Viernes, 07 de diciembre, 2018

Las autoridades griegas y europeas deben mostrar un liderazgo auténtico y humano a la hora de abordar las condiciones deplorables de las personas atrapadas en las islas griegas. Las mujeres, hombres y niños y niñas que buscan protección en Europa deben ser tratados de acuerdo con sus derechos y no ser obligados a pasar otro invierno en campos precarios e inseguros


El gobierno griego y sus socios de la Unión Europea deben garantizar de manera urgente que todas las personas solicitantes de asilo que se encuentran en las islas del Egeo son trasladadas a alojamientos adecuados en el territorio continental o reubicadas en otros países de la UE ante la llegada del invierno, han manifestado hoy 20 organizaciones de derechos humanos y de otro tipo.

Pese a las iniciativas recientes del gobierno griego de trasladar a personas solicitantes de asilo a alojamientos más adecuados en su territorio continental, el 3 de diciembre de 2018 más de 12.500 personas continuaban viviendo en tiendas y contenedores inadecuados para el invierno en cinco campos auspiciados por la UE, conocidos como puntos críticos, en Lesbos, Samos, Quíos, Kos y Leros, con una capacidad de aproximadamente un tercio de su población real. Además de estar severamente hacinadas, las personas solicitantes de asilo continúan sufriendo condiciones insalubres y falta de higiene, así como violencia física, en algunos casos por motivos de género.

Ante la próxima llegada del invierno, todas las personas solicitantes de asilo de las islas del Egeo deben ser trasladadas a alojamientos adecuados en el territorio continental o reubicadas en otros países de la UE. 

La falta de medidas de protección básicas deja a las mujeres y las niñas, así como a las lesbianas, los gays y las personas bisexuales y transgénero (LGBT+), especialmente expuestas a sufrir acoso y agresiones sexuales, y temerosas de usar las instalaciones del campo, incluidos los aseos y las duchas. La atención médica, la terapia postraumática y el apoyo psicosocial —o de salud mental— son insuficientes, como también lo son el asesoramiento y la asistencia jurídica durante las distintas etapas del procedimiento de solicitud de asilo. La salud mental de las personas solicitantes de asilo se ha deteriorado a consecuencia de las duras condiciones de vida y de la angustia.

La crisis humanitaria en los puntos críticos es resultado de la política griega, respaldada por la UE, de contener a las personas solicitantes de asilo en las islas del Egeo mientras se tramitan sus solicitudes de asilo o se determina si cumplen los criterios de “vulnerabilidad” establecidos en la legislación griega. Las personas solicitantes de asilo “vulnerables” están exentas de los procedimientos fronterizos y tienen permitido el traslado al territorio continental. Las autoridades griegas han acelerado periódicamente el traslado de solicitantes de asilo “vulnerables” al territorio continental, pero se calcula que a finales de noviembre unas 2.200 personas que cumplían los criterios para el traslado continuaban esperando porque los centros de alojamiento del territorio continental también se han masificado en los últimos meses, ante la persistente falta de un mecanismo para el reparto de las responsabilidad entre todos los países de la Unión Europea. Otras personas se han colado entre las rendijas del sistema de evaluación de la vulnerabilidad, largo e ineficiente, y están confinadas en las islas en condiciones deplorables. 

La política de contención fue diseñada y justificada como un medio para implementar el acuerdo UE-Turquía de marzo de 2016, en virtud del cual se devolvería a Turquía a las personas solicitantes de asilo llegadas a las islas griegas por mar y se tramitarían allí sus solicitudes de asilo. Esta política impone un sufrimiento injustificado e innecesario a quienes solicitan asilo, al mismo tiempo que limita indebidamente su derecho a que su caso sea examinado basándose en los méritos —y no en la “admisibilidad”—, han manifestado las organizaciones.

La política de contención del acuerdo UE-Turquía inflige un sufrimiento injustificado e innecesario a quienes solicitan asilo, al mismo tiempo que limita indebidamente sus derechos. 

La medida prevista en el acuerdo de acelerar las devoluciones no resolverá la crisis en las islas. El derecho de la UE protege frente a la devolución a muchas de las personas que se hallan atrapadas en las islas, con lo que no pueden ser devueltas a Turquía, otros terceros países o sus países de origen.

Grecia y otros países de la UE deben compartir la responsabilidad de proporcionar un nivel de vida adecuado a las personas solicitantes de asilo, garantizando su subsistencia y protegiendo su salud física y mental mediante un procedimiento de asilo justo y eficiente. La promesa reciente de trasladar a 6.000 solicitantes de asilo al territorio continental y proporcionarles un nivel de vida adecuado es un primer paso, aunque nadie garantiza su sostenibilidad a largo plazo.

Grecia, con el apoyo de las instituciones y los países de la UE, debe poner fin a esta política inhumana de contención y facilitar el traslado de las personas solicitantes de asilo de las islas del Egeo. Se debe prestar una atención especial a las necesidades de los niños y niñas, las mujeres sobrevivientes de violencia, las mujeres embarazadas, las madres recientes y las personas LGBT+, entre otros grupos.

Los gobiernos europeos deben estar preparados para reubicar sin demora a las personas solicitantes de asilo de Grecia y garantizar su acceso a unas condiciones de vida adecuadas mientras se tramitan sus solicitudes de asilo. El acuerdo reciente de Portugal de trasladar a 100 solicitantes de asilo, cifra que podría ampliarse a 1.000 a lo largo de 2019, es una medida positiva que otros países de la UE deben imitar.

Las mujeres, hombres y niños y niñas que buscan protección en Europa no deben ser obligados a pasar otro invierno en campos precarios e inseguros. 

Los gobiernos de la UE deben seguir el liderazgo del Parlamento Europeo para alcanzar un acuerdo sobre un sistema de asilo europeo efectivo y más justo que apoye a los Estados miembros, con medidas como la implantación de un mecanismo obligatorio de distribución; proteja a las personas que precisan protección, y permita la reunión de familias en la UE.

Las autoridades griegas y europeas deben mostrar un liderazgo auténtico y humano a la hora de abordar las condiciones deplorables de las personas atrapadas en las islas griegas. Las mujeres, hombres y niños y niñas que buscan protección en Europa deben ser tratados de acuerdo con sus derechos y no ser obligados a pasar otro invierno en campos precarios e inseguros.

Organizaciones que apoyan esta declaración:

Amnesty International
ASB - Arbeiter Samariter Bund
Campfire Innovation 
Caritas Hellas
CEAR – Spanish Commission for Refugees
Centre for Research on Women’s Issues – DIOTIMA
Churches Commission for Migrants in Europe
Greek Council for Refugees
Greek Forum of Refugees
Greek Helsinki Monitor
HumanRights360
Human Rights Watch
Jesuit Refugee Service
Legal Centre Lesvos
Medecins Du Monde – Greece
Oxfam
PRAKSIS
Refugee Support Aegean
SolidarityNow
Terre des hommes Hellas