Miércoles, 18 de febrero, 2026

En respuesta a la declaración de culpabilidad y la condena a 20 años de prisión dictadas contra Ruben Vardanyan, el último de las 16 personas de etnia armenia juzgadas en Azerbaiyán por el papel desempeñado en la región secesionista de Nagorno Karabaj antes de que las fuerzas azerbaiyanas se hicieran con su control en 2023, Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central, ha manifestado:

“La declaración de culpabilidad de las 16 personas acusadas, que ha culminado en esta condena contra Ruben Vardanyan, no es más que una parodia. El hecho de que Ruben Vardanyan y las demás personas, varias de ellas civiles, como él mismo, hayan sido juzgados ante un tribunal militar suscita por sí solo honda preocupación y es incompatible con las garantías sobre juicios justos. Aunque las víctimas de los decenios de conflicto en torno a Nagorno Karabaj tanto en Armenia como en Azerbaiyán merecen verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, estas condenas constituyen una afrenta a todas las víctimas de crímenes de derecho internacional”.

Aunque las víctimas de los decenios de conflicto en torno a Nagorno Karabaj tanto en Armenia como en Azerbaiyán merecen verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, estas condenas constituyen una afrenta a todas las víctimas de crímenes de derecho internacional.

Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central

“Acusados de una miríada de delitos sumamente graves, Ruben Vardanyan y las demás personas encausadas con él fueron juzgados de hecho a puerta cerrada, sobre la base de ‘testimonios’ presentados en un idioma que no entendían y para el que no contaron con traducción adecuada. Ni siquiera los cargos —más de 40 únicamente contra Vardanyan—, entre los que se incluían ‘terrorismo’ y ‘crímenes de lesa humanidad’, se desvelaron en su totalidad durante los procedimientos. Amnistía Internacional solicitó a las autoridades azerbaiyanas información sobre el juicio y los testimonios y pruebas, pero no recibió respuesta.”

“Azerbaiyán debe cumplir con las obligaciones que ha contraído en virtud del derecho internacional de los derechos humanos y garantizar que todas las personas acusadas de delitos son juzgadas en procedimientos que cumplan plenamente el derecho internacional y las normas sobre juicios justos.”

Información complementaria

Ruben Vardanyan, destacado empresario, se trasladó de Rusia a Nagorno Karabaj en 2022 y fue detenido por las autoridades azerbaiyanas el 27 de septiembre de 2023, en un contexto de éxodo masivo de personas de etnia armenia después de que el ejército azerbaiyano se hiciera con el control de la región. Fue acusado de múltiples cargos, entre ellos “financiación del terrorismo”, “creación de un grupo armado ilegal” y “toma violenta del poder.”

Amnistía Internacional expresó preocupación por su derecho a un juicio justo, citando denuncias de malos tratos, firma bajo coacción de materiales falsificados y negación de tiempo suficiente para preparar su defensa, y pidió que se investigaran estos presuntos abusos.

El 5 de febrero, el mismo tribunal condenó a otras 15 personas, entre las que había exlíderes de la autoproclamada “República de Artsakh”. Cinco de ellas, incluido el expresidente de facto Araik Arutyunyan, fueron condenadas a cadena perpetua. Las personas acusadas, entre las que había civiles y militares, fueron acusadas de un total de 2.548 crímenes, incluidos “genocidio”, “esclavitud”, “desaparición forzada” y “financiación del terrorismo”.