viernes, 2 de octubre de 2026

La pandemia de COVID-19 puede educarnos en la compasión por las personas migrantes y refugiadas

Lo cierto es que la COVID-19 no sólo está complicando las circunstancias ya dramáticas de las personas refugiadas y migrantes, sino que además está dando a gobiernos sin escrúpulos la oportunidad de elevar aún más las murallas de la Fortaleza Europa. Italia y Malta han restablecido su política de “puertos cerrados”, abandonando en la práctica a la gente en el mar