Martes, 30 de mayo, 2017

Los niños, niñas y adolescentes deberían concentrar sus energías en recrearse, ir al colegio, divertirse y ser muy felices; sin embargo la crisis político-social agravada durante los últimos días, ha tenido una alta carga de violencia tanto estructural, física como simbólica, afectando de múltiples formas el normal desarrollo de la niñez y la adolescencia.


Los niños, niñas y adolescentes deberían concentrar sus energías en recrearse, ir al colegio, divertirse y ser muy felices; sin embargo la crisis político-social agravada durante los últimos días, ha tenido una alta carga de violencia tanto estructural, física como simbólica, afectando de múltiples formas el normal desarrollo de la niñez y la adolescencia.

El derecho a la que se proteja la vida y que se garantice el desarrollo integral de niñas y niños está consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), que los reconoce como sujetos de protección especial. Esto implica que no pueden ser privados de sus derechos bajo ninguna circunstancia y es el Estado quien tiene la obligación indeclinable de tomar todas las medidas administrativas, legislativas, judiciales, y de cualquier otra índole que sean necesarias y apropiadas para asegurar que todos(as) disfruten plena y efectivamente de sus derechos y garantías como lo establece la LEY ORGÁNICA PARA LA PROTECCIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.

Es obligación del  Estado proteger y garantizar los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes; tal como lo establece el artículo 32 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes: “El Estado, las familias y la sociedad deben proteger a todos los niños, niñas y adolescentes contra cualquier forma de explotación, maltrato, torturas, abusos o negligencias que afecten su integridad personal. El Estado debe garantizar programas gratuitos de asistencia y atención integral a los niños, niñas y adolescentes que hayan sufrido lesiones a su integridad personal” [1]

En el actual contexto de violencia es también fundamental el rol que cumple la familia y se hace necesario que nuestros(as) pequeños(as) se sientan protegidos por sus familiares más cercanos o representantes. Es por esto que recomendamos que los niños, niñas y adolescentes estén informados de lo que sucede alrededor; no es conveniente que se les niegue la realidad, se les debe brindar información clara y precisa sin que le genere; angustia, preocupación o tristeza.   La comunicación es la mejor estrategia de prevención que podemos utilizar para minimizar la violencia.  Como padres o representantes tenemos que inspirar un clima de confianza y de escucha, mantener una buena comunicación, conversar con ellos(as) claramente sobre el tema de la violencia; siempre respetando su edad y respondiendo solo lo que ellos nos pregunten; teniendo en cuenta que si en la comunicación diaria transmitimos estrés, desesperanza, violencia y miedo los(as) menores percibirán la situación como más amenazante de lo que realmente es.

Por tal motivo tanto en sus hogares como en las instituciones educativas se deben abrir espacios para el diálogo y la opinión entre niñas, niños, adolescentes y adultos, esto hará más enriquecedor el manejo de las circunstancias difíciles, pues se le permitirá sentirse parte activa de la solución y tomados(as) en cuenta dentro del entorno familiar y escolar. Los altos índices de agresiones que se desarrollan dentro y fuera de los centros de educación primaria y secundaria del país son nuestra mayor motivación para prevenir la violencia escolar sensibilizando a docentes, alumnado y profesionales en la importancia de difundir el conocimiento de los derechos humanos y fomentar espacios donde impere el respeto, la convivencia, solidaridad y empatía a través de destrezas sociales en el trato con los(as) demás.

Si quieres participar o que se implemente este programa en tu centro de estudios o comunidad escribe tu petición a edh@aiven.org

Foto de Alice Nerr / Shutterstock.com

[1] Ministerio Público. Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Disponible en: http://www.ministeriopublico.gob.ve/c/document_library/get_file?p_l_id=29942&folderId=14478&name=DLFE-9022.pdf