Lunes, 18 de junio, 2018

Amnistía Internacional ha hecho un llamado a crear un mecanismo independiente que investigue las graves violaciones de derechos humanos cometidas en las últimas semanas, debido a las irregularidades que han sido identificadas en el proceso de investigación penal por parte de las autoridades nicaragüenses


Amnistía Internacional agradece su comunicación e interés sobre el trabajo de derechos humanos que realiza la organización en Nicaragua. Durante años, la organización ha venido monitoreando y documentando la situación de derechos humanos en Nicaragua, dado su deterioro y múltiples denuncias de violaciones.

Como es de su conocimiento, Amnistía Internacional es un movimiento de más de 7 millones de personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos, a través de la vigilancia del cumplimiento de las obligaciones internacionales y nacionales de protección de derechos que han adquirido los estados. El financiamiento para nuestro trabajo de investigación de violaciones de derechos humanos y campañas de denuncia y promoción proviene exclusivamente de nuestra membresía, lo que permite garantizar nuestro solido trabajo imparcial y apolítico.

Cualquier trabajo de investigación sobre derechos humanos que busca lograr justicia a favor de las víctimas, empieza con la documentación de los eventos y hechos que generan una violación de derechos humanos por parte de autoridades del Estado. Amnistía Internacional cuenta con equipos de personas expertas en los derechos humanos que llevan a cabo investigaciones propias, imparciales e independientes sobre denuncias de violaciones, así como con equipos técnicos especializados que analizan material audiovisual, forense, entre otros, y que nos ayudan a verificar y validar nuestros hallazgos. Asimismo, como parte de nuestras políticas, ingresamos a los países bajo el conocimiento de las autoridades, y generalmente solicitamos información directa de los estados, y nos reunimos con ellos para poder contar con su información. Lamentablemente, en el caso de Nicaragua, no hemos recibido ni información, ni anuencia para reunirnos con ninguna autoridad.

Debido al rápido deterioro de los derechos humanos en Nicaragua, Amnistía Internacional ha concentrado sus esfuerzos actuales en documentar la represión estatal y la violencia en el contexto de las protestas sociales ocurridas a partir del 18 de abril. A principios de mayo, un equipo de investigación de Amnistía Internacional viajó a Nicaragua para llevar a cabo una investigación de primera mano y con acceso a diversas fuentes: análisis de decenas de testimonios, entrevistas con víctimas, testigos, personal médico, abogados defensores, activistas, periodistas, así como acceso a información exclusiva, incluyendo documentos forenses y denuncias penales, en las ciudades de Managua, León, Estelí y Ciudad Sandino. El resultado de esta misión es el informe amplio que lanzamos desde la ciudad de Managua el 29 de mayo y que usted menciona en su carta. El informe presenta los hallazgos, y evidencias que permiten a la organización concluir que en Nicaragua se está implementando una política de represión estatal  que incluye: el uso de grupos parapoliciales, uso excesivo de la fuerza, y particularmente letal, de la policía nacional, ejecuciones extrajudiciales, negación de la atención médica, e intentos de control a ciertos medios de prensa. Este informe también proporciona varias recomendaciones concretas a las autoridades del gobierno del Presidente Ortega.

La difícil y urgente situación de derechos humanos en Nicaragua también activó mecanismos internacionales en el Sistema de Naciones Unidas y en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. En este sentido, varias Relatorías Especiales de Naciones Unidas han expresado su profunda consternación debido a que la represión y el uso de fuerza excesiva e indiscriminada por parte de las fuerzas de seguridad del Estado, incluida la policía anti-motines y los grupos armados pro-gubernamentales no cesan. Asimismo, una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) encabezada por su Secretario Ejecutivo, llevó a cabo una visita al país del 17 al 21 de mayo y condenó enérgicamente la violencia estatal en el contexto de las protestas.

Tanto la CIDH, como Amnistía Internacional hemos hecho un llamado a crear un mecanismo independiente que investigue las graves violaciones de derechos humanos cometidas en las últimas semanas, debido a las irregularidades que han sido identificadas en el proceso de investigación penal por parte de las autoridades nicaragüenses. Un día después de nuestro lanzamiento, la CIDH y el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) anunciaron que habían obtenido permiso por parte del Estado nicaragüense para crear un Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para investigar la violencia en el país. (Más detalles de esto aquí).

De manera adicional, le compartimos que una delegación de Amnistía Internacional, presidida por nuestra Directora para las Américas, se encontraban en las cercanías de la Universidad Nacional de Ingeniería en Managua, durante otro ataque por grupos parapoliciales y policía anti-motines a estudiantes universitarios el día 28 de mayo, y tuvimos la oportunidad de documentarlo y transmitirlo en vivo a través de Facebook. Así mismo, el 30 de mayo, Amnistía Internacional hizo una observación in situ de una manifestación multitudinaria pacífica en honor de las madres de las personas que han perdido la vida en este contexto, misma que usted menciona en su carta. La manifestación que se desarrollaba de forma pacífica, con más de medio millones de personas, entre ellas niñas y niños, adultos mayores, estudiantes y madres de víctimas de la violencia, fue atacada presuntamente a manos de fuerzas del estado y grupos parapoliciales que operaban con ellos, dejando un saldo de más de una decena de manifestantes. Ante estos graves hechos, emitimos un comunicado de prensa.

Amnistía Internacional condena todo tipo de violencia, y recuerda al Estado Nicaragüense que tiene la obligación de proteger y promover los derechos humanos de todas y todos sin distinción. Nuestro llamado al Presidente Ortega está claramente expresado en todas nuestras comunicaciones en el sentido de poner fin a la represión violenta, desmantelar a los grupos paraestatales armados, y garantizar que el GIEI operará con total independencia y autonomía para poder realizar las investigaciones sobre estas gravísimas violaciones a los derechos humanos.

Podrá ver más detalles sobre nuestro continuo trabajo alrededor de Nicaragua en nuestras cuentas de TwitterFacebook y nuestra página web. Espero que esta información aclare sus dudas y preocupaciones.

 

Por Erika Guevara Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.