Miércoles, 11 de marzo, 2020

“Es vergonzoso que, en 2020, algunas familias de Eslovenia no tengan acceso adecuado a aseos y se vean obligadas a recorrer largas distancias para buscar agua, a veces de arroyos contaminados”, ha afirmado Nataša Posel, directora de Amnistía Internacional Eslovenia, que apoyaba la denuncia


La sentencia dictada hoy por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en el sentido de que Eslovenia no violó los derechos de dos familias romaníes al no garantizarles el acceso a servicios básicos, como el suministro de agua y el saneamiento, es un golpe para las comunidades romaníes y una oportunidad perdida de poner fin a una espiral de pobreza y marginación, ha manifestado Amnistía Internacional.

En una causa respaldada por Amnistía Internacional, esas dos familias de asentamientos romaníes de los municipios de Škocjan y Ribnica denunciaban que se negaba continuamente a sus comunidades el acceso al agua por considerarse que vivían en asentamientos “informales”. El Tribunal Europeo ha fallado hoy en contra de su denuncia.

“Es vergonzoso que, en 2020, algunas familias de Eslovenia no tengan acceso adecuado a aseos y se vean obligadas a recorrer largas distancias para buscar agua, a veces de arroyos contaminados”, ha afirmado Nataša Posel, directora de Amnistía Internacional Eslovenia, que apoyaba la denuncia.

"El derecho al agua se incluyó en la Constitución eslovena en 2016, pero en los asentamientos informales todavía no se respeta en la práctica. Con independencia del fallo del Tribunal Europeo, esa disposición debe implementarse ya para proteger los derechos de la comunidad más marginada y vulnerable de Eslovenia.”

En Eslovenia, muchas personas romaníes de zonas rurales ocupan viviendas informales que se construyeron hace decenios, pero que jamás se han regularizado. La discriminación generalizada impide a menudo a las familias romaníes comprar o alquilar casas en otras zonas. De acuerdo con la legislación eslovena, sólo se puede acceder a los servicios comunitarios, como las redes de suministro de agua, si se es propietario o se tiene la titularidad jurídica del terreno donde se vive, junto con un permiso de construcción. Este requisito aplicado por defecto excluye a muchas comunidades romaníes. Las familias denunciantes alegaban, por tanto, que las autoridades eslovenas no habían tomado medidas para eliminar esta desigualdad en las condiciones de vida. 

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

Se calcula que en Eslovenia viven entre 10.000 y 12.000 romaníes. En muchos casos habitan en asentamientos informales, aislados y segregados, en zonas rurales, donde sus viviendas están mal construidas y carecen de seguridad de la tenencia. Las condiciones inadecuadas de vida imperantes en los asentamientos informales son una de las principales causas de que la esperanza de vida de las personas romaníes sea considerablemente menor que la que tienen por término medio los eslovenos y eslovenas: 55 años frente a 77. Los niños y las niñas son especialmente vulnerables, siendo la tasa de mortalidad de bebés en las comunidades romaníes cuatro veces mayor que la de población media eslovena, y la de los menores de cuatro años, siete veces mayor.

Amnistía Internacional trabaja con la comunidad romaní y documenta las violaciones de derechos humanos cometidas contra ella desde 2000.