CHINA: UIGURES ACUSADOS DE TRANSFERENCIA DE FONDOS

Lunes, 25 de mayo, 2020

Mahira Yakub trabajaba en China Life Insurance Co. Cuando desapareció, en abril de 2019, su hermana, que vive en Australia, solicitó ayuda a las autoridades australianas. Hasta septiembre de 2019 no supo que Mahira Yakub, tras ser detenida el 15 de mayo de 2019 como sospechosa de financiar actividades terroristas, había sido “procesada en julio de 2019 por presunta financiación de actividades terroristas”


En enero de 2020 se presentaron cargos contra Mahira Yakub, que trabajaba en una compañía de seguros, por “dar apoyo material a actividades terroristas” al transferir dinero a sus padres en Australia. Según su hermana, el dinero, transferido en junio y julio de 2013, era para ayudar a sus padres en la compra de una casa. También se presentaron los mismos cargos contra la tía y el tío de Mahira Yakub, que actualmente están en libertad bajo fianza. El estado y la situación de Mahira Yakub, detenida desde abril de 2019 y sin acceso a familiares ni representante legal, son motivo de honda preocupación, más aún dado que en una anterior detención sufrió un problema hepático.

Actúen: Redacten su propio llamamiento o utilicen esta carta modelo

Fiscal Adjunto de la Fiscalía Popular de la Prefectura Autónoma Kazaja de Llí / Deputy Chief Procurator of Ili Kazakh Autonomous Prefecture People's Procuratorate

Han Jielong

Lane 4, Sidalin (West) Lu

Yining Shi 835000

Ili Kazakh Autonomous Prefecture

Xinjiang Uyghur Autonomous Region

República Popular China

Señor Fiscal Adjunto Han:

Le escribo para expresarle mi preocupación por Mahira Yakub (依拉亚库), trabajadora uigur de una compañía de seguros, contra la que su fiscalía presentó cargos en enero de 2020 por “dar apoyo material a actividades terroristas” (资助恐怖活动罪) en relación con una transferencia de fondos a sus padres en Australia en 2013. Según la hermana de la acusada, el dinero era para ayudar a sus padres en la compra de una casa. Nadie ha visto a Mahira Yakub ni ha hablado con ella desde que desapareció, en abril de 2019.

También me preocupan el tío y la tía de Mahira Yakub, Gulbekram Memtimin (古勒拜克麦米提敏) y Qasim Tohti (哈斯木托合提), contra quienes se han presentado los mismos cargos. De las tres transferencias de fondos, dos las realizaron ellos.

Gulbekram Memtimin y Qasim Tohti están en libertad bajo fianza, pero Mahira Yakub está en el centro de detención de Yining. No se le ha permitido acceder a sus familiares y, al no tener representante legal, me preocupa mucho su estado y su bienestar, especialmente dado que no le proporcionaron tratamiento médico adecuado cuando sufrió un problema hepático durante su estancia en un centro de “transformación mediante la educación”, entre marzo y diciembre de 2018.

Por tanto, le insto a que:

  • Ponga en libertad a Mahira Yakub, salvo que haya suficientes pruebas creíbles y admisibles de que ha cometido un delito reconocido internacionalmente y se le garantice un juicio justo con arreglo a las normas internacionales;
  • Retire los cargos contra Mahira Yakub, Gulbekram Memtimin y Qasim Tohti o garantice que son juzgados con garantías con arreglo a las normas internacionales.
  • Permita a Mahira Yakub acceder a sus familiares, así como recibir sin demora la atención médica adecuada que necesite o solicite, facilite su derecho a tener una verdadera representación letrada de su elección y garantice que no es sometida a tortura y otros malos tratos.

Atentamente,

[NOMBRE]

Información complementaria

Mahira Yakub trabajaba en China Life Insurance Co. Además, vendía nueces en mercados locales e impartía a niños y niñas uigures clases de chino mandarín por las noches. Cuando desapareció, en abril de 2019, su hermana, que vive en Australia, solicitó ayuda a las autoridades australianas. Hasta septiembre de 2019 no supo —gracias a las comunicaciones entre las autoridades australianas y la embajada de china en Canberra— que Mahira Yakub, tras ser detenida el 15 de mayo de 2019 como sospechosa de financiar actividades terroristas, había sido “procesada en julio de 2019 por presunta financiación de actividades terroristas” y se encontraba “en buen estado de salud”.

Las autoridades chinas acusan a los padres de Mahira Yakub de ser “terroristas fugados”, aunque pudieron visitar China sin problemas en 2015 y 2016. Las autoridades australianas no los han acusado de ninguna presunta actividad delictiva.

Según su hermana, Mahira Yakub transfirió dinero a sus padres en junio y julio de 2013 para ayudarlos a comprar una casa en Australia. La hermana guarda la documentación de la operación, con los recibos del banco y la confirmación de la adquisición de la vivienda. Las autoridades chinas afirmaron también que Mahira Yakub poseía artículos de promoción del extremismo, entre los que se contaban 66 fotos. Sin embargo, la hermana cree que son eran fotos en las que aparecían ella, Mahira Yakub y la madre de ambas con hiyab.

No se ofreció ningún motivo para la detención de Mahira Yakub en el centro de “transformación mediante la educación” entre marzo y diciembre de 2018. No se supo con certeza si tuvo que ver con las transferencias de dinero a sus padres.

Según su hermana, Mahira Yakub no ha podido contratar un abogado por ser uigur. Amnistía Internacional ha documentado casos en los que miembros de minorías étnicas de Sinkiang no pudieron contratar abogados porque éstos temían sufrir represalias por representarlos.

Sinkiang es una de las regiones de China donde hay más diversidad étnica. Más de la mitad de sus 22 millones de habitantes pertenecen a etnias mayoritariamente túrquicas y con predominio musulmán, como la uigur (unos 11,3  millones de personas), la kazaja (unos 1,6 millones de personas) y otras, cuyos idiomas, culturas y formas de vida son claramente diferentes de los de la etnia han, mayoritaria en la China “interior”.

En marzo de 2017, el gobierno de la Región Autónoma Uigur de Sinkiang promulgó la “Normativa sobre Desradicalización”, que describe y prohíbe una amplia variedad de conductas calificadas de “radicales”, tales como “difundir el pensamiento radical”, desacreditar o negarse a oír o ver programas de la radio y la televisión estatales, llevar burka, llevar una barba “extraña”, resistirse a las políticas nacionales y publicar, descargar, almacenar o leer artículos, publicaciones o material audiovisual de “contenido radical”. Esta normativa también establece un “sistema de responsabilidad” de los cuadros oficiales respecto a la labor de “desradicalización”, así como la revisión anual de su desempeño.

Se calcula que hasta un millón de personas uigures, kazajas o de otras etnias predominantemente musulmanas se hallan recluidas en centros de “transformación mediante la educación”. Las autoridades chinas negaron la existencia de estos centros hasta octubre de 2018, cuando reconocieron que existían, aunque describiéndolos como centros voluntarios y gratuitos de “formación profesional” cuyo objetivo, según afirman, es proporcionar a la gente una formación técnica y profesional que le permita encontrar trabajo y llegar a ser ciudadanos y ciudadanas “útiles”. Sin embargo, la explicación de China contradice los informes de palizas, privación de alimentos y reclusión en régimen de aislamiento que han dado a Amnistía Internacional personas que han estado detenidas en estos centros.

China ha rechazado las peticiones de la comunidad internacional, incluida Amnistía, para que permita el acceso sin trabas a Sinkiang de expertos independientes, y en cambio ha hecho esfuerzos para silenciar las críticas invitando a delegaciones de diferentes países a visitar la región en recorridos cuidadosamente organizados y estrechamente supervisados.

Pueden escribir llamamientos en: Chino e inglés

También pueden escribir en su propio idioma.

Envíen llamamientos lo antes posible y no más tarde del: 3 de julio de 2020

Consulten con la oficina de Amnistía en su país si van a enviar llamamientos después de la fecha límite.

Nombre y género gramatical preferido: Mahira Yakub (femenino), Gulbekram Memtimin (femenino) y Qasim Tohti (masculino).


Tags: CHINA, DETENCIÓN, UIGUR.

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