Martes, 27 de julio, 2021

Recordemos que según ACNUR “El derecho humano al agua es el derecho de todos a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico. Un abastecimiento adecuado de agua salubre es necesario para evitar la muerte por deshidratación, para reducir el riesgo de las enfermedades relacionadas con el agua y para satisfacer las necesidades de consumo y cocina y las necesidades de higiene personal y doméstica.”


Los defensores de la tierra y el medio ambiente son blanco de persecuciones, amenazas, arriesgan sus vida e incluso las de su familia en todo el mundo. No es diferente en Chile donde dirigentes de MODATIMA como Rodrigo Mundaca y Verónica Vilches, quienes han recibido numerosas amenazas de muerte.

Verónica del Carmen Vilches Olivares nació en Cabildo en la Provincia de Petorca en Chile, el 30 de julio de 1970, forma parte de una familia numerosa en la cual le inculcaron el cuidado y respeto por la naturaleza. Verónica se convirtió en una defensora de los derechos humanos, del agua y medio ambiente, actualmente es la presidenta del comité de agua potable rural (APR) en la localidad de San José, gracias a su dedicación miles de familias son abastecidas con el vital líquido, también es dirigente del Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la protección del Medioambiente (MODATIMA) que busca defender derechos de agricultores y población local al acceso al agua en la provincia chilena de Petorca. Tanto Verónica como Rodrigo Mundaca y otras defensoras han recibido numerosas amenazas de muerte por defender el acceso al agua en su territorio y llamar la atención pública sobre los impactos negativos de la industria agrícola en la provincia, además de informar como las comunidades se han visto afectadas por la escasez del vital líquido.

Desde el 2017 Verónica está siendo hostigada, ha sido blanco de insultos y amenazas en donde le gritan:

Te vamos a matar”, “vamos a ir en contra de tu familia

Una noche del 2019 un jeep plateado intentó atropellarla mientras caminaba con un compañero de la planta. En febrero de 2021 le dejaron un grafiti que dicen "Muerte a Verónica Vilches" y la misma situación se repitió en junio, cuando llamaron para poner la denuncia se negaron a tomarla porque no contaba con el número de la investigación por las amenazas anteriores que la Fiscalía lleva a cabo. El 9 de julio fue incendiado el auto de sus padres el cual se encontraba estacionado en la esquina de su casa. Nadie de la comunidad se atreve a dar testimonios de lo ocurrido, debido a que en la zona han sembrado terror por ende las personas guardan silencio.

La lucha sigue igual y el miedo me lo quitaron ellos, se lo llevaron. Pero lo que no me pueden llevar es el sueño de que algún día el río va a volver”. Manifiesta Verónica Vilches.

Recordemos que según ACNUR “El derecho humano al agua es el derecho de todos a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico. Un abastecimiento adecuado de agua salubre es necesario para evitar la muerte por deshidratación, para reducir el riesgo de las enfermedades relacionadas con el agua y para satisfacer las necesidades de consumo y cocina y las necesidades de higiene personal y doméstica.”

Amnistía Internacional condena estos actos y amenazas de muerte contra Verónica Vilches y los miembros de MODATIMA, hace un llamado a la Fiscalía Regional de Valparaíso y Fiscalía Local de La Ligua a que generen canales de denuncia expeditos para quienes defienden los derechos humanos, exige que se investigue de manera pronta y efectiva estos actos, y se lleve a la justicia a los responsables.