Jueves, 20 de julio, 2023
Nelson Rivas

Naibelys Noel, es víctima de violencia doméstica y madre de un niño asesinado brutalmente. Ha sido revictimizada por el Estado venezolano y fue condenada a 30 años de prisión sin pruebas


La violencia vicaria de género se refiere a una forma de violencia en la cual una persona ejerce violencia sobre otra con el propósito de causar daño emocional o psicológico a un tercero, específicamente con el objetivo de controlar, dominar o castigar a una persona a través de la violencia dirigida hacia alguien con quien esa persona tiene una relación cercana.

En el contexto de género, la violencia vicaria a menudo se produce dentro de relaciones de pareja o en situaciones familiares. Es una forma de violencia de género por la cual los hijos e hijas de las mujeres víctimas de violencia de género son instrumentalizados como objeto para maltratar y ocasionar dolor emocional o psicológico a sus madres, con el objetivo de controlar, dominar o castigarlas y evitar que tome acciones para liberarse de la relación abusiva. 

La violencia vicaria de género puede tener un impacto devastador sobre la convivencia social, especialmente en las mujeres y los niños que son testigos de esta forma de violencia. Los efectos pueden incluir traumas emocionales, daño psicológico y dificultades en el desarrollo y bienestar general de los individuos afectados.

Es importante destacar que la violencia vicaria de género es una manifestación de la desigualdad de género y el poder desequilibrado en las relaciones. 

 

El caso de Naibelys Noel

Naibelys Verónica Noel Pérez, una mujer residente de Cabudare, estado Lara, tenía una relación de pareja con José Teodoro González Uzcátegui en Santo Domingo, municipio Cardenal Quintero del estado Mérida. Sin embargo, González era un agresor que la maltrataba física y psicológicamente. Trágicamente, como acto de venganza tras enterarse de que ella quería poner fin a la relación sentimental, González golpeó hasta la muerte al hijo de Naibelys, un bebé de tan solo 18 meses. González era el padrastro del niño. El infanticidio ocurrió el 17 de agosto de 2019.

Antes de que ocurriera esta tragedia, Naibelys había acudido a la policía para denunciar los maltratos que eran objeto por parte de González, pero lamentablemente, los funcionarios no tomaron su denuncia. Atormentada por el miedo y las amenazas constantes de su agresor, Naibelys no volvió a denunciar.

A pesar de ser la víctima, Naibelys fue arrestada al día siguiente del infanticidio por una delegación del Cuerpo de Investigaciones Penales y Criminalísticas del Estado Mérida, y fue acusada del delito de comisión por omisión en la ejecución del delito de homicidio intencional calificado con alevosía y por motivos innobles contra su hijo, según el Código Penal venezolano. Sin embargo, las pruebas forenses y experticias realizadas por el Ministerio Público no encontraron ninguna evidencia que la incriminara.

El juicio de Naibelys comenzó casi tres años después de los hechos y ha experimentado múltiples aplazamientos de audiencias, en especial por la incapacidad de la fiscalía 14 con competencia sobre la materia. El equipo legal del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes (ODH-ULA) y la Comisión de la Universidad de Los Andes contra la Violencia de Género (ULA Mujer), asumieron su defensa y representación el 27 de junio de 2022.

Naibelys Noel, es víctima de violencia doméstica y madre de un niño asesinado brutalmente, ha sido revictimizada por el Estado venezolano, y fue encarcelada y acusada sin pruebas. El proceso judicial ha sufrido numerosos retrasos y su agresor confesó su crimen, por lo cual también es víctima de retardo procesal. Además, funcionarios del CICPC expusieron su imagen al escarnio público en los medios de comunicación. Y como si fuera poco, tiene una enfermedad que requiere de atención médica urgente, la cual ha sido negada por la misma justicia que la discrimina y viola sus derechos humanos y como mujer.

A pesar de todo, existe una excepción legal que exime a Naibelys del delito de omisión. Este caso es un ejemplo de cómo las autoridades no cumplen su deber de prevenir, atender y sancionar la violencia contra las mujeres, quienes a menudo sufren violencia vicaria o familiar. En Venezuela la violencia vicaria no está tipificada como delito, pese a existir casos que evidencian su comisión. Se trata del tipo de violencia de género ejercida por agresores que, con la intención de infligir más sufrimiento a las mujeres, causan daños graves a sus hijos e incluso la muerte.

Recientemente, en mayo de 2023, la Comisión de la Universidad de Los Andes contra la Violencia de Género expuso el caso de Naibelys Noel ante el Comité Cedaw, resaltando que el Estado venezolano la revictimiza al detenerla sin ninguna prueba incriminatoria, violando su derecho a la presunción de inocencia, y al mantenerla aún privada de su libertad. Esta es de las primeras denuncias de este tipo en presentarse ante el Comité Cedaw desde Venezuela.

Condena de 30 años a Naibelys Noel por ser madre y mujer

El día 19 de julio de 2023 tuvieron lugar las conclusiones del juicio contra Naibelys Noel, en el cual la juez y la fiscal no identificaron ni supieron reconocer la violencia vicaria de género, además incurrieron en alegatos con estereotipos de género, como, por ejemplo: 

“Ella actuó por amor a su pareja", "Le pasó por estar enamorada", "Le faltó el instinto materno", "Una mujer es primero madre y luego pareja", "Naibelys no actuó con la cabeza sino con el corazón... por estar enamorada de su pareja", "La estamos juzgando por ser la madre… ella le puso a su hijo en bandeja de plata al agresor", "Una mujer delinque por amor”. 

Bajo estos argumentos, y con énfasis en el presunto descuido de Naibelys como madre, y obviando el contexto de violencia basada en género, la jueza dicto una sentencia condenatoria por 30 años de prisión y con pena accesoria de inhabilitación civil y política en concordancia con las conclusiones de la fiscalía 14.

Es de resaltar que en acciones judiciales como esta, queda en evidencia que los funcionarios del sistema de justicia, tanto por parte del Ministerio Público y de los tribunales, no conocen ni reconocen elementos de violencia basada en género y mucho menos identifican situaciones de violencia vicaria, causando revictimización, desprotección y estigmatización a Naibelys Noel. Lo que lleva a pensar que el Estado venezolano, es un Estado misógino. 

En Venezuela, las mujeres no están protegidas eficazmente contra la violencia vicaria de género. Esta tiene efectos devastadores sobre la convivencia social. Es importante destacar que la negación de la violencia contra las mujeres debe considerarse apología de la violencia.

Reconocer y abordar este tipo de violencia es fundamental para promover la igualdad de género y crear entornos seguros y libres de violencia para todas las personas.