Jueves, 06 de junio, 2019

Una familia católica paquistaní, cuyos miembros tienen edades comprendidas entre los 11 y los 57 años, ha sido detenida por estar en Sri Lanka tras haber superado el plazo de estancia marcado por sus visados. La familia huyó de Pakistán, donde sus vidas corrían peligro, y solicitó asilo en Sri Lanka. El viernes 31 de mayo de 2019, Amnistía Internacional supo que la familia está detenida en condiciones deplorables y que está previsto expulsarla de inmediato. Devolver a esta familia a Pakistán equivale a ponerla en peligro, ya que en los últimos años en ese país se han deteriorado las condiciones de seguridad para las minorías


Actúen: redacten su propio llamamiento o utilicen esta carta modelo

 

Ministro de Asuntos Exteriores / Minister
Tilak Marapana

Sir, Baron Jayatilaka Mawatha,

Colombo 00100

Sri Lanka

Correo-e: publicity@formin.gov.lk, cypher@mfa.gov.lk, sfa@mfa.gov.lk

 

Estimado Ministro Tilak Marapana:

Le escribo para pedirle que detenga la expulsión de Sri Lanka de una familia cristiana paquistaní cuyos miembros han sido detenidos y están en el centro de refugiados de Mirihana por permanecer en el país tras haber superado el plazo de estancia marcado por sus visados. Naseem John, Nida John, Nobil Zain, Sylvester John, Hina Milword y Keshwan Milword huyeron de graves amenazas contra su vida en Pakistán y se vieron obligados a pedir asilo en Sri Lanka.

Además del trauma sufrido en su país, la familia tuvo que soportar el trauma de verse desplazada de su casa en Dalupotha por una muchedumbre enfurecida tras los atentados del domingo de Pascua. Ahora están recluidos en terribles condiciones, y el hijo menor ha sido separado de su madre debido a la segregación en los campos.

La familia John no debe ser expulsada a Pakistán, donde le esperan más peligros. Le pido que se asegure de que sus miembros tienen un lugar seguro donde estar, con acceso a alimentos y medicamentos.

Antes de cualquier expulsión debe haber un procedimiento justo para evaluar adecuadamente las amenazas a las que estas familias podrían estar expuestas al regresar a su país. Ninguna persona debe ser devuelta a un país en el que corra peligro de sufrir graves violaciones de derechos humanos.

 

Atentamente,

[NOMBRE]


Información complementaria

Las personas refugiadas y solicitantes de asilo afirman que vivían en paz en Sri Lanka, sin encontrar hostilidad más que en contadas ocasiones.  Sin embargo, la situación cambió tras los atentados del domingo de Pascua, uno de los cuales mató a más de 100 personas en la iglesia de San Sebastián de Negombo. Lo sucedido desde el 21 de abril de 2019 ha hecho que muchas de las personas refugiadas y solicitantes de asilo afectadas no se atrevan a aventurarse más allá de sus refugios temporales, e incluso no se sientan ya a salvo en ningún sitio en Sri Lanka.

Desde el 22 de abril de 2019, en la zona de Negombo, localidad costera del este de Sri Lanka, turbas de jóvenes —y, a veces, hombres armados— comenzaron a ir de puerta en puerta en busca de personas refugiadas y solicitantes de asilo de países de mayoría musulmana a las que desalojar de sus hogares.

En Pakistán, las salvaguardias para las minorías son muy débiles, especialmente cuando se trata de las leyes sobre la blasfemia del país, que son  imprecisas, generales y coercitivas y se vienen utilizando para atacar a las minorías religiosas, para llevar a cabo venganzas personales y para que grupos parapoliciales cometan actos violentos.   Sobre la base de pocas pruebas o de ninguna, la persona acusada tiene dificultades para demostrar su inocencia mientras grupos airados y violentos tratan de intimidar a la policía, la fiscalía y la judicatura, así como a testigos y a profesionales de la abogacía.

Un ejemplo es el caso de Asia Bibi, jornalera cristiana sin recursos, que pasó ocho años condenada a muerte por falsos cargos de blasfemia. Tras ser condenada a muerte en noviembre de 2010, dos destacados políticos, Salmaan Taseer y Shahbaz Bhatti, defendieron su causa y pidieron su indulto al entonces presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari. El peligro de defender a una mujer católica y pobre se puso de manifiesto cuando Salmaan Taseer, gobernador de Punyab, fue asesinado por su propio guardaespaldas en enero de 2011. Dos meses después mataron a tiros a Shahbaz Bhatti —entonces el único miembro cristiano del Consejo de Ministros— frente a la casa de su madre en Islamabad por defender la causa de Asia Bibi.

El 31 de octubre de 2018, tres años después de admitir a trámite su recurso de apelación, el Tribunal Supremo la absolvió de todos los cargos por falta de pruebas. Tras conocerse el veredicto, estallaron violentas protestas en las principales ciudades de Pakistán.  A consecuencia de ello, se acordó que el nombre de Asia Bibi se añadiría a la Lista de Control de Salidas y que el Tribunal Supremo estudiaría una “petición de revisión” que buscaba revocar el veredicto absolutorio. Asia Bibi no pudo salir del país hasta seis meses después de su absolución.

 

Pueden escribir llamamientos en: Inglés

También pueden escribir en su propio idioma.

Envíen llamamientos lo antes posible y no más tarde del: 16 de julio de 2019

Consulten con la oficina de Amnistía Internacional de su país si desean enviar llamamientos después de la fecha indicada.

Nombre y género gramatical preferido: Naseem John (femenino), Nida John (femenino), Nobil Zain (masculino), Sylvester John (masculino), Hina Milword (femenino), Keshan Milword (masculino)