Viernes, 13 de julio, 2018

Nuestros indígenas continúan siendo el sector más desatendido y marginado de la sociedad, con los peores indicadores de salud. Las condiciones de desigualdad económica y social prevalecen junto a las políticas de discriminación, indolencia y negligencia. Todo esto los está condenando a una vida de sufrimientos 


Kape-Kape es una organización de la sociedad civil que ha desarrollado e implementado distintos programas orientados fundamentalmente a la masificación de la importancia de garantizar y promover los derechos humanos de los pueblos indígenas, resolución de conflictos, autonomía, autodeterminación, democracia y fortalecimiento de los sistemas democráticos, como herramientas efectivas de protección y desarrollo para este sector de la población. 

Desde su creación, Kape-Kape ha orientado su trabajo de campo en la identificación y abordaje  de las necesidades más urgentes de los pueblos indígenas del territorio venezolano, donde están establecidos las comunidades indígenas: Yekuanas, Jivis, Pemon, Piaroas y Warao, entre otros pueblos. 

Una organización que se enfoca en la atención integral que hay que realizar a los pueblos originarios que, históricamente, han estado expuestos a factores de violencia y abusos por parte de factores del gobierno, población, grupos criminales organizados o no, depredadores ambientales, y por ausencia de políticas de orientación a la población que han agravado las condiciones de vida y de sobrevivencia de estas personas.

Estos aspectos están marcados por la división entre la población nacional, lo cual ha incidido dramáticamente en los pueblos indígenas, siendo uno de los grupos más vulnerables del país, sin que hasta el momento se tenga registrado una verdadera dimensión de las consecuencias, ni las particularidades de la violencia y los asesinatos de indígenas por parte de mineros legales e ilegales –e inclusive sicariato por parte de funcionarios del Estado- por el control de yacimientos de oro y diamantes que se encuentran localizados en sus regiones.

Zonas indígenas en alerta

La organización se enfoca en generar soluciones y alternativas que propicien la exigibilidad de derechos, los cuales están siendo más vulnerados en medios de la emergencia humanitaria compleja. A esta situación, se le suma la invisibilidad del drama de los pueblos indígenas en los medios de comunicación que no están sensibilizados con el tema y no brindan espacios suficientes de denuncia ni promoción de sus derechos. 

 

Sin embargo, la organización hace un esfuerzo titánico para denunciar la constante desatención que sufren los pueblos indígenas y ha advertido que las muertes por enfermedades prevenibles son el común denominador en estos territorios.

“Más de 50 niños y adolescentes indígenas han muerto en lo que va de 2018 por un brote de sarampión. Las muertes más recientes fueron de seis niños, pero desde enero a la fecha las cifras han aumentado”, manifestó José Naveda, periodista y miembro de la organización.

Lo que viven los pueblos indígenas en este momento es una situación realmente dramática, muertes que no han podido ser confirmadas porque las áreas son de difícil acceso, y es por esto, que Kape-Kape ha llamado también en distintas oportunidades a declarar la alerta sanitaria en la zona.

Los asentamientos están en el estado Delta Amacuro, en las márgenes del Río Orinoco, a ocho horas en lancha de la capital Tucupita, en una región a la que solo se accede por vía fluvial o aérea.

“La falta de acceso a las vacunas y al sistema de salud está haciendo que muchas personas mueran y la mayoría son niños. Los pueblos indígenas están prácticamente olvidados”, señaló Nevada.

Desarrollo de estrategias adecuadas

La relación de las comunidades indígenas con la organización para la implementación de proyectos que visibilicen lo que viven a diario ha permitido, de alguna manera, documentar las claras violaciones de derechos humanos a las que se ven expuestos diariamente. También, los activistas y representantes de Kape-Kape quieren desarrollar una amplia red de defensores para que actúen no solo en las zonas identificadas, sino en todas las comunidades indígenas de la región.

“La situación política venezolana ha venido pasando por una serie de fases donde la violencia ha estado presente en menor o mayor grado. Esa violencia ha estado orientada principalmente contra grupos o personalidades que manifiesten oposición alguna al sector o políticas del gobierno nacional. Esto ha sido un obstáculo para poder asistir a la población, ya que estamos convencidos que el Estado debe responsabilizarse en la atención de estas comunidades en situación de vulnerabilidad".

Entre sus exigencias más urgentes está incluir en los boletines epidemiológicos las cifras o estadísticas oficiales de las enfermedades que están afectando y diezmando a los pueblos indígenas, quienes son ciudadanos venezolanos y merecedores del disfrute de todos los derechos establecidos en las leyes.

"Nuestros indígenas siguen siendo el sector más desatendido y marginado, con los peores indicadores de salud. Las condiciones de desigualdad económica y social prevalecen junto a las políticas de discriminación, indolencia y negligencia y todo esto los está condenando".

La página web de Kape-Kape se mantiene actualizada con noticias relacionadas directa o indirectamente a los pueblos indígenas, también sus redes sociales @ackapekape, Kapé-kapé con la finalidad de tener presente que las comunidades originarias necesitan ser visibilizadas para que se mantenga intacta la cultura y perdure en el tiempo. Síguelas y apoya sus iniciativas.