CALEIDOSCOPIO HUMANO MUESTRA LOS ROSTROS INVISIBLES DE LA CRISIS VENEZOLANA

Viernes, 13 de diciembre, 2019
Por: Hernandez, Jhosgreisy

En Caleidoscopio Humano se han desarrollado talleres y capacitaciones con perspectiva de género, lenguaje adecuado, no discriminación ni estigmatización y humanitario, activismo entre otros, dirigidos a comunicadores sociales, población universitaria y activistas de derechos humanos. Además, sus actividades siempre promuevan a través de la difusión la defensa de los derechos humanos de las poblaciones más vulneradas


Caleidoscopio Humano surge como una iniciativa de compromiso firme de solidaridad hacia la sociedad venezolana que en medio de la Emergencia Humanitaria Compleja y la Crisis de derechos humanos se ve en la necesidad de visibilizar de manera correcta y pertinente los constantes abusos y violaciones que ocurren en las comunidades más vulnerables.

“Comenzamos con esta idea de organizarnos, un grupo de periodistas, diseñadores y activistas de derechos humanos que vimos desde nuestras áreas de acción que lo que estaba sucediendo en los últimos años en el país no estaba presentándose en los medios de comunicación y en la opinión pública en general de manera correcta”, así lo afirmó Gabriela Buada, periodista y defensora de derechos humanos en Venezuela.

Desde 2018 esta organización decidió trabajar a través de la difusión y comunicación masiva los abusos y violaciones de derechos humanos en el país, para así sensibilizar, educar, proporcionar atención primaria y orientar a las víctimas, pero haciendo especial énfasis en las personas que no tienen voz, es decir, la población más vulnerable.

“Desde que conocimos el caso de Jeison Rodríguez “El Agüero”, (joven que fue detenido arbitrariamente en las manifestaciones de 2017) vimos que había mucha gente desprotegida por ser quiénes son, invisibles. Jeison estaba en El Helicoide, torturado, amenazado, viviendo agresiones contra su dignidad humana y nadie lo sabía. Su familia de muy pocos recursos económicos tenía que trasladarse desde muy lejos, una vez a la semana para poder visitarlo porque sabían que él no estaba manifestando si no trabajando vendiendo sus aguas en las protestas”.

Para la activista lo que vivió este joven fue determinante en la creación de Caleidoscopio Humano ya que lo que se veía en los medios respecto a este caso era solo la versión oficial que afirmaba que era un cabecilla de una célula que quería desestabilizar al gobierno actual.  

“¿Cómo alguien sin oportunidades económicas, sin acceso a una vida digna podría planificar algo así?”, dijo.

Al caso de Jeison Rodríguez se le sumó el de Alexander Sierra, “Líryko”, joven que fue detenido arbitrariamente saliendo de su trabajo de chef en Altamira (lugar donde había la mayor cantidad de protestas en 2017), y que fue expuesto como desestabilizador y financista de las protestas en un programa de televisión conducido por una figura gubernamental, quien además anunció la detención del joven en medio de una “operación Tuntun y no como realmente ocurrió”.

“Estos casos comenzamos a trabajarlos y a hacer contacto con los medios de comunicación para que se interesaran en profundizar en sus historias, relatos que no tenían nada que ver con temas políticos sino, con las injusticias que se vivían y que se siguen viviendo en el país y con la crisis institucional que muchas veces los colegas periodistas no logran identificar porque se quedan con la versión oficial”.

De la mano de las distintas organizaciones lograron estrategias comunicacionales pertinentes para que se conociera que las cárceles estaban llenas de manifestantes y de personas inocentes que no pertenece a ningún partido o que simplemente no tienen cómo mostrar lo que les ocurría en ese momento.

“Caleidoscopio Humano comenzó con los rostros invisibles en el Helicoide que fueron estigmatizados por el poder comunicacional del gobierno y lograron que no sólo salieran de la cárcel con el apoyo de organizaciones locales e internacionales si no que cambiaran sus realidades sin estigmatización ni discriminación”, dijo la activista.

Rostros invisibles de la crisis venezolana

Este año desde su trabajo de monitoreo de información, investigación y articulación con activistas y organizaciones lograron identificar que los rostros invisibles de la crisis venezolana son las mujeres, las niñas y la comunidad LGBTI especialmente, las mujeres trans, quienes sufren de manera diferenciada la crisis por un impacto gravemente acentuado por la forma en que esto es presentado en medios de comunicación y en las redes sociales.

“Hemos visto cómo se ataca a la mujer solo por cómo viste, como piensa o solo por el simple hecho de ser mujer. Los titulares de crimen pasional, Luis un transexual que se hacía llamar Brigitte fue asesinado en Brasil o lo qué pasó con el caso de Ángela Aguirre que la mayoría de los medios se quedaron con la versión oficial nos hizo mirar que este es un tema que hay que profundizar para reeducar a la opinión pública y que no normalice está situación”, afirmó la periodista y además señaló que estos casos son burlados, excluidos y además estigmatizados.

En Caleidoscopio Humano se han desarrollado talleres y capacitaciones con perspectiva de género, lenguaje adecuado, no discriminación ni estigmatización y humanitario, activismo entre otros, dirigidos a comunicadores sociales, población universitaria y activistas de derechos humanos. Además, sus actividades siempre promuevan a través de la difusión la defensa de los derechos humanos de las poblaciones más vulneradas.

Bajo estrategias pertinentes y especializadas coordinadas con organizaciones locales e internacionales y periodistas capacitan también a estudiantes, activistas, líderes populares y ciberactivistas para que identifiquen a las personas que en sus comunidades  tienen mayores riesgos frente a violaciones de derechos humanos y de esa forma se creen redes de protección y de visibilidad oportuna y adecuada para que se logre multiplicar la información y visibilizar estos horrores, que no se normalicen y se contribuya a recuperar la memoria histórica en el país.

Caleidoscopio Humano cuenta con un equipo de voluntarios, estudiantes, periodistas y activistas que trabajan a favor de los más vulnerables. Su forma de contacto es @caleidohumano en twitter, @caleidoscopiohumano en Instagram y Caleidoscopio Humano en Facebook. También te puedes unir a sus actividades a través del correo caleidohumano@gmail.com


Tags: Venezuela, Activistas, Deefensores, Caleidoscopio Humano.

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