Jueves, 30 de septiembre, 2021

El objetivo que tiene actualmente el activismo en Labo Ciudadano es enfrentar la violencia estructural desde la exigibilidad alternativa. El cual llevan a cabo generando acción, tejido y contenido entorno a derechos humanos, acción directa no violenta e innovación política


Por: Alexsayder Castellanos

El activismo fortalece el tejido desde los ciudadanos, compartiendo herramientas, para fortalecerse frente a la violencia desfragmentadora que viene desde el poder, y para protestar desde la alegría rebelde, con medios alternativos que impliquen la sensibilidad artística y la del cuerpo en general.

“El activismo sacude las mentes y los cuerpos de las personas y así, en mayor o menor medida, evita que normalicemos las consecuencias que tiene en nuestro día a día la emergencia humanitaria compleja que atraviesa Venezuela. Al protestar y al exigir, concientizamos que eso que padecemos no es normal, que puede y debe ser mejor y que estamos atentos a que alguien es responsable de ello”, ha declarado el colectivo de activistas de Labo Ciudadano.

También conocido como Laboratorio Ciudadano de No violencia Activa que se caracteriza por desarrollar campañas, actividades y proyectos enfocados en ofrecer a la ciudadanía espacios de experimentación y deliberación desde tres premisas: fortalecer el tejido social, desarrollar contenido oportuno y diseñar acciones en el marco de los derechos humanos.

Alianzas por los derechos

En cuatro años de existencia, la asociación civil venezolana ha llevado a cabo un gran número de exigencias o denuncias por violaciones a los derechos humanos. La dos más recientes han sido las siguientes: 

  • En febrero de 2021, realizaron una acción performática en las afueras del Ministerio Público en la que 5 activistas de varias organizaciones, además del Labo, se pintaron de azul y luego mostraron la frase “Nos faltan 5”, en alusión a los 5 miembros de la ONG Azul Positivo que se encontraban en ese momento arbitrariamente detenidos.

Esta acción tuvo un gran apoyo en las redes sociales Twitter e Instagram y fue complemento de una campaña mayor llevada a cabo por la toda la red de defensores de derechos humanos de Venezuela. Dos días después los trabajadores humanitarios fueron liberados.

  • En julio de 2021, en apoyo a las protestas callejeras y como protesta frente a las detenciones arbitrarias ocurridas en Cuba durante ese mes, Labo organizó una acción performática de protesta en la plaza Brión de Chacaíto en donde activistas con pancartas, hicieron un montaje con piezas de dominó y bailaron, como una manera de usar la fiesta como forma de resistencia.

Nivel de incidencia

“El objetivo que tiene actualmente nuestro activismo en Labo Ciudadano es enfrentar la violencia estructural desde la exigibilidad alternativa. El cual llevamos a cabo generando acción, tejido y contenido entorno a derechos humanos, acción directa no violenta e innovación política”, indican.

Recientemente en una pizzería de Caracas, una pareja gay sufrió actos de discriminación por bailar en un espacio destinado para ello, bajo el alegato de que se trataba de un ambiente familiar y sus acciones ofendían a la moral. Al día siguiente, un grupo de activistas contactó a Labo para acompañar y ayudar a diseñar una acción de protesta que consistió en presentarse en el local y bailar en parejas del mismo sexo. Luego, el dueño del local declaró comprender qué había cometido un error y se comprometió a no repetir la acción y con informarse sobre el derecho a la no discriminación.

Para Labo Ciudadano es interesante ver cómo frente a las acciones performáticas los funcionarios policiales o de cualquier cuerpo de seguridad del Estado, se muestran dubitativos sobre las acciones que realizan para denunciar las violaciones a los derechos. Es decir, si se trata de una protesta que desde el autoritarismo se les ha sido recomendado que deben detener o si es sólo una representación artística que debe ser admirada.

“Esta duda la consideramos una victoria en tanto que ayuda a disminuir la violencia de facto que viene desde el Estado y que parece inevitable, pero siendo sensibles y comprometidos activamente con la no violencia, es posible generar algún nivel de incidencia”, dicen los activistas.

Valor del tejido social

El ecosistema nacional de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) dedicadas a la promoción y defensa de los derechos humanos realiza el levantamiento y documentación de datos que son imprescindibles para la difusión y denuncia de las violaciones a los derechos humanos y libertades de toda la población. En el caso de Labo Ciudadano, el activismo que hacen está asociado a lo que viene después, aunque contribuye a la difusión y a la denuncia, también piensan en el amparo, en la catarsis y en el auxilio a la parte sensible de las personas.

Según el colectivo de activistas, no está al alcance de los jóvenes ni de los ciudadanos en general evitar que la crisis siga agudizándose, sin embargo, se puede de alguna manera disminuir los efectos en la cotidianidad.

“Si tenemos en cuenta siempre al otro en todas nuestras acciones: tejiéndonos con el otro, el vecino, la gente que tenemos más próxima, es nuestro igual y es nuestro aliado en todos los entornos, para el amparo, para la emergencia y también para juntarnos a exigir”, aclaran.

Para la ONG una manera de favorecer la proximidad con las otras personas es evitando la polarización, tratar de convencer al otro, intercambiando puntos de vista, sin tratar de imponer sino buscando los espacios comunes que promuevan ir fortalecidos en una dirección sostenible.