Jueves, 15 de septiembre, 2016


A unos pocos días de iniciar un nuevo año escolar es necesario recordar algunas frases importantes que reflejan la verdadera esencia de una maestra o un maestro. Para Jean Piaget ¨La principal meta de la educación en los colegios debe ser crear hombres y mujeres que sean capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que han hecho otras generaciones¨. Que este nuevo año escolar este cargado de entusiasmo para generar estrategias novedosas que motiven a nuestros niños y niñas a crear, investigar, criticar, razonar pero sobre todo a soñar con un futuro mejor.

De igual forma es necesario recordar a la célebre Anne Sullivan, maestra de Helen Keller; quien con su amor y dedicación logro transformar la vida de su alumna y hacer de ella una persona exitosa y brillante, una de sus frases más recordada es ¨Los niños requieren más orientación y simpatía que instrucción¨ palabras que puestas en acción pueden dar frutos maravillosos al ser aplicadas en las aulas de clase; nuestro Andrés Bello menciono que  ¨Un buen método de enseñanza no tanto se propone comunicar mucha ciencia al estudiante, cuanto dar a su entendimiento poderoso impulso y rumbo cierto¨, cuanta sabiduría en nuestro ilustre maestro. Para enseñar al alumno no es necesario introducir tantos conocimientos científicos porque ser maestra o maestro es tratar con ternura, es decir, que la o el maestro es más ternura que conocimiento, cuando siembras bien una raíz ese árbol dará buenos frutos, la base de la educación está en los primeros años; de que sirven los títulos y el dinero si el corazón está vacío, una persona sin educación en valores no es nada; si les enseña con ternura a valorar lo que realmente importa, si allí les enseñas a querer el estudio nuestros niños y niñas, durante toda su vida, van a aprovechar todos los espacios para aprender, irán creciendo y reafirmando los valores y principios que sus maestros y maestras le han enseñado, formando una conciencia que le permitirá detectar lo que está bien o está mal, no serán capaces bajo ninguna circunstancia de hacerle daño a nadie, es decir, la meta debe ser siempre la de lograr que la o el alumno(a) supere al o la maestra(o), y esto se lograr educándolos; sembrando en ellos la vocación de SERVIR a la humanidad con amor, sinceridad y humildad.

Que sabía Malala Yousafzai al pronunciar estas palabras en su discurso ante la Asamblea General de la ONU “Un niño, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar al mundo. La educación es la única solución

No es fácil, pero tampoco imposible. Sí, quizás en días como estos ser maestro o maestra no es nada fácil. No se puede describir, ni siquiera imaginar, a todas las situaciones que se enfrentaran una vez que entren por la puerta del salón de clases este nuevo año escolar. Sin embargo, queridos colegas, compañeros de vida, amigos, “Maestros y Maestras” si escogieron esta profesión háganlo con amor no hay nada más rico que despertarse e ir a trabajar con amor, con pasión disfrutando cada instante lo que se hace. Los maestros con vocación creen en un futuro, en un cambio para la humanidad, en servir sinceramente, sembrando semillas de amor que se transformaran en frutos; generando los cambios que tanto anhelan; en sus manos esta ese futuro bonito que todos queremos; tengan presente siempre que educar no es solo dar conocimientos, lo más importante es enseñar comportamiento, sembrar principios, valores en los niños y niñas que tenemos en nuestras manos y nuestro deber es enseñarles a vivir.

William A. Ward. aseguraba en una de sus frases que ¨El maestro mediocre cuenta. El maestro corriente explica. El maestro bueno demuestra. El maestro excelente inspira¨ elige quién prefieres ser tú y recuerda que las clases deben ser divertidas para el estudiantado y para quien enseña. Si no eres feliz siendo maestro(a), dedícate a otra cosa; que este nuevo año escolar tus alumnos y alumnas se sientan felices, protegidos(as), en un entorno libre de violencia escolar; que sean capaces de construir su propio aprendizaje en libertad y armonía; ayuden a sus alumnos a desarrollarse como ciudadanos de modo que les interese el país, y su misión en el mundo. Deben enseñarles a pensar, a actuar con ética, a desarrollar competencias y a trabajar en equipo; en sus manos están los profesionales de las demás áreas, háganlo con pasión; mientras exista pasión y amor por nuestro trabajo, se obtendrán los resultados esperados.

Más allá de todo, los Estados tienen la obligación de garantizar que las educadoras y los educadores cuenten con las herramientas necesarias, sueldos y condiciones dignas para llevar a cabo su trabajo en armonía, así como capacitarles y evaluarles con el fin de asegurarse que la educación, derecho humano fundamental, está siendo impartida correctamente.

Escrito por Evelyn Montilla