Lunes, 13 de abril, 2026

El 12 de abril de 2026, la Global Sumud Flotilla zarpará una vez más en una iniciativa civil coordinada encaminada a romper el bloqueo ilegal de Israel a la Franja de Gaza ocupada. Integrada por más de 70 embarcaciones y 3.000 participantes de 100 países, la misión Primavera de 2026 incluye una flota médica especializada de 1.000 profesionales de la salud que llevan suministros vitales para ayudar al devastado sistema sanitario de Gaza. La misión tiene como objetivo llevar ayuda a la población palestina que sufre el genocidio en curso de Israel y decenios de cruel apartheid. Ante el lanzamiento de la misión Primavera de 2026, Erika Guevara Rosas, directora general de Investigación, Incidencia, Política y Campañas de Amnistía Internacional, ha declarado:

“La Global Sumud Flotilla es un símbolo poderoso de solidaridad internacional con la población palestina de Gaza, que soporta un genocidio en curso y casi 19 años de bloqueo inhumano. Las autoridades de Israel deben garantizar el paso seguro de estos activistas desarmados y defensores y defensoras de los derechos humanos. No deben repetirse las interceptaciones ilegales y detenciones arbitrarias que llevó a cabo Israel en 2025, como la confiscación del Madleen y de otras embarcaciones que formaban parte de la Global Sumud Flotilla, ni los malos tratos y abusos infligidos a activistas durante su detención el pasado mes de octubre.

El hecho de que continúen zarpando estas misiones civiles es una denuncia directa de la devastadora inacción de la comunidad internacional.

Erika Guevara Rosas, Amnistía Internacional

“Como potencia ocupante, Israel está obligada legalmente a garantizar que la población palestina de Gaza tiene acceso sin restricciones a la ayuda humanitaria, desde productos básicos hasta suministros y artículos de primera necesidad, no obstante lo cual sigue incumpliendo descaradamente sus obligaciones legales y las medidas provisionales vinculantes ordenadas por la Corte Internacional de Justicia, en violación del derecho internacional.”

“El hecho de que continúen zarpando estas misiones civiles es una denuncia directa de la devastadora inacción de la comunidad internacional. Los Estados deben cumplir sus obligaciones de derecho internacional y tomar medidas concretas para contribuir a acabar con el genocidio de Israel contra la población palestina en Gaza, entre ellas, presionando a Israel para que ponga fin a su bloqueo ilegal, que continúa infligiendo un sufrimiento incesante a la población. Además, deben garantizar protección a quienes emprenden acciones para acabar con la impunidad de Israel por sus violaciones de los derechos de la población palestina en Gaza.”

Información complementaria

La misión Primavera de 2026 de la Flotilla llega en medio de una grave crisis humanitaria en la que, según la ONU, más del 60% de los niños y niñas menores de dos años experimentan pobreza alimentaria y miles de mujeres embarazadas y lactantes siguen sufriendo desnutrición. Seis meses después del denominado acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025 y pese a la disminución de la intensidad de los ataques, Israel persiste en sus actos genocidas contra la población palestina de Gaza al seguir infligiendo deliberadamente unas condiciones de vida calculadas para causar su destrucción física. Israel sigue imponiendo restricciones a la entrada en Gaza de artículos indispensables para la supervivencia de la población civil como alimentos adecuados, medicinas, material médico y dispositivos de asistencia médica, material para la construcción de refugios y equipos necesarios para la purificación del agua y la retirada de escombros, artefactos explosivos no detonados y residuos. Además, limita la distribución de ayuda humanitaria, incluso restringiendo a qué organizaciones permite entregar ayuda dentro de la Franja de Gaza.

Desde el denominado alto el fuego, han muerto al menos 723 personas palestinas en Gaza, en su mayoría civiles, y la abrumadora mayoría de la población sigue desplazada, mientras las fuerzas israelíes siguen desplegadas al completo en casi el 60% de la Franja de Gaza, zona vetada de hecho para la población palestina.