Viernes, 17 de julio, 2026
La Corte Africana es una vía judicial fundamental para particulares y organizaciones de la sociedad civil que no pueden conseguir una reparación rápida, eficaz y adecuada por violaciones de derechos humanos en sus países
Los Estados Miembros de la Unión Africana (UA) deben asegurarse de que la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (Corte Africana) recibe un apoyo político, jurídico y económico pleno que le permita llevar a cabo eficazmente su mandato de protección de los derechos humanos, ha declarado hoy Amnistía Internacional al presentar un nuevo informe con motivo del 20 aniversario de la Corte.
El informe, titulado 20 years of the African Court – Protect the Court, Protect the People (Veinte años de la Corte Africana — Proteger a la Corte, proteger a la gente), que se presenta el Día Mundial de la Justicia Internacional, examina los éxitos y las dificultades que ha habido en las dos décadas de existencia de la Corte, que constituye una importante vía judicial en la región para particulares y organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, y a pesar del papel fundamental que desempeña la Corte Africana en la administración de justicia, sólo 34 de los 55 Estados miembros de la UA han ratificado el protocolo por el que se establece este tribunal regional de derechos humanos. Y, a julio de 2026, sólo siete de ellos permiten a particulares y ONG que presenten directamente demandas ante la Corte.
Nos unimos a las organizaciones de la sociedad civil, las asociaciones de abogados y abogadas y las personas de todo el continente para pedir que los Estados miembros de la UA permitan a la Corte Africana cumplir plenamente su promesa.
Japhet Biegon, director regional adjunto para África Oriental y Austral de Amnistía Internacional
“La Corte Africana es una vía judicial fundamental para particulares y organizaciones de la sociedad civil que no pueden conseguir una reparación rápida, eficaz y adecuada por violaciones de derechos humanos en sus países. A pesar de las dificultades a las que se enfrenta, la Corte ha demostrado dinamismo y agilidad a la hora de examinar los casos que se le han presentado, desarrollando una sólida jurisprudencia y ampliando la protección de los derechos humanos en África”, ha manifestado Japhet Biegon, director regional adjunto para África Oriental y Austral de Amnistía Internacional.
“Para que la Corte Africana pueda continuar protegiendo los derechos humanos de forma significativa durante las próximas décadas es fundamental que todos y cada uno de los Estados miembros ratifiquen su Protocolo y formulen la declaración que permitiría a particulares y ONG acceder directamente a ella.”
¿Por qué es importante la Corte Africana?
Desde su entrada en funcionamiento, en 2006, la Corte Africana ha resuelto más de 250 casos, entre ellos cerca de 150 en los que determinó si se habían perpetrado una o varias violaciones de derechos humanos. Muchas de las sentencias definitivas de la Corte se refieren al derecho de las personas detenidas a un juicio justo, a la dignidad y a no sufrir tortura y otros malos tratos, y también a cuestiones relacionadas con procesos electorales.
Además, la Corte Africana ha dictado resoluciones históricas, entre ellas varias relativas a la protección de las personas más vulnerables. Por ejemplo, las sentencias dictadas contra Burkina Faso en los casos de los periodistas Zongo y Konaté en 2014 reforzaron la protección jurídica de la libertad de los medios de comunicación y la lucha contra la impunidad de los ataques contra periodistas en el país. En 2017, el caso Ogiek contra Kenia reafirmó el reconocimiento de los derechos de una comunidad indígena, mientras que en 2023 la sentencia contra Costa de Marfil relativa al vertido de residuos químicos efectuado por el carguero Probo Koala, propiedad de una empresa privada, sentó un precedente jurisprudencial fundamental para la protección del medioambiente y del derecho a la salud de las personas. Más recientemente, en 2025, la Corte emitió una importante decisión relativa a la lucha contra la discriminación y los ataques contra las personas con albinismo en Tanzania.
Debido a las restricciones del acceso a la Corte Africana, el número de causas contra Estados de África Central, África Septentrional y África Austral es muy limitado, lo cual origina una notable disparidad geográfica y una menor representación de estas tres regiones del continente en la jurisprudencia de la Corte.
Es necesario más apoyo de los Estados miembros de la UA
Aún hay 21 Estados miembros de la UA que no han ratificado el Protocolo por el que se establece la Corte Africana. Sólo una decena de ellos han formulado la declaración que es necesaria para permitir a particulares y ONG acceder directamente a la Corte. Cinco de estos Estados (Benin, Costa de Marfil, Ruanda, Tanzania y Túnez) retiraron la declaración, privando a su población de una vía para obtener justicia.
El acceso limitado sigue siendo uno de los principales obstáculos de la Corte Africana.
Japhet Biegon, director regional adjunto para África Oriental y Austral de Amnistía Internacional
Otros actores que pueden presentar directamente casos a la Corte Africana, como los Estados miembros de la UA, las organizaciones intergubernamentales africanas y la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, lo han hecho en muy pocas ocasiones. La Comisión, otro órgano de la UA encargado de promover y proteger los derechos humanos, sólo ha presentado tres casos a la Corte Africana en los últimos 20 años.
“El acceso limitado sigue siendo uno de los principales obstáculos de la Corte Africana. Nos unimos a las organizaciones de la sociedad civil, las asociaciones de abogados y abogadas y las personas de todo el continente para pedir que los Estados miembros de la UA permitan a la Corte Africana cumplir plenamente su promesa. Dotar a la Corte de los medios necesarios y salvaguardarla contribuirían a proteger los derechos de las personas en África”, ha afirmado Japhet Biegon.
“Se debe alentar a la Comisión Africana a que aproveche más su mandato para remitir casos a la Corte Africana, a fin de fomentar una mayor complementariedad entre ambos órganos de derechos humanos y reducir las actuales restricciones para acceder a la Corte.”
Escasa implementación de las decisiones de la Corte Africana
El informe documenta también los retrasos de los Estados partes en el Protocolo de la Corte Africana y de los Estados miembros de la Unión Africana en adoptar las medidas dictadas por la Corte para reparar violaciones de derechos humanos. Los órganos políticos de la UA, especialmente el Consejo Ejecutivo, no han sido suficientemente proactivos a la hora de asegurarse de que las sentencias de la Corte, que tienen carácter vinculante, van seguidas sin demora por actuaciones de los Estados.
“Hacemos un llamamiento a todos los Estados pertinentes para que den cumplimiento de forma completa y efectiva a todas las sentencias dictadas en su contra, y a la UA para que supervise rigurosamente y garantice en la práctica el cumplimiento de las decisiones de la Corte”, ha manifestado Japhet Biegon.
Información complementaria
La Corte Africana tiene su sede en Arusha (Tanzania) y está formada por 11 jueces y juezas elegidos por la Asamblea de la UA. Su misión es proteger, promover y defender los derechos humanos proclamados en la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos y otros instrumentos de derechos humanos pertinentes dirimiendo casos de presuntas violaciones de derechos humanos o emitiendo opiniones consultivas sobre la interpretación de la Carta Africana y otros tratados de derechos humanos pertinentes. La Corte comenzó a operar el 2 de julio de 2006, fecha en que fueron nombrados sus primeros jueces.