Lunes, 19 de febrero, 2024

Después de ser envenenado, encarcelado injustamente y torturado en prisión, Alexéi Navalni ha muerto tras consumirse entre rejas durante 37 meses y ser enviado a una de las prisiones más remotas y duras de Rusia. Alexéi era un preso de conciencia, encarcelado exclusivamente por alzar la voz contra un gobierno represivo”, ha manifestado Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

 

Después de ser envenenado, encarcelado injustamente y torturado en prisión, Alexéi Navalni ha muerto tras consumirse entre rejas durante 37 meses y ser enviado a una de las prisiones más remotas y duras de Rusia.

 

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional

“Reclamaba libertad política para él y para sus simpatizantes. Denunció la corrupción y plantó cara a Putin. Su muerte es una devastadora y nefasta acusación de la vida bajo el gobierno opresivo y asfixiante del Kremlin. Pagó el precio máximo por ser una voz crítica, y por defender la libertad de expresión. Amnistía Internacional apoya a todas las personas que luchan por los derechos humanos dentro y fuera de las fronteras rusas.”

 

“A Alexéi Navalni le negaron la atención médica, lo mantuvieron recluido en régimen de aislamiento durante periodos prolongados y lo sometieron a desaparición forzada al enviarlo a una de las colonias penitenciarias más remotas, cerca del Círculo Ártico. Las autoridades rusas se negaron a investigar adecuadamente y con transparencia las denuncias previas de violaciones de sus derechos humanos.”

 

“Ahora que empieza la búsqueda de justicia, está claro que disponemos de pocas vías. Por eso es crucial que la comunidad internacional emprenda acciones concretas para hacer rendir cuentas a todos los responsables. Debemos pedir urgentemente a las Naciones Unidas que empleen sus mecanismos y procedimientos especiales para abordar la muerte de Alexéi Navalni.”

 

Debemos pedir urgentemente a las Naciones Unidas que empleen sus mecanismos y procedimientos especiales para abordar la muerte de Alexéi Navalni.

 

Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional

 

Información complementaria

 

El 16 de febrero, el Servicio Penitenciario Federal ruso informó de que Alexéi Navalni se había sentido mal tras un paseo en el patio de la prisión y había perdido el conocimiento poco después. A pesar de que, según ha afirmado el Servicio Penitenciario Federal, el personal médico de la colonia le prestó atención inmediata y acudió un equipo de ambulancia, todos los esfuerzos de reanimación fracasaron, y Navalni fue declarado muerto. La declaración del Servicio Penitenciario Federal concluyó con el anuncio de que las causas de la muerte se están determinando.

 

De acuerdo con el Protocolo de Minnesota de la ONU sobre la Investigación de Muertes Potencialmente Ilícitas, los Estados tienen la obligación de llevar a cabo investigaciones expeditas, imparciales y efectivas de las circunstancias y causas de todas las muertes bajo custodia. Entre otros aspectos clave, las autoridades deben garantizar una autopsia independiente llevada a cabo por expertos forenses imparciales y deben actuar con transparencia, permitiendo el escrutinio de observadores internacionales y de la familia de Navalni.