Gobiernos deben poner fin a la crueldad de la pena de muerte y tomar medidas hacia la abolición completa
“No importa el delito que hayan cometido: nadie debe ser obligado a soportar condiciones inhumanas de reclusión. Sin embargo, en muchos casos, los presos y presas condenados a muerte permanecen en aislamiento estricto, sin acceso a medicación que necesitan y viviendo en un estado de constante ansiedad por la amenaza de la ejecución”, ha manifestado Stephen Cockburn, director adjunto del Programa de Asuntos Globales de Amnistía Internacional
