Viernes, 29 de junio, 2018

“Las autoridades mauritanas deben poner fin a la represión a que someten a quienes se oponen a la esclavitud y dejar en libertad a estos activistas. Mientras tanto, los líderes de la Unión Africana y demás dirigentes que asistirán a la Cumbre de Jefes de Estado no deben guardar silencio antes estas violaciones de derechos humanos", declaró Netsanet Belay, director de Investigación y Trabajo de Incidencia sobre África de Amnistía Internacional


El presidente Mohamed Ould Abdel Aziz debe dejar en libertad sin condiciones a dos activistas contra la esclavitud que han sido detenidos únicamente por ejercer su derecho a la libertad de expresión y denunciar las injusticias, ha manifestado Amnistía Internacional hoy. 

El 1 de julio, Mauritania acogerá oficialmente en Nuackchot el 31 periodo ordinario de sesiones de la Cumbre de la Unión Africana. Amnistía Internacional ha reunido más de 64.000 peticiones de personas de todo mundo que instan a que se deje en libertad de inmediato y sin condiciones a Moussa Biram y Abdallahi Matallah Saleck, que llevan dos años bajo custodia y han sufrido tortura. Activistas y simpatizantes de la organización han entregado las peticiones a embajadas de Mauritania en todo el mundo.

Moussa Biram y Abdallahi Matallah Saleck, que no deberían siquiera haber sido detenidos, llevan ya dos años entre rejas sin más motivo que emprender acciones pacíficas para defender los derechos de quienes sufren esclavitud y discriminación en Mauritania.

“Las autoridades mauritanas deben poner fin a la represión a que someten a quienes se oponen a la esclavitud y dejar en libertad a estos activistas. Mientras tanto, los líderes de la Unión Africana y demás dirigentes que asistirán a la Cumbre de Jefes de Estado no deben guardar silencio antes estas violaciones de derechos humanos", declaró Netsanet Belay, director de Investigación y Trabajo de Incidencia sobre África de Amnistía Internacional.

Moussa Biram y Abdallahi Matallah Saleck fueron detenidos el 29 de junio de 2016 en Nuakchot, tras una protesta contra un desalojo forzoso que se tenía previsto llevar a cabo. Sin embargo, ellos no participaron en este acto ni lo organizaron. 

Recluidos en un lugar secreto, fueron torturados durante los primeros días de detención. El 23 de noviembre de 2016 los condenaron a tres años de prisión, con uno de prisión condicional, por incitar a provocar disturbios y a la rebelión violenta contra el gobierno.

Durante el juicio no se presentó ninguna prueba de sus presuntos delitos. Amnistía Internacional cree que están siendo hostigados, silenciados y castigados por su activismo contra la esclavitud.

Tras el juicio, en diciembre de 2016, los trasladaron a una prisión remota, situada a 1.200 kilómetros de la capital y utilizada normalmente para recluir a condenados a muerte, sin posibilidad de recibir visitas de sus abogados y sus seres queridos.

El caso de estos dos antiesclavistas no es un hecho aislado, pues las autoridades mauritanas continúan negando la existencia de esclavitud y discriminación y reprimiendo a los defensores y defensoras de los derechos humanos que contradicen el discurso oficial.

Desde 2014, Amnistía Internacional ha documentado más de 168 casos de detención arbitraria de activistas de los derechos humanos, de los que al menos 17 fueron sometidos a tortura y otros malos tratos.

La organización ha expresado también preocupación por la reciente adopción en Mauritania de la pena de muerte preceptiva por delitos de apostasía y por la prolongada detención del bloguero Mohamed Cheikh Ould Mkhaïtir, quien fue declarado culpable de apostasía y condenado a muerte en diciembre de 2014, antes de que un tribunal le redujera la pena a dos años de prisión. Aunque ya ha cumplido su condena, las autoridades continúan manteniendo a Mohamed Cheikh Ould Mkhaïtir recluido.

“Cuando se reúna en Nuakchot, la Asamblea de la UA no debe guardar silencio ante los abusos y las violaciones de derechos humanos cometidos en Mauritania. Los jefes de Estado y de gobierno que participen en la Cumbre deben aprovechar su presencia en el país para instar a las autoridades mauritanas a poner fin a la detención arbitraria de todos los activistas contrarios a la esclavitud y del bloguero Mohamed Cheikh Ould Mkhaïtir”, ha afirmado Netsanet Belay.