismo o chantaje, trato rudo con el entorno, problemas en su expresión, etc.

  • Establecer acuerdos y límites:

            En la comunicación deben establecerse reglas de respeto y límites de espacio personal, ser tolerantes a los mismos, expresar tus acuerdos y desacuerdos, no asumir nada hasta que sea comunicado, accionar en base a lo que hayas comunicado, tomar responsabilidades que corresponden, y que exista esa libertad en la relación para ir desarrollando sus vidas de manera individual con sus logros, amistades y decisiones para que, aunque se encuentren en unión, esto no se vuelva un apego perjudicial.

  • Mantener una comunicación clara con tu pareja:

            Las relaciones interpersonales tienen tres bases fundamentales, la comunicación, el respeto, y la confianza, y los noviazgos no se exentan de ello. La comunicación y expresión es muy importante para mantenerse al tanto del estado de tu pareja, que tu pareja esté al tanto de tu estado, y mantener las cosas con honestidad y franqueza, para que cuando surja un desacuerdo este se resuelva hablándolo y llegando a una solución en conjunto que pueda satisfacer las voluntades de ambos miembros.

  • Basar la relación en el respeto y estar conscientes de las emociones:

            El respeto a las decisiones y convicciones debe estar presente de manera mutua para la amena comunicación entre ambas personas, comportarse de manera educada y con confianza para no ofender a ningún individuo, e igualmente se deben respetar las emociones e ideas de manera mutua. Las emociones son una parte importante en una relación de pareja y se debe estar consciente de su existencia, expresarlas y que esto sea de una buena manera, sin ocultar o reprimir lo que pueda temer a represalias, sino canalizarlo de una manera sana.

  • Confiar en un adulto cuando no sepan cómo manejar una problemática:

            Al ser adolescentes nos encontramos en una etapa de aprendizaje, reconocimiento y comenzar a experimentar, por lo cual bastantes de las situaciones podrían hacerse nuevas para nosotros y causar incertidumbre al no idear cómo resolverlas. Por lo cual, es importante tener adultos presentes en los que confiar para que nos puedan asesorar desde su punto de vista ya que ellos buscan el beneficio para ambas partes y la resolución clara, no está demás pedir su consejo.

  • Analizar el problema desde una vista objetiva:

            Aunque estas relaciones de noviazgo contengan una gran conexión emocional significativa cuando existen los problemas estos para no caer en decisiones impulsivas, deben tratarse con razonamiento, tomar un respiro para analizar la situación con claridad sin una influencia externa, en búsqueda de la mejor solución objetiva.

  • Buscar ayuda profesional de ser necesario:

            En esta etapa del desarrollo de nuestras vidas, volviendo al punto de experimentar cosas nuevas a las que no estábamos expuestos en la infancia, es necesario tener asesoramiento psicológico para resolver los dilemas e inseguridades que se puedan desarrollar individualmente. Y si en la relación de pareja existen constantes problemáticas y errores de comunicación puede considerarse sesiones de terapia de pareja para mejorar y comprender la relación.

Campañas para concientizar sobre la violencia en el noviazgo:

            Ante la violencia en el noviazgo se han realizado diversas campañas alrededor del mundo para concientizar, reclamar y prevenir más casos de violencia de esta índole, y todo esto va ligado igualmente con el movimiento feminista que busca la igualdad de calidad de vida entre todos en derechos e integridad.

            Algunas de las campañas significativas acerca de la violencia en el noviazgo han sido la campaña Noviazgo Sin Violencia impulsada en Paraguay, Bloquea La Violencia como campaña de medios comunicativos, la campaña “El amor no duele” hecha por el gobierno argentino en el año 2017, la campaña Noviazgos Libres de Violencia en Uruguay, y la Campaña Nacional sobre la Violencia en el Noviazgo.

            Pero el caso más destacado de activismo en contra a la violencia en el noviazgo adolescente ha sido por parte del padre de Carolina Aló, Edgardo Aló, una joven argentina de 16 años de edad que fue asesinada a 113 puñaladas por su pareja, y su padre se dedicó a luchar en contra de la violencia de género, la violencia entre parejas en búsqueda de que no ocurrieran más casos como al de su hija. Se logró que el día 27 de mayo se conmemorara el Día de la Prevención de la Violencia en el Noviazgo en Argentina.

            En síntesis, la violencia en las relaciones de noviazgo debe ser informada, ya que es un problema real que se puede sufrir en cada día, este problema debe reconocerse para prevenir consecuencias en el futuro, y se deben de dejar de normalizar y romantizar actitudes que puedan contribuir a ese cometido. Se debe generar un cambio en la sociedad para que los jóvenes puedan aprender a disfrutar sus relaciones interpersonales de manera sana y sincera, sin abusos de ninguna forma. Podemos generar un cambio actuando desde nuestras propias acciones. Ante una amenaza de tu pareja no te quedes callada busca ayuda, ante una agresión DENUNCIA. 

Fuentes utilizadas