Jueves, 09 de abril, 2026

En respuesta al aumento sin precedentes de los ataques del ejército israelí, que ha dicho haber llevado a cabo hoy “la mayor ola de ataques coordinados”, con ataques contra 100 emplazamientos en todo Líbano en un periodo de 10 minutos, que se han saldado con centenares de personas muertas y heridas, Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, ha declarado:

“Tan sólo unas horas después de que el mundo recibiera con cauto alivio la noticia de un alto el fuego entre Estados Unidos/Israel e Irán, en Líbano la pesadilla para la población civil se ha vuelto más aterradora. Hoy ha sido el día más mortal desde que comenzó la última oleada de combates el 2 de marzo: se ha lanzado un intenso aluvión de ataques aéreos en todo el sur de Líbano, el valle de la Becá y zonas civiles densamente pobladas en el centro de Beirut, muchos de ellos sin aviso previo. Los hospitales han emitido peticiones para que se done sangre, abrumados por el número de personas heridas que les llegan”.

“Incluso antes del ataque de hoy, al que el ejército israelí se ha referido como ‘Oscuridad Eterna’, más de 1.500 personas habían muerto y más de un millón habían tenido que desplazarse de sus hogares en todo el país. La población civil de Líbano ya está pagando un precio insoportable con la muerte de niños y niñas, personal sanitario y periodistas; estos últimos ataques no harán más que aumentar ese devastador coste humano.”

La población civil de Líbano ya está pagando un precio insoportable con la muerte de niños y niñas, personal sanitario y periodistas; estos últimos ataques no harán más que aumentar ese devastador coste humano.

Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África

“Reiteramos la necesidad urgente de que Israel cumpla las obligaciones que ha contraído en virtud del derecho internacional humanitario y garantice la protección de la población civil. Israel tiene un escalofriante historial de llevar a cabo ataques ilícitos contra Líbano y mostrar un cruel desprecio por las vidas civiles, alimentado por la impunidad de la que las autoridades israelíes sienten que gozan.”

“La reciente advertencia del portavoz del ejército israelí de que Hezbolá ha vuelto a tomar posiciones desde los suburbios del sur de Beirut hasta el norte de Beirut y zonas mixtas de la ciudad ha suscitado el temor de que se lancen nuevos ataques contra zonas civiles. Las fuerzas israelíes están vinculadas por sus obligaciones, contraídas en virtud del derecho internacional humanitario, de distinguir entre objetivos civiles y militares y abstenerse categóricamente de lanzar ataques directos contra personas y bienes civiles o ataques indiscriminados o desproporcionados. Deben tomar todas las precauciones posibles para reducir al mínimo los daños a personas e infraestructuras civiles, entre otros medios evitando el uso de armas explosivas con efecto en amplias superficies en zonas residenciales densamente pobladas. El incumplimiento de estas obligaciones constituye una grave violación del derecho internacional y pone las vidas de la población civil en grave peligro.”

“Estos ataques son un recordatorio de que los Estados deben poner fin de inmediato a la transferencia de armas a Israel, habida cuenta del riesgo preponderante de que sean utilizadas para cometer violaciones graves del derecho internacional humanitario.”

Fatima, testigo presencial de uno de los ataques, describió las escenas de devastación después de que fuera alcanzado el edificio que estaba frente a su casa, al otro lado de la calle, en Salim Salam, Beirut:

“Agarré mi ordenador portátil y salí corriendo a la calle. Era apocalíptico. Cuerpos en el suelo. Sangre por todas partes. Vi innumerables adultos y niños heridos. Caminé un poco más, pero en otros barrios me encontraba con la misma escena. No sabía dónde ir. Me limité a caminar sin rumbo tratando de alejarme lo más posible. Era una pesadilla”.

Información complementaria

El 8 de abril, el ejército israelí emitió avisos de evacuación para los suburbios del sur de Beirut y la ciudad de Tiro y reiteró las órdenes de evacuación del norte del río Zahrani.

Hacia las dos y media de la tarde, en un periodo de tan sólo 10 minutos, el ejército israelí lanzó una serie de ataques contra al menos 48 zonas, incluidos barrios residenciales densamente poblados e infraestructuras civiles, en el sur de Líbano, el norte de Líbano, el Monte Líbano, Becá, suburbios de Beirut y el centro de Beirut.

El ejército israelí declaró que había llevado a cabo ataques coordinados contra “100 centros de mando de Hezbolá y emplazamientos militares” ubicados “en el núcleo de la población civil”. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, describió los ataques como “el golpe concentrado más grande que Hezbolá ha sufrido desde la operación de los buscas”.

Desde 2024, Amnistía Internacional ha documentado el uso por parte de Israel de fósforo blanco, y explosiones masivas indiscriminadas dirigidas a dispositivos electrónicos. Los ataques israelíes en Líbano se han cobrado un número considerable de bajas civiles y han incluido ataques aéreos ilícitos contra barrios residenciales, así como ataques contra periodistas, centros de salud, ambulancias y personal paramédico.

La organización también ha destacado la destrucción y daños masivos causados por las fuerzas armadas israelíes en estructuras civiles y terrenos agrícolas del sur de Líbano entre el 1 de octubre de 2024 y el 26 de enero de 2025, y que continuaron hasta bastante después del alto el fuego de noviembre de 2024. Amnistía Internacional ha documentado asimismo disparos ilegítimos realizados por Hezbolá de cohetes no guiados contra zonas de población civil en Israel, que han causado la muerte y heridas a civiles y la destrucción de viviendas civiles.