Jueves, 14 de marzo, 2019

Amnistía Internacional apoya a todos los niños, niñas y jóvenes que estén organizando y participando en huelgas escolares contra el cambio climático.


La falta de medidas por parte de los gobiernos para abordar el cambio climático podría ser la mayor violación de derechos humanos intergeneracional de la Historia, ha advertido hoy Amnistía Internacional, al tiempo que expresaba su satisfacción por el día global de huelgas escolares contra el cambio climático convocadas por jóvenes para el viernes, 15 de marzo.

“Amnistía Internacional apoya a todos los niños, niñas y jóvenes que estén organizando y participando en huelgas escolares contra el cambio climático. Se trata de un importante movimiento de justicia social que está movilizando a miles de personas para pedir de manera pacífica a los gobiernos que detengan el cambio climático”, ha manifestado Kumi Naidoo, secretario general de Amnistía Internacional.

“Es lamentable que niños y niñas deban sacrificar días de aprendizaje en la escuela para reclamar a las personas adultas que hagan lo correcto. No obstante, conocen las consecuencias de la vergonzosa pasividad actual, tanto para ellos mismos como para las generaciones futuras. Debería ser un momento de profunda autorreflexión para nuestra clase política.

“En lugar de criticar a la juventud por participar en estas protestas, como han hecho equivocadamente algunos políticos, deberíamos preguntarnos por qué los gobiernos se libran de las consecuencias de hacer novillos respecto al cambio climático.”

Amnistía Internacional ha advertido de que el cambio climático tiene y tendrá efectos aun más graves en la situación de los derechos humanos si los gobiernos no actúan ya para lograr un cambio de rumbo.

El cambio climático afecta especialmente a las personas que ya son vulnerables o desfavorecidas o que sufren discriminación.

Niños y niñas, sobre todo, son más vulnerables a los efectos del cambio climático debido a sus necesidades especiales metabólicas, fisiológicas y de desarrollo. El cambio climático también pone en riesgo su salud mental: los menores expuestos a episodios traumáticos, como catástrofes naturales, agravados por el cambio climático, pueden sufrir trastorno de estrés postraumático.

“El cambio climático es un asunto de derechos humanos precisamente porque tiene repercusiones en la vida de las personas. Agrava y magnifica desigualdades existentes, y son los niños y las niñas quienes crecerán viendo sus efectos cada vez más aterradores. El hecho de que la mayoría de los gobiernos prácticamente no hayan movido un dedo en respuesta a nuestra destrucción mutua asegurada constituye una de las mayores violaciones de derechos humanos intergeneracionales de la Historia”, ha afirmado Kumi Naidoo.

Millones de personas ya están sufriendo sus catastróficas consecuencias, desde prolongadas sequías en el África subsahariana hasta las destructivas tormentas tropicales que arrasan todo el sureste asiático y el Caribe.

En 2018 hubo devastadores incendios y olas de calor durante los meses de verano en el hemisferio norte, desde el Círculo Ártico hasta Grecia, pasando por Japón, Pakistán y Estados Unidos, que mataron e hirieron a centenares de personas.

“Suele decirse a los menores que ellos son los 'líderes del mañana'. Pero, si esperan a “mañana”, no habrá un futuro en el que liderar. Con la pasión y determinación que está demostrando para librar ya esta batalla crucial, la juventud está haciendo que sus líderes se avergüencen”, ha asegurado Kumi Naidoo.

Los últimos compromisos formulados por los gobiernos para mitigar el cambio climático —y que aún no se han cumplido—son absolutamente insuficientes, ya que tendrían como resultado un catastrófico aumento de 3°C en la temperatura media mundial sobre el nivel preindustrial antes de 2100.

Amnistía Internacional pide a los Estados que incrementen sustancialmente su acción contra el cambio climático, y que lo hagan respetando los derechos humanos. Una manera fundamental de conseguirlo es involucrar a las personas más afectadas por el cambio climático, como niños, niñas y jóvenes, en las iniciativas para abordar y mitigar el cambio climático, y al mismo tiempo asegurarse de que reciban la información y educación necesarias para tener una participación significativa en tales debates y sean incluidos en los procesos de decisión que las afecten directamente.

“Cada día que dejamos que el cambio climático vaya a más, frenar y revertir los catastróficos efectos se vuelve más difícil. Nada impide a los gobiernos hacer todo lo que esté en su mano para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el menor plazo posible. Nada les impide buscar formas de reducir sus niveles de emisiones en 2010 a la mitad antes de 2030, y completamente antes de 2050, como han pedido los especialistas en climatología”, ha dicho Kumi Naidoo.

“Lo único que se interpone en el camino para proteger a la humanidad del cambio climático es el hecho de que las personas que nos lideran carecen de voluntad política y apenas lo han intentado. La clase política puede seguir poniendo excusas para su inacción, pero la naturaleza no negocia. Ha de escuchar a la juventud y tomar medidas ya mismo para poner freno al cambio climático, porque la alternativa es impensable”.